Mostrando entradas con la etiqueta Vegetariana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vegetariana. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de marzo de 2015

Porrusalda


La semana pasada, estando en Barcelona, tuve la ocasión de comer en un restaurante vegetariano donde tenían como primer plato del menú del día una deliciosa porrusalda que no dudé en pedir, pues es un plato que me encanta y sienta fenomenal.

La porrusalda o purrusalda, es un plato original de la cocina vasco-navarra que se prepara a base de puerros, zanahorias y patatas. El aspecto es similar a un caldo que se sirve caliente, como primer plato o como acompañamiento de carnes y pescados. Se trata de una receta muy saludable y además, muy económica. ¡Animaos a probarla!

Tiempo de elaboración: 30 minutos

Dificultad: baja

Qué necesitas (para 2-4 personas):
Para el caldo
Un trozo de pollo (como un muslito o trozos que os hayan sobrado de otras preparaciones, también podéis preguntar en la carnicería si tienen trozos de pollo sobrantes de despiece que os puedan dar).
Perejil
Sal

Resto de ingredientes
4-5 puerros
2 zanahorias
2 patatas medianas
1/2 cebolla
Aceita de oliva virgen extra
Sal

Cómo se hace:
1. Preparamos un caldo poniendo a hervir el trozo o trozos de pollo en 1 litro de agua aproximadamente, junto con un ramillete de perejil y un puñadito de sal, durante 20 minutos. Una vez listo, lo tapamos y reservamos.
2. En otra cazuela, donde quepan todos los ingredientes, echamos un chorrito de aceite y añadimos la cebolla picada. Dejamos pochar la cebolla hasta que quede transparente y blanda, pero sin que llegue a tostarse en exceso. La cebolla se deshará completamente y sólo notaremos su sabor.
3. Lavamos muy bien los puerros, cortando los extremos, dejando parte de las hojas verdes. Para asegurarnos que quedan bien limpios de tierra, realizamos dos cortes longitudinales en el extremo de las hojas para abrirlas, y las lavamos bien bajo el grifo. Cortamos los puerros en trozos no muy pequeños.
4. Pelamos y cortamos la zanahoria en rodajas y las patatas en dados. Para cortar las patatas usaremos el truco de "chascarlas" de forma que aporten ese típico toque ligeramente espeso a la salsa. Para entender el fundamento de este truco podéis consultar este enlace.
5. Ponemos todos los vegetales en la cazuela donde doramos la cebolla, les damos unas vueltas con una cuchara de madera y añadimos el caldo pasándolo por un colador. Echamos un poco más de sal y ponemos a hervir. Lo dejaremos hervir a fuego medio durante aproximadamente 20 minutos.

Consejo: si queréis aprovechar el pollo cocido con el que habéis hecho el caldo, podéis desmigar la carne y mezclarla con unos pimientos del piquillo cortados en tiras y unas aceitunas. Después aderezáis todo con una salsa que habréis mezclado en el mortero con cebolla, laurel, pimienta, vinagre de vino y aceite de oliva. Se trata de un escabeche improvisado que queda muy rico como tapa.

sábado, 23 de agosto de 2014

Pesto de tomatitos secos


Aunque muchos de vosotros habréis comenzado esta semana la rentrée, por aquí aún se respiran aires vacacionales, los días aún son largos y tenemos más tiempo para disfrutar haciendo lo que más nos gusta. Desde UTA os animamos a que pongáis en práctica vuestras dotes culinarias realizando una deliciosa y sencilla conserva que os servirá como acompañamiento y condimento para otras recetas y que podréis disfrutar en esos días en que las obligaciones os dejen menos tiempo para cocinar.

El ingrediente principal de este pesto rojo son los tomates secos, una conserva muy típica del sur de Italia y Sicilia. Los tomates se hacen secar al sol y se conservan en aceite adquiriendo un sabor un tanto ácido y ligeramente picante. Podéis prepararlo con antelación y conservarlo en la nevera para acompañar una pizza, unos montaditos, unas patatas o verduras a la parrilla, o bien para usar como condimento de platos de pasta o cous-cous.

Tiempo de elaboración: 15 minutos

Dificultad: muy fácil

Necesitas: 
16 almendras
8 tomates secos
6 hojas de albahaca
1 cucharada y media de queso pecorino romano (queso de cabra curado)
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
1/2 diente de ajo

Con estas proporciones obtendréis unos 125 ml de pesto. En un bote hermético se conserva bastantes días  en la nevera, así que no dudéis en doblar las proporciones al prepararlo, ¡es vicioso! 

Cómo se hace:
1. Ponemos todos los ingredientes en el recipiente de la batidora o mixer. Utilizaremos los tomates sin escurrirles el aceite de la conserva, pues aportará sabor y textura al pesto.
2. trituramos la mezcla hasta obtener una pasta tipo paté con textura algo granulosa. Si vemos que nos queda seco, añadimos un poco más de aceite.

Como veis, esta receta no puede ser más fácil. Podéis modificarla al gusto, cambiando los frutos secos, añadiendo piñones o pasas, o cambiando la variedad de queso. Obtendréis un paté vegetal delicioso en el que predominará el sabor de los tomates secos.

¡Que lo disfrutéis!

viernes, 9 de mayo de 2014

Potaje de acelgas, con patata y huevo


El pasado lunes volvimos de Sisán con las pilas recargadas después de disfrutar del paisaje primaveral. El campo está lleno de flores; después de las lluvias de este invierno la vegetación está muy crecida y de color verde brillante. La viña también va creciendo lentamente cubriendo con un mar de hojas verdes el paisaje del Val do Salnés. Entre algunos de los tesoros que nos trajimos de allí, estaban unas estupendas acelgas con las que preparamos una receta tradicional de Mamá. Se trata de un sencillo potaje con patata y huevo, pero donde la protagonista es esta verdura de sabor característico y delicioso. Por cierto, las acelgas tienen muchas propiedades nutritivas de interés, entre las que destaca su contenido en betaína, una sustancia que facilita el metabolismo de las grasas. reduciendo el nivel de triglicéridos en el organismo y ayudando al hígado a realizar su función.

Tiempo de preparación: 30 minutos

Dificultad: muy fácil

Necesitas (para 2 raciones generosas):
8-10 hojas de acelga
1-2 patatas (según tamaño)
1-2 huevos (nosotros utilizamos dos)
1 diente de ajo (opcional)
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharadita de harina
Sal

Cómo se hace:
1. Lavar cuidadosamente las hojas de acelga, cortar y retirar las pencas (reservar para otras preparaciones). Cortar las hojas, primero con un corte longitudinal y luego transversalmente en trozos medianos. Colocar en la olla donde vayamos a cocinarlas.
2. Pelar y cortar la patata en trocitos pequeños, tronchándola para que suelte la "harina" y ayude a espesar la salsa. Incorporar a la olla los trozos de patata esparciéndolos uniformemente.
3. Añadir agua a la olla hasta casi cubrir las hojas, pero no de todo. Es mejor echar menos agua al principio e ir añadiendo si es necesario, de esta forma el sabor quedará más concentrado.
4. Poner a hervir tapando la olla. Cuando empieze a hervir bajar a fuego medio-lento y dejar cocer el conjunto unos 15 minutos.
5. Cuando veamos que la patata empieza a estar cocida, ponemos a cocer los huevos en un cacito aparte. Mientras, picamos y doramos el ajo en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando esté dorado añadimos una cucharadita de harina y le damos unas vueltas.
6. Incorporamos el huevo cocido y troceado a la olla y por útlimo el sofrito de ajo. dejamos cocer el conjunto tapado durante 5 minutos más para que liguen todos los sabores y espese un poco más.

Recomendamos acompañar con un buen pan, servir en plato hondo y comer con cuchara, pues se trata de un plato caldoso. Os dejamos con unas fotos de la primavera en Sisán...




Nota: si tenéis la posibilidad, os recomendamos que compréis los huevos de producción ecológica o, en su caso, de gallinas camperas (criadas en naves pero con la posibilidad de salir, aproximándose al hábitat natural). El sabor no tiene comparación con los huevos de producción más industrial, y además estaremos promoviendo una producción más sostenible y compatible con la conservación y el trato ético de los animales. ¡Gracias!

viernes, 4 de abril de 2014

Revuelto campestre

Receta: Aldo Barreiro

Hoy os traemos una receta deliciosa de la mano del "chef Aldo", se trata de un revuelto muy fácil de hacer y absolutamente delicioso. ¡Tenéis que probarlo!

Necesitáis (para 4 personas):
Setas (de cualquier tipo) (200 g)
10-14 espárragos trigueros
8-10 corazones de alcachofa.
1 cebolla grande
4 tiras de bacon
5 huevos
Almendras peladas (50 g aprox.)
Piñones (50 g aprox.)
1 diente de ajo
Limón
Aceite
Orégano
Perejil
Pimienta
Sal

Cómo se hace:
1. Tostar ligeramente las almendras y los piñones y reservar. Reservar también en un plato las setas aliñadas con un poco de sal, perejil, orégano y unas gotas de limón.
2. Dar un hervor de unos 10 minutos a los espárragos (cortados en trozos medianos) y reservar.
3. A continuación, picar el ajo y la cebolla y añadir a una sartén con una fina capa de aceite. Pochar el ajo y la cebolla a fuego lento, para evitar que se quemen, removiendo de vez en cuando.
4. Una vez lleven un tiempo hirviendo y la cebolla comience a quedarse traslúcida y antes de que el ajo se queme, añadir la mezcla de las setas y remover de vez en cuando para que se vaya haciendo por igual.
5. Después de que las setas lleven un rato haciéndose y comiencen a tostarse, se añaden los espárragos y los corazones de alcachofa (partidos a la mitad), seguir removiendo de vez en cuando.
6. Unos minutos después añadir las almendras, los piñones y las tiras de bacon (bien troceadas). Seguir dándole unas vueltas de vez en cuando.
7. Cuando ya prácticamente esté todo hecho, añadir los huevos sobre la sartén, sin batirlos, y mezclar con el resto de los ingredientes, ayudándonos de una espátula o tenedor, removiendo bien hasta que el conjunto adquiera el clásico aspecto de revuelto. Antes de llevar a cabo este paso, si fuera necesario, se puede retirar el exceso de aceite de la sartén.

Podéis hacer una versión vegetariana, eliminando el bacon, estará igualmente delicioso.

¡Listo para servir!

lunes, 11 de noviembre de 2013

Ensalada de vegetales crudos


Hemos realizado esta receta empleando las unidades de medida inglesas, ya que está inspirada en una receta del programa Masterchef emitido en Australia. Al tratarse de una ensalada, podéis calcular las cantidades de cada ingrediente a ojo, aunque mi consejo si no sois expertos cocineros, es seguir la receta, especialmente la primera vez que la preparéis. En esta entrada de Cooking with Girls, podéis ver las equivalencias de las medidas inglesas. Por lo demás, nuestro consejo es simplemente cortar los ingredientes con precisión y mezclarlos con cariño. De esta ensalada nos gusta la combinación de sabores dulce y salado, el contraste de los higos con los frutos secos y el frescor de los vegetales. En el programa la preparaban como guarnición acompañando a un pollo frito servido sobre una base de humus, ¡una combinación perfecta!.

El sumac es una especia de color rojo muy utilizada en la cocina árabe-oriental. Tiene un sabor amargo y aromático, y se usa para dar sabor a los pescados y carnes a la brasa  y en las típicas salsas a base de yogur. Si no tenéis algún ingrediente podéis sustituirlo por otro, y adaptarlo a lo que tengáis.

Tiempo de preparación: 20 minutos

Dificultad: Baja

Necesitáis (4 personas):
1 pepino
1 zanahoria
2 rabanitos
2 cebolletas
1/4 de taza de guisantes frescos
8 tomatitos
1 tbs de pistachos
1 tbs de alcaparras
2 higos secos
1/3 taza de queso feta
1/3 taza de perejil
Pan plano (yo utilicé carasau, un pan típico de Cerdeña)
Aceite de oliva virgen
1/2 limón (su zumo)
1 pizca de sumac

Cómo se hace:
1. Lavamos bien y preparamos los ingredientes: el pepino lo cortamos longitudinalmente en cuartoseliminamos las  semillas centrales y cortamos cada trozo una vez más longitudinalmente. La zanahoria, los rabanitos, los higos y la cebolleta los cortamos en rodajas finas. Cortamos los tomatitos por la mitad. Colocamos todos los ingredientes en un bol.
2. Añadimos los guisantes, las alcaparras, las hojas de perejil  y el queso feta en cubitos.
3. Tostamos los pistachos en una sartén y horneamos el pan en el horno condimentado con sumac y aceite hasta que se dore un poco. Añadimos al resto de los ingredientes.
4. Unimos todos los ingredientes en un bol y condimentamos con sal, sumac, el zumo de medio limón y aceite de oliva virgen extra. Mezclamos bien con las manos y servimos.

jueves, 17 de octubre de 2013

Crema de calabaza al curry


Hace casi un mes que estamos en otoño y con su llegada nos empiezan a apetecer platos como este. Ya sea como entrante o como plato principal, por ejemplo para una cena ligera, las cremas vegetales son una sana y deliciosa opción. Podéis acompañarla de una ensalada y servirla con picatostes, o con un poco de arroz basmati u otro cereal, como se acostumbra a hacer en Italia.

La calabaza como sabéis es bastante dulce, por lo que para evitar que resulte empalagosa se puede mezclar con un poco de cebolla, apio, o como en este caso, con un toque de curry. Cualquier ingrediente de sabor ligeramente amargo, picante o especiado aportará ese toque de contraste que le va tan bien a la calabaza. Esperemos que os guste nuestra propuesta.

Tiempo de preparación: 55 minutos

Dificultad: baja

Necesitáis (4 personas):
1 kg de calabaza
1 diente de ajo
2 hojas de laurel
1 cebolla                                                                                                        
2 cucharillas de curry
1 dado de caldo vegetal
1 dl de leche
1 pizca de nuez moscada

y para servir :
Picatostes de pan
Cebollino            
                                                
Cómo se hace:      
1. Limpiar la calabaza, eliminar la piel y cortar la pulpa en trozos medianos. Colocar en una olla para cocción al vapor con tres dedos de agua  y cocer durante 10 minutos.                         
2. Preparar un sofrito con la cebolla picada y el ajo, una vez que la cebolla esté transparente añadir la calabaza, el laurel, 5 dl de agua y el dado de caldo vegetal. Dejar hervir unos minutos, añadir la nuez moscada y el curry y continuar la cocción a fuego bajo durante 30 minutos.
3. Una vez transcurrido el tiempo apagar el fuego y dejar enfriar un poco. Con una batidora obtener una crea de consistencia homogenea.
4. Al momento de servir añadir la leche y calentar la crema a fuego bajo, perfumar con el cebollino y servir acompañada de picatostes.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Tartaletas de pimiento y albahaca



Ya os adelanté en la anterior entrada que tengo un nuevo libro de cocina, regalo de las pasadas navidades, con cientos de recetas de la cocina Mediterránea. Aquí os presento un que os encantará, ideal para un aperitivo acompañado de un vino blanco joven.

Tiempo de preparación: 25 minutos

Dificultad: media

Necesitáis (para 4 tartitas individuales:
8 cuadrados de pasta filo (de 15 cm de lado)
250 g de mozzarela (mejor si es de búfala)
1 pimiento rojo grande
12 hojas de albahaca
2 dientes de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Cómo se hace:
1. Pelar los dientes de ajo y cortar en láminas.
2. Lavar y secar el pimiento, realizar un corte longitudinal con un cuchillo afilado para introducir el ajo, colocar en una fuente de horno envuelto en papel de aluminio y hornear a 200° durante 35 minutos.
3. Dejar enfríar y quitar la piel al pimiento, retirar también las semillas, cortar en tiras.
4. Untar con aceite 4 moldes individuales para horno (de 12 cm de diámetro)  y forrar cada uno con dos hojas de pasta filo superpuestas y "pintadas" con aceite.
5. Pinchar la pasta con un tenedor y rellenar con las tiras de pimiento y la mozzarella cortada en dados.
6. Salar y añadir las hojas de albahaca. Regar con un hilo de aceite de oliva virgen y hornear a 200° durante unos 10 minutos hasta que la pasta filo este dorada. Servir caliente.

Si utilizáis la mozzarella de bufala es preferible cortarla con antelación para que pierda parte de su agua para evitar que vuestra tartita no resulte demasiado húmeda y se mantenga crujiente.

martes, 17 de septiembre de 2013

Caponata de berenjenas


La caponata es una receta clásica de la cocina Siciliana. Aunque existen variaciones en toda Italia, todas mantienen la berenjena y el tomate como ingredientes principales, creando una versión del clásico ratatouille que se distingue por su sabor agridulce, resultado del equilibro entre los ingredientes con un toque de vinagre. Yo lo definiría como un plato "soleado" por su carácter Mediterráneo y ligero. En el norte de Italia, donde vivo, es menos habitual, pero en cuanto lo vi en mi nuevo libro de cocina Mediterránea no dudé en hacerla. La caponata es perfecta para degustar fría. Animaos a prepararla antes de que la temporada estival nos abandone, estoy segura de que su sabor os seducirá.

Dificultad: baja

Tiempo de elaboración:  40 minutos de preparación + 45 minutos de cocción

Necesitáis (4 personas):
4 berenjenas
2 cebollas
2 tomates
200 g de aceitunas verdes sin hueso
100 g de alcaparras
1 corazón de apio
1 zanahoria
1 cucharada sopera de azúcar
100 g de tomates secos
1 manojo de perejil
2 cucharadas de vinagre de vino
1/3 taza (8 cl) de aceite de oliva
Pimienta
Sal

Cómo se hace:
1. Pelar las berenjenas, cortarlas en rodajas no muy finas y estas en cubos. Colocarlas en un escurridor, salar generosamente y dejarlas reposar para que pierdan su agua (al menos 30 minutos). Una vez transcurrido este tiempo limpiar y secar la berenjena troceada con un papel de cocina. En una olla con cuatro cucharadas de aceite, guisar la berenjena durante unos 10 minutos para que se ablande y adquiera una textura blanda, como de compota.
2. Preparar los restantes ingredientes: pelar y rallar la zanahoria. Lavar el apio y cortarlo en rodajas finas. Pelar y triturar las cebollas y los tomates. Lavar y picar el perejil.
3. En una sartén, dorar las cebollas con el resto del aceite de oliva. Añadir el apio. Dejar pochar a fuego lento. Incorporar los tomates. Mezclar y salpimentar.
4. Una vez que el tomate se haya reducido, añadir las zanahorias al preparado de verduras, las alcaparras, las aceitunas cortadas en rodajas, los tomates secos en rodajas finas y el perejil (reservar un poco para la decoración). Mezclar y guisar durante 10 minutos.
5. Añadir a las verduras los dados de berenjenas y cocer durante otros 10 minutos para que liguen todos los ingredientes.
6. Añadir el vinagre y el azúcar. Mezclar y cocer durante unos 5 minutos más.
7. Servir frío decorado con perejil picado.

jueves, 1 de agosto de 2013

Peras al vino blanco con crema de mascarpone


Las peras la vino son un postre tradicional, sano y digestivo. En esta ocasión, en lugar de utilizar vino tinto y canela, que nos parecía más invernal, las preparamos con vino blanco y aroma de vainilla, acompañadas por una salsa de crema de mascarpone. Podéis aprovechar ese vino blanco que todos tenéis para guisar en la nevera, y os quedarán increíbles si utilizáis vainilla natural, aunque si os resulta difícil encontrarla podéis utilizar aroma de vainilla o canela.

Dificultad: baja



Tiempo de elaboración: 45 minutos

Necesitáis (4 personas):
4 peras
250 ml de vino blanco
200 ml de agua
4 cucharadas de azúcar de caña
1 vaina de vainilla natural
Para la crema de mascarpone:
3 yemas y 2 claras de huevo
120 g de azúcar
250 g de queso mascarpone (1 tarrina)

Cómo se hace:
1. Pelar las peras dejándoles el rabito sin cortar.
2. Frotar con la mitad del limón para evitar que se oxiden y ennegrezcan.
3. Verter el vaso de vino vino y el agua en una olla donde quepan también las peras sumergidas en el líquido.
4. Añadir el azúcar y dejar que se disuelva a fuego lento.
5. Incorporar las peras y añadir el zumo de medio limón.
6. Cortar longitudinalmente la vaina de vainilla y añadirla.
7. Dejar cocer lentamente unos 15 - 20 minutos  a fuego lento hasta que la fruta esté tierna.
8. Retirar las peras de la olla y reservar.
9. Dejar que el almíbar se reduzca a la mitad a fuego lento para evitar que la vainilla se destruya.
10. Dejar reposar las peras con su almíbar. Servir frescas.
11. Para degustarlas en esta ocasión preparé una crema de mascarpone  pero podéis acompañarlas también con helado de vainilla o nueces, con nata montada  o, simplemente, con su propio almíbar.
La crema de mascarpone se prepara batiendo las yemas con el azúcar hasta formar una pasta uniforme, luego se añade el mascarpone y por último las claras a punto de nieve, mezclando con movimentos envolventes de arriba hacia abajo con ayuda de una espátula. Opcionalmente se le puede añadir un chorrito de brandy

jueves, 18 de abril de 2013

Espinacas a la catalana


No sé si estáis de acuerdo conmigo pero parece que últimamente cocinar está de moda, prueba de ello son todos los nuevos programas de cocina que nos proponen en televisión. Lo cierto es que yo no los sigo habitualmente, sobretodo esos concursos sensacionalistas en los que los chef jurado desatan su ira ante un plato de huevos fritos humillando al concursante para deleite de la audiencia...

Sin embargo, hay algunos programas que merecen la pena; uno de ellos, que terminó por conquistarme totalmente, es la serie estadounidense Spain on the road again, presentada por una pareja que me encanta: la guapa actriz Gwyneth Paltrow y el chef y escritor Mario Batalli. En el episodio en el que viajan a Cataluña, además de cava y pescado a la plancha, realizaron una degustación de esta receta de espinacas y desde que la probé se ha convertido en un clásico en mi cocina. Es fácil, rápida y deliciosa. Al final de la receta incluimos un enlace al episodio completo, así, si tenéis dudas, podéis ver como lo preparara Paltrow. ¡Espero que lo disfrutéis!

Necesitáis
800 g de espinacas frescas.
Un puñado de pasas.
Un puñado de piñones.
4 cucharadas de aceite.
Sal

Cómo se hace:
1. Lavar las espinacas y reservar.
2. Poner a calentar el aceite en una sartén antiadherente.
3. Dorar los piñones y las pasas.
4. Añadir las espinacas, mezclar y saltear rápidamente y sin dejar de remover hasta que se empiecen a ablandar, pero sin que se consuman en exceso, las hojas quedarán tiernas y enteras.
5. Sazonar y servir.

Spain on the road again, Part 6 - Rockstar surprise in Catalunya



jueves, 7 de marzo de 2013

Calabacines rellenos


¡Hola amigos de UTA! ¿Cómo vais con la semana? Como sabemos lo ocupados que estáis todos, hoy os traemos una receta sencillísima, rica y sana. Se trata de otro de nuestros vegetales preferidos en versión rellena al horno. Esperamos que lo pongáis en práctica. Por cierto, aquellos que intentéis alguna de nuestras recetas y queráis compartir con nosotras el resultado, no dudéis en enviarnos la foto, ya que iremos reuniéndolas todas para publicarlas en una sección dedicada a nuestros lectores en la que además sortearemos algo... ¡Ahí va la receta!

Dificultad: baja

Tiempo de preparación: 1/2 hora

Necesitáis (para 2 personas):
1 calabacín bastante grande
1/2 cebolla (o 1/4 cebolla y 1/4 puerro)
1/2 tomate maduro
Jamón cortado en taquitos (también sirve la panceta)
Queso parmesano u otro tipo que os guste para gratinar (como Gruyére o Emmental)
Aceite de oliva virgen
Hierbas provenzales
Pimienta negra
Sal

Cómo se hace:
1. Poner a hervir una cazuela con agua y un puñado de sal. Cuando rompa a hervir, introducir el calabacín previamente lavado y cortados los dos extremos. Dejar que se cueza durante 10 minutos y una vez pasado el tiempo sacarlo, cortar a la mitad y dejar que enfríe un poco.
2. Con ayuda de una cuchara o un cuchillo manejable, ir sacando a trozos el interior del calabacín, dejando entera la parte externa con aproximadamente medio centímetro de  grosor. Deben quedar como unas "carcasas" vacías que luego rellenaremos.
3. En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y rehogamos la cebolla y el puerro a fuego medio hasta que quede transparente y blanda. A continuación incorporamos los taquitos de jamón o panceta y los doramos. Por último, cortamos en daditos el tomate sin piel y los trozos del interior del calabacín y lo incorporamos a la sartén. Sofreímos todo el conjunto unos 2 minutos.
4. Colocamos las dos mitadas vacías de calabacín en una bandeja de horno o recipiente para asar y las rellenamos con el sofrito. Espolvoreamos con unas hierbas provenzales, un poco de pimienta y queso rallado al gusto.
5. Introducimos los calabacines en el horno precalentado a 180 grados y dejamos te terminen de hacerse durante 10 minutos. Al final, subimos algo la temperatura y gratinamos un par de minutos más. Recomendamos acompañarlos de un arroz basmati o un poco de cous cous.

Listo, ya veis qué fácil. Qué lo disfrutéis. Nos vemos pronto con nuevas y exóticas recetas.

Nota: esta receta se puede hacer totalmente vegetariana y más baja en calorías, sustituyendo el jamón por trocitos de pimiento rojo, por ejemplo, quedará también muy rico.

domingo, 24 de febrero de 2013

Puré de patata con albahaca


Hola de nuevo amigos y amigas de UTA. La idea de esta receta surge por el recuerdo de unas vacaciones por el sur de Francia. Como podéis imaginar no faltaron momentos enogastronómicos memorables :). En Aix en Provence descubrimos un restaurante que os recomiendo La tomate vertesu Tarte tatin de tomates vertes et son sorbet es una mini-quiche de tomates acompañada de un sorbete de albahaca. En este caso el sabor delicado y refinado de esta hierba lo combinamos con una textura más clásica como guarnición, la del puré, óptimo acompañamiento para vuestros platos de carne y de pescado.

Dificultad: Fácil

Tiempo de preparación: 45 min - 1 hora

Necesitas (para 4 personas):
1 kg de patatas harinosas
2 dl de nata líquida
2 puñados de hojas de albahaca frescas
1 puñado de queso parmesano rayado
Sal y pimienta
Opcional: leche

Cómo se hace:
1.  Preparar una olla con agua salada hirviendo y cerca un bol con agua y hielo. Metemos la albahaca en el agua hirviendo y tras 15 segundos retiramos las hojas con una espumadera y las metemos en el agua con hielo. Así las hojas conservarán su color verde. Escurrir y reservar.
2. Cocer las patatas con la piel en abundante agua salada (entre 20 y 40 minutos, dependiendo del tamaño de la patata).
3. Mientras tanto, calentar en una olla la nata con el parmesano. En un robot de cocina, triturar la albahaca y añadir la nata caliente, mezclar hasta conseguir una crema homogénea.
4. Cuando las patatas estén templadas, quitar la piel y pasarlas por el pasapurés (si no lo tienes utiliza un tenedor).
5. Unir a las patatas la crema con la albahaca poco a poco mezclando. Corregir de sal y pimienta. Si os queda demasiado espeso podeis añadir un poco de leche caliente.

Servir decorando con unas hojas de albahaca.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Pastel griego de espinacas (Spanakopita)


Algunos de vosotros ya conocéis mi amor por los libros de cocina; las pasadas navidades tuve la suerte de recibir dos nuevos ejemplares muy interesantes, ambos de cocina mediterránea. El primero es La Cocina de Vefa, del que tuve conocimiento a través de Patri, que a su vez lo descubrió en blog El Comidista. Es de la editorial Phaidon y lo califican como "la biblia de la cocina griega", una descripción que al principio no animaba mucho a comprarlo porque, sinceramente, la cocina griega para la mayoría de nosotros se podría resumir en un libro de bolsillo... pero Vefa nos convencerá de lo contrario. Decenas de  recetas que recorren todas las regiones de Grecia pasando de los platos de pescado típicos de los lugares costeros, a los pasteles salados o los guisos más típicos de las regiones montañosas, cambiarán nuestra visión de la cocina Griega basada en la ensalada César. En definitiva, con ingredientes genuinos y de sencilla elaboración.

Esta es una de las recetas del libro, la Spanakotiropita, Spanakopita, o pastel griego de espinacas y feta. No  me queda que desearos kali orexi, ¡buen provecho!

Dificultad : baja 

Tiempo de preparación : 1 hora 

Necesitas (para 4 personas): 
60 ml de aceite de oliva
250 g de pasta filo 
500 g de espinacas lavadas y troceadas
2 cebolletas picadas en trozos pequeños 
1/2 puerro (opcional)
1 cucharadita de eneldo fresco picado 
1 cucharadita g de perejil picado
250 g de queso feta
1 cucharada de leche
1 cucharada de mantequilla derretida (opcional)
1 huevo
Pimienta y sal


Cómo se hace: 
1. Precalentar el horno a 180 grados y engrasar un molde para horno (mi pasta filo es rectangular, por lo que utilicé un molde de 20 x 30 cm, pero podéis utilizar un molde redondo para quiche).
2. Poner a rehogar la cebolleta (y el puerro si lo utilizáis) bien picados y con un chorrito de aceite a fuego medio.
3. Escaldar un par de minutos las espinacas en abundante agua hirviendo con un poco de sal. Escurrirlas muy bien, aplastándolas con suavidad, para que suelten la mayor cantidad de líquido posible. Picarlas un poco con un cuchillo.
4. Una vez pochada la cebolleta, en un bol, mezclar con las espinacas y añadir el eneldo, el perejil, la leche, el huevo batido ligeramente, el queso feta desmigado y la mantequilla (podéis prescindir de ella para reducir calorías). Salpimentar.
5. Extender unas cinco láminas de pasta filo sobre el molde, pintando cada una con un poco de aceite antes de colocar la siguiente. Distribuir la mezcla de espinacas y cubrir con otras cinco láminas de pasta filo también pintadas con aceite. Enrollar la pasta que sobresalga del molde. Si sobresale mucho, podéis recortar algo los bordes..
6. Dividir la spanakopita en 6 porciones cortando con un cuchillo sólo la capa superior de la pasta filo y hornear durante 35 minutos que, hasta que esté bien dorada.
6. Servir templada o a temperatura ambiente.

domingo, 27 de enero de 2013

Crema de espinacas y garbanzos


Si algo nos ha quedado claro estos días es que estamos en invierno, ¡y vaya invierno!, por eso en UTA hemos pensado que era un buen momento para mimar a nuestros lectores con un plato calentito y reconfortante. Esta es la receta de una sopa vegetariana, muy fácil de hacer, y que nos ayudará a "desintoxicarnos" de turrones, capones, higos secos, mazapán y demás manjares de las fiestas pasadas, pero sin renunciar al sabor y delicado aroma resultantes de la combinación de estos vegetales con las hierbas aromáticas que os proponemos. Y ya que estamos decididos a ponernos en forma, ¿por qué no acompañar esta receta con una carrerita por la ciudad? Ahí queda la sugerencia...

Dificultad: Baja

Tiempo de preparación: 1 hora

Otra información: 
vegetariana, apta para celíacos

Necesitas (para 6 razones) :
500 g de garbanzos cocidos
160 g de espinacas frescas
3 puerros
20 g de hierbas aromáticas provenzales (tomillo, orégano y romero)
2 dientes de ajo
2 hojas de laurel
10 g de perejil
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta
Sal

Cómo se hace:
1. Pelamos el puerro, lo cortamos en rodajas finas y lo doramos en una olla con dos cucharadas de aceite de oliva virgen.
2. Unos minutos después añadimos los garbanzos ya cocidos, dos dientes de ajo en camisa (con piel) ligeramente aplastados y las hierbas aromáticas.
3. Salpimentamos y añadimos un litro de agua hirviendo, cubrimos la olla y cocemos a fuego bajo durante unos 30 minutos.
4. Lavamos las espinacas y las secamos, las unimos al resto y cocemos otros ocho minutos.
5. Retiramos del fuego y dejamos enfriar, una vez fría pasamos por la batidora unos tres cuartos de la crema  y si lo consideramos necesario añadimos un poco de agua para conseguir la consistencia de nuestro gusto.
6. Servir bien caliente, podemos acompañarla con pan tostado o reservar algunos garbanzos enteros para adornar.

¡Feliz domingo!

miércoles, 16 de enero de 2013

Hummus con tahini


Saludos a todos y ¡Feliz Año 2013! Después de esta parada vacacional, Un Toque de Azafrán vuelve a su actividad habitual. Tenemos muchas y buenas recetas que compartir con todos para este año. En próximas ocasiones intentaremos publicar recetas acordes con las festividades. En principio este espacio fue concebido como un lugar para recopilar y compartir recetas, más que un diario continuo de cocina, pero hemos recibido alguna sugerencia para publicar recetas e ideas de cocina acordes con la época del año, así que ahora que se acercan los carnavales intentaremos incluir recetas propias de esta época gastronómicamente tan rica.

El otro día hablando con una amiga me comentó que iba a cenar unas tostaditas con hummus y me dieron muchas ganas de volver a probarlo. Así que el chef Aldo se puso manos a la obra y voilá, un delicioso hummus para tomar como entrante o acompañamiento, ¡le quedó espectacular! La palabra hummus tiene origen árabe y significa 'garbanzos', que es el ingrediente principal de esta antigua receta. Otros ingredientes básicos son ajo, zumo de limón y tahini, que es sésamo o aceite de sésamo, aunque hay variantes que incluyen otras hierbas, especias e incluso vinagre. Tradicionalmente se come con un pan de pita, o se sirve acompañado de pimentón y aceite de oliva como acompañamiento de carnes, pollo, pescados u otros vegetales. Es un plato típico de Oriente Medio, hoy muy popular en en Turquía, el Líbano, Israel, Palestina, Marruecos y el norte de África. ¡Vamos con la receta!

Antes de empezar, nos gustaría comentar que hay múltiples recetas, como la de Javi Recetas, que también explica como hacer el tahini y algunos consejos sobre la textura y fotografías detalladas que están muy bien. La nuestra es muy similar, simplemente utilizamos algo más de pimentón, comino y sal y añadimos perejil.

Dificultad: baja

Tiempo de realización: 1 h 15 min (15 min si utilizamos garbanzos precocidos)

Necesitas (para 4 raciones):

Para el tahini
2 cucharadas de semillas de sésamo
4 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Para el hummus
400 gramos de garbanzos. En este caso utilizamos garbanzos naturales de La Bañeza (León), aunque se puede hacer con garbanzos precocidos de bote.
2 cucharadas de tahini.
1 diente de ajo
1 cucharada de comino
1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
Zumo de medio limón
1/2 vaso de agua
1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
Perejil
Sal

Cómo se hace: 
1. Si lo hacemos con garbanzos naturales, los dejamos en remojo en un bol con agua a temperatura ambiente durante la noche. Al día siguiente, los cocemos aproximadamente 45 minutos (podemos aplastar uno con un tenedor para comprobar que están cocidos). Una vez cocidos los escurrimos bien y reservamos.
2. Mientras cuecen los garbanzos preparamos el tahini. Para ello, tostamos las semillas de sésamo ligeramente en la sartén hasta que adquieran un tono dorado y las retiramos dejando que enfríen un poco. A continuación las ponemos en el baso de la batidora con el aceite y una pizca de sal. Batimos bien, despegando con ayuda de una espátula las semillas que puedan quedar adheridas a las paredes. Si vemos que está muy seco podemos añadir un poco de agua, pero no debe quedar muy líquido, sino con aspecto de una pasta más o menos uniforme.
3. Ponemos los garbanzos en la batidora junto con el diente de ajo pelado, el tahini, la sal a gusto, el comino y el perejil. Batimos poco a poco y añadiendo agua según vayamos necesitando, es importante no pasarse con el agua, así que vamos añadiendo conforme lo batimos para ver como nos va quedando la consistencia. Lo ideal es que quede como una crema fácil de untar en el pan.

En cuanto a la presentación, podéis dejarlo así y acompañar de tostadas o pan de pita, o bien presentarlo  extendido suavemente en una bandeja o plato y decorado con aceite de oliva, pimentón, perejil y unos garbanzos cocidos enteros, eso lo dejamos a vuestra elección. ¡Que lo disfrutéis!

jueves, 22 de noviembre de 2012

Paté de berenjenas


No a todos les gustan las berenjenas ... ¡a mi me encantan en todas sus versiones! Aprovechando la abundancia de esta hortaliza en mi frigo preparé este paté o salsa de berenjenas inspirada en la receta libanesa Babaghannush. Y, será por mi amor por las berenjenas, pero el resultado me gustó mucho. :) Ideal para degustar untándola sobre una rebanada de pan caliente.

Necesitas: 
2 berenjenas grandes
1 diente de ajo (yo prefiero no exagerar con éste ingrediente pero si os gusta podéis poner 2)
1 cucharada de zumo de limón
2 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de perejil picado
sal

Cómo  se hace:
1. Cocer las berenjenas en el horno durante 50 minutos / 1 hora a 200°C girándolas de vez en cuando.
2. Dejarlas enfriar cortarlas por la mitad a lo largo y vaciarlas con una cuchara, machacar la pulpa en el mortero con las dos cucharadas de aceite para crear una crema.
3. Añadir el ajo picadito y el zumo del limon, mezclar bien los ingredientes y sazonar a gusto. Decorar con el perejil picado.

Rico, sencillo y versátil. Lo podeis presentar con pan caliente, con verduras crudas o utilizar también para condimentar la pasta fría.

martes, 20 de noviembre de 2012

Crema de calabacín


Esta receta se la dedico especialmente a mi querida Lucía, que vive un poco lejos y creo que este plato de crema de verduras calentito le resultará apetecible para las noches de invierno, ¡aquí está!. Esta es una receta facilísima de preparar, realmente no tiene ningún truco especial, sólo necesitamos una batidora. Los ingredientes también admiten modificación a vuestro gusto, por ejemplo, podéis utilizar otro tipo de verdura, añadirle un poco de apio si os gusta el sabor, o un toque picante, podéis suprimir la patata y añadir más calabacín... En definitiva, es una crema de verduras sencilla y que podéis variar, pero a mi esta combinación de ingredientes me funciona bien, queda suave y deliciosa. Por supuesto yo no le pongo nata, ni leche, y además en mi opinión creo que lo estropea (ya estamos...). Tal y como os lo propongo es una receta totalmente vegetariana, sana, económica y baja en calorías, ¿qué más se puede pedir?

Necesitas (4 raciones):
1 calabacín grande o dos más pequeños.
2 puerros
2 patatas medianas
1 zanahoria
Aceite de oliva virgen extra
Un poco de perejil y apio (opcional)
Pimienta
Sal

Cómo se hace:
1. En una olla lo suficientemente grande ponemos un poco de aceite de oliva (que cubra bien el fondo), pelamos y cortamos las verduras en cuadrados no muy pequeños y los vamos añadiendo a la olla y rehogamos unos minutos todo el conjunto a fuego medio-alto dándole vueltas con una cuchara de madera. Hay que tener cuidado de que no se queme por eso es importante darle unas vueltas. Este paso se hace para que quede más sabroso después, no hace falta mucho tiempo, sólo unas cuantas vueltas en el aceite caliente.
2. A continuación añadimos agua, en una cantidad como para casi cubrir los vegetales, sin que llegue a cubrirlos totalmente. No os preocupéis mucho por la cantidad de agua, porque al final se puede dejar que se evaporé si queda demasiado líquida.
3. Subimos el fuego, salpimentamos y cuando rompa a hervir lo bajamos al medio y dejamos que se vaya cociendo lentamente. De vez en cuando removemos la mezcla para que se haga por igual.
4. A los 15 minutos aproximadamente comprobamos si están hechos los vegetales. El punto en que debe estar es cuando somos capaces de cortar todos los vegetales con una cuchara de madera casi sin esfuerzo. Normalmente la zanahoria y la patata tardan un poco más.
5. Batimos la mezcla. Es importante batirlo muy bien, yo empiezo por una velocidad baja y cuando está más triturado lo bato a la velocidad más alta para que quede lo más fina posible, ya que me gusta sin ningún tipo de grumos. Cuando esté totalmente batida y con aspecto cremoso, la probamos para corregir la sal, ya que es muy probable que necesite más sal. También podemos añadir más pimienta.

¡A disfrutar!

Nota: esta crema es perfecta para preparar el día anterior y calentarla para comer, estará igualmente deliciosa. Podéis hacer esta cantidad y si os sobra, comer el resto al día siguiente, aguanta perfectamente en la nevera. Si está muy líquida, dejadla al fuego con la tapa abierta para que se evapore el agua. Si la vais a calentar y veis que ha quedado muy espesa podéis añadir un poco de agua y calentarla.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Manzanas asadas al Oporto y aroma de canela


El domingo volvimos de Sisán cargados de cosas ricas, y entre ellas había manzanas tabardillas, que tienen una forma ligeramente achatada y la piel de tono marrón y aspecto mate. Estas manzanas tienen un aroma delicioso y un sabor ligeramente ácido, por lo que me gustan especialmente asadas o en compota. Esta receta me la enseñó Mamá, aunque realmente es muy fácil de hacer y en un periquete tedremos un postre riquísimo y muy sano que satisfará a los más golosos. Además es una forma fantástica de aromatizar la casa porque huelen increíblemente bien cuando se están haciendo en el horno...

Necesitas (para 4 manzanas)
Manzanas (recomiendo tabardillas, reineta o alguna clase que sea de sabor algo ácido)
Una copita de vino de Oporto (u otro tipo de licor como el Amaretto, que también le va muy bien)
Dos cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de azúcar moreno de caña
4 cucharadas de azúcar blanco
Canela
Azúcar glacé (opcional)

Cómo se hace:
1. Precalentamos el horno a 200 °C
2. Lavamos bien y secamos con un trapo las manzanas, les damos la vuelta y las descorazonamos dejándolas libres de pepitas.
3. Las colocamos en una fuente o bandeja de horno boca abajo, es decir, con el agujero hacia arriba, y dentro de cada una ponemos una avellana de mantequilla, un chorrito de Oporto, una cucharadita de azúcar moreno, y una cucharada de azúcar blanco. Con el Oporto que nos sobre vertemos otro poquito encima del azúcar.
4. Espolvoreamos con canela y opcionalmente podemos espolvorear algo más la piel de las manzanas con azúcar glacé, lo que hará que queden más "caramelizadas".
5. Metemos las manzanas en el horno y dejamos que se asen durante 20 a 30 minutos (el tiempo depende del tamaño de las manzanas y del horno).

Espero que ya estéis disfrutando de esta golosina natural.

Musaca, μουσακάς, mousakás...


El estilo de vida griego se refleja en su cocina, por eso al encontrarme delante de un plato de musaca me transporta a un paisaje blanco y azul y vuelven a mi mente los buenos momentos de relax entre playas, cúpulas, tavernas, largas cenas al atardecer, el intenso sabor del ouzo y el sonido del syrtaky... Además de ganas de vacaciones, espero que esta receta os despierte el apetito.

Necesitas (para 4 personas)
4-5 berenjenas
1/2 kg de carne picada
2-3 tomates
2 cebollas
1 taza de aceite de oliva virgen extra
1 diente de ajo
1 hoja de laurel
Bechamel
Harina
Pimienta negra molida
Sal

Cómo se hace:
1. Empezamos por las berenjenas las cortamos en rodajas no demasiado finas, las ponemos en un recipiente y las rociamos con sal. Las dejamos reposar unos 45 minutos para que pierdan el amargo.
2. Lavamos las berenjenas bajo agua fría, las escurrimos y las secamos bien. Las pasamos por harina y las freímos en aceite hasta que queden doradas. Las reservamos en un plato con papel de cocina para que absorva el aceite en exceso.
3. En una sartén con el aceite pasamos la cebolla picada, una vez que esté pochadita incorporamos la carne y la dejamos cocinar 10 minutos. A continuación incorporamos los tomates pelados y sin semillas, el ajo y el laurel, salpimentamos y lo dejamos que se cocine durante una hora, hasta que se reduzca y nos quede una salsa compacta.
4. Cogemos una fuente de horno y colocamos una primera capa de berenjenas, salpimentamos y cubrimos con nuestra salsa, continuamos siguiendo siempre este orden. La última capa sera de bechamel (ni demasiado densa ni demasiado líquida).
5. Cubrimos con queso parmigiano y horneamos durante 20-25 minutos a 180 grados.

Como la mayoría de las recetas acepta variantes según nuestros gustos, podemos preparala con una capa de patatas, solo vegetariana, decorarla con feta y orégano...En este caso la serví en la fuente de barro en la que la preparé, pero podeis cortarla en raciones y directamente al plato, servidla bien calentita y ¡buen provecho!

Gazpacho


Esta es una receta de Carlos, un catalán con ascendentes andaluces que durante su estancia en Padova nos deleitó con cenas inolvidables y buenos momentos. Como sabemos el gazpacho es ideal para disfrutar en verano porque es ligero y refrescante. Personalmente también lo recomiendo para después de una buena siesta en los días más cálidos del año ;-).

Necesitas (para 4 personas)
6 tomates
2 pepinos pequeños
1/2 cebolla
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
1/2 l de agua
Aceite de oliva virgen extra
Un poco de pan para espesar (opcional)
Vinagre
Ajo
Sal

Cómo se hace:
1. Poner a remojo el pan cubriéndolo con agua y añadiendo un poco de sal y vinagre. Reservar.
2. Pelar y trocear los tomates, los pepino, el pimiento, la cebolla y el ajo, mezclar todos los ingredientes.
3. Pasar por la batidora la mezcla de vegetales, añadiendo agua hasta que quede con consistencia cremosa. Añadir a continuación el pan, el vinagre y batir todo hasta que emulsione bien. Corregir de sal.
4. Pasar por el chino o colador si es necesario para homogeneizar bien la mezcla.
5. Dejar reposar en la nevera al menos dos horas y servir frio con un chorrito de aceite de oliva.

Para la presentación podéis preparar verduras cortadas en cuadraditos, o incluso trocitos de jamón o huevo cocido que cada comensar añadirá a su gusto.