Mostrando entradas con la etiqueta Tapas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tapas. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de agosto de 2014

Pesto de tomatitos secos


Aunque muchos de vosotros habréis comenzado esta semana la rentrée, por aquí aún se respiran aires vacacionales, los días aún son largos y tenemos más tiempo para disfrutar haciendo lo que más nos gusta. Desde UTA os animamos a que pongáis en práctica vuestras dotes culinarias realizando una deliciosa y sencilla conserva que os servirá como acompañamiento y condimento para otras recetas y que podréis disfrutar en esos días en que las obligaciones os dejen menos tiempo para cocinar.

El ingrediente principal de este pesto rojo son los tomates secos, una conserva muy típica del sur de Italia y Sicilia. Los tomates se hacen secar al sol y se conservan en aceite adquiriendo un sabor un tanto ácido y ligeramente picante. Podéis prepararlo con antelación y conservarlo en la nevera para acompañar una pizza, unos montaditos, unas patatas o verduras a la parrilla, o bien para usar como condimento de platos de pasta o cous-cous.

Tiempo de elaboración: 15 minutos

Dificultad: muy fácil

Necesitas: 
16 almendras
8 tomates secos
6 hojas de albahaca
1 cucharada y media de queso pecorino romano (queso de cabra curado)
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
1/2 diente de ajo

Con estas proporciones obtendréis unos 125 ml de pesto. En un bote hermético se conserva bastantes días  en la nevera, así que no dudéis en doblar las proporciones al prepararlo, ¡es vicioso! 

Cómo se hace:
1. Ponemos todos los ingredientes en el recipiente de la batidora o mixer. Utilizaremos los tomates sin escurrirles el aceite de la conserva, pues aportará sabor y textura al pesto.
2. trituramos la mezcla hasta obtener una pasta tipo paté con textura algo granulosa. Si vemos que nos queda seco, añadimos un poco más de aceite.

Como veis, esta receta no puede ser más fácil. Podéis modificarla al gusto, cambiando los frutos secos, añadiendo piñones o pasas, o cambiando la variedad de queso. Obtendréis un paté vegetal delicioso en el que predominará el sabor de los tomates secos.

¡Que lo disfrutéis!

viernes, 4 de abril de 2014

Revuelto campestre

Receta: Aldo Barreiro

Hoy os traemos una receta deliciosa de la mano del "chef Aldo", se trata de un revuelto muy fácil de hacer y absolutamente delicioso. ¡Tenéis que probarlo!

Necesitáis (para 4 personas):
Setas (de cualquier tipo) (200 g)
10-14 espárragos trigueros
8-10 corazones de alcachofa.
1 cebolla grande
4 tiras de bacon
5 huevos
Almendras peladas (50 g aprox.)
Piñones (50 g aprox.)
1 diente de ajo
Limón
Aceite
Orégano
Perejil
Pimienta
Sal

Cómo se hace:
1. Tostar ligeramente las almendras y los piñones y reservar. Reservar también en un plato las setas aliñadas con un poco de sal, perejil, orégano y unas gotas de limón.
2. Dar un hervor de unos 10 minutos a los espárragos (cortados en trozos medianos) y reservar.
3. A continuación, picar el ajo y la cebolla y añadir a una sartén con una fina capa de aceite. Pochar el ajo y la cebolla a fuego lento, para evitar que se quemen, removiendo de vez en cuando.
4. Una vez lleven un tiempo hirviendo y la cebolla comience a quedarse traslúcida y antes de que el ajo se queme, añadir la mezcla de las setas y remover de vez en cuando para que se vaya haciendo por igual.
5. Después de que las setas lleven un rato haciéndose y comiencen a tostarse, se añaden los espárragos y los corazones de alcachofa (partidos a la mitad), seguir removiendo de vez en cuando.
6. Unos minutos después añadir las almendras, los piñones y las tiras de bacon (bien troceadas). Seguir dándole unas vueltas de vez en cuando.
7. Cuando ya prácticamente esté todo hecho, añadir los huevos sobre la sartén, sin batirlos, y mezclar con el resto de los ingredientes, ayudándonos de una espátula o tenedor, removiendo bien hasta que el conjunto adquiera el clásico aspecto de revuelto. Antes de llevar a cabo este paso, si fuera necesario, se puede retirar el exceso de aceite de la sartén.

Podéis hacer una versión vegetariana, eliminando el bacon, estará igualmente delicioso.

¡Listo para servir!

domingo, 9 de febrero de 2014

Pimientos del piquillo rellenos "al estilo de Queta"


Hoy os traemos es una receta sencilla de uno de los platos típicos de la cocina española, muy habitual como entrante o tapa, y del que existen múltiples variantes, muchas de ellas incluyendo atún o bacalao en el relleno. El pimiento es una planta originaria del continente americano que se cultiva en España desde el s. XVI y de la que se han ido desarrollando diferentes variedades, entre ellas, el pimiento de piquillo, típico de la localidad navarra de Lodosa. Su color es de un rojo muy vivo y su carne es consistente, lo que los hace ideales para presentar rellenos.

La semana pasada estando en Vigo, Mamá los preparó como acompañamiento de un delicioso guiso de conejo, cuya receta espero también publicar en breve. Estaban "para mojar pan", así que he decidido prepararlos siguiendo su receta y compartirla con vosotros. Es un plato perfecto para una cena con amigos, como entrante o pincho.

Tiempo de preparación: 30 minutos.

Dificultad: Baja

Necesitáis (para 8 pimientos):
1 lata de pimientos de piquillo (150 g).
1 cebolla pequeña
1 puerro
1 diente de ajo
1 huevo cocido
1 lata de bonito en aceite de oliva (80 g)
Alcaparras (opcional)
Salsa de tomate (preferentemente natural o sin aditivos).
Una pizca de orégano (opcional)
Un poco de queso parmesano rallado
Aceite de oliva virgen
Sal

Cómo se hace:
1. En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y pochamos la cebolla cortada y el puerro cortados muy finos. Dejamos que se hagan a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos hasta que la cebolla quede muy blandita y transparente. Añadimos el ajo picado y dejamos unos minutos más.
2. Mientras, picamos el huevo cocido y lo añadimos a un bol. Incorporamos el bonito escurriendo muy bien el aceite previamente, y unas cuantas alcaparras. Por último, sacamos el rustrido de cebolla y puerro de la sartén escurriendo muy bien el aceite y lo añadimos a la mezcla anterior.
3. Mezclamos cuidadosamente todos los ingredientes bien picados hasta que nos quede una mezcla uniforme. Añadimos dos cucharadas soperas de salsa de tomate y volvememos a mezclar (la salsa de tomate ayudará a ligar todos los ingredientes y aportará consistencia al relleno, pero no debemos pasarnos para no enmascarar el resto de los sabores).
4. En una bandeja o recipiente adecuado para el horno, ponemos un poco de salsa de tomate cubriendo la base y espolvoreamos con orégano. Vamos rellenando los pimientos abriéndolos como si se tratase de un cucurucho e introduciendo delicadamente el relleno con ayuda de una cuchara. Los vamos colocando sobre la salsa en la bandeja de horno y espolvoreamos con un poco de parmesano rallado.
5. Horneamos a 180 grados en horno previamente precalentado, durante 10 minutos y gratinamos a 200 grados dos minutos más.

¡Que los disfrutéis!

jueves, 1 de agosto de 2013

Ensalada de gambas, mango, aguacate y pimiento


Esta receta proviene de la última incorporación  a la biblioteca UTA, un libro con recetas de lo que en inglés se conoce como finger food o "comida para picar", con ideas muy buenas para una cena informal con amigos.  Si os gusta probar nuevos ingredientes en vuestra cocina estoy segura de que ya habréis experimentado la combinación de fruta y pescado. En este caso el mango combina a la perfección con las gambas, y la miel dará a nuestra vinaigrette un toque muy especial. La hemos bautizado "Summer breeze" (brisa de verano) por su agradable y dulce frescor. Pero no os adelanto más, ¡animaos a prepararla!

Dificultad: baja

Tiempo de elaboración: 30 minutos

Necesitáis (para 8 personas, calculando una pequena porción tipo "pincho" ):
400 g de gambas peladas y sin cabeza
1/2 mango
1/2 aguacate
1/2 pimiento rojo
El zumo de 1/2 limón
1 cucharada de miel
Aceite de oliva virgen
Sal

Cómo se hace:
1. Limpiar las gambas eliminando el hilo negro (intestino) y cocer al vapor entre 3 y 4 minutos. Pelar las gambas.
2. Cortar en cuadraditos el mango, aguacate y pimiento. Añadir las gambas.
3. Condimentar con una vinagreta preparada con el zumo de medio limón, 1 cucharada de miel, sal y un poco de aceite.
4. Si se trata de una fiesta u ocasión especial, podéis presentarlo en recipientes individuales, como se aprecia en la foto.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Empanada de bacalao con pasas


Bos días amigos! Hoy traemos una receta típicamente gallega, ya que hace poco celebramos el Día das Letras Galegas, este año dedicado a Roberto Vidal Bolaño. Para celebrarlo hicimos una empanada, en esta ocasión de bacalao con pasas, y es que pocas cosas hay más gallegas que una empanada, ¿no os parece?. En esta ocasión innovamos algo en el relleno, siguiendo las ideas del fantástico blog de Mercado Calabajío, que aconseja añadir al relleno puerro y piñones además de las tradicionales pasas. Lo cierto es que los piñones no se notan mucho, pero el puerro aporta un sabor delicioso al relleno que nos encantó, y las pasas por supuesto añaden ese toque dulce que contrasta con el bacalao haciendo de esta empanada una de las más ricas, según nuestro punto de vista. Ya nos contaréis...

Dificultad: media

Tiempo de elaboración: 2-3 horas contando tiempo de levedado y horneado

Necesitáis (para una buena empanada familiar, 10 raciones):
Para la masa
600 g de harina de trigo
220 ml de aceite de oliva virgen (para que nos sobren 150 ml de aceite del rustrido).
200 ml de agua templada
40 g de levadura fresca de panadero prensada (o 2 sobres de levadura de panadero seca)
Media cucharadita de sal

Para el relleno
500-600 g de bacalao (utilizamos ya desalado y desmigado)
2 cebollas medianas
1 puerro
1 pimiento rojo (medio si es muy grande)
1 pimiento verde (medio si es muy grande)
Un puñado de uvas pasas
Pimentón dulce de la vera

Elaboración:
1. Si vuestro bacalao necesita desalar, debéis ponerlo en remojo en un recipiente amplio y en la nevera desde 36 horas antes y hacer dos cambios del agua. En este caso utilizamos bacalao desmigado ya desalado, así que no es necesario.
2. Ponemos a hervir el bacalao 10 minutos, lo sacamos y escurrimos bien. Si es desmigado lo dejáis como está, sino lo desmigáis separando las lascas (sin deshacerlo demasiado) y dejándolo libre completamente de espinas y piel.
3. Cortamos las verduras en trozos medianos, en cuadraditos o alargados, como prefiráis.
4. En una cazuela o sartén ponemos el aceite de oliva y las verduras troceadas y las rehogamos a fuego lento durante unos 40 minutos. A nosotras nos gusta que queden muy blanditas.
5. Añadimos las pasas y por último, incorporamos el bacalao desmigado y una cucharadita de pimentón. Damos unas vueltas a todo el conjunto.
6. Vamos sacando el relleno a un recipiente para que enfríe escurriéndolo con ayuda de un colador y guardando el aceite que nos va sobrando. Reservamos.
7. Comenzamos con la masa. Ponemos la harina en un bol, hacemos un hueco en el centro y añadimos 150 ml del aceite que nos ha sobrado del rustrido, 200 ml de agua templada y la levadura.
8. Removemos, primero con una cuchara de madera y cuando sea manejable, sobre una superficie plana y resistente ponemos un poquito de harina y seguimos amasando durante al menos 15 minutos. Esto es importante, cuanto más la amaséis mejor quedará.
9. Formamos una bola con la masa, la colocamos en un recipiente, haciendo unos cortes con un cuchillo y la tapamos con un pañito. La dejamos levedar 1 hora o más.
10. Pasado ese tiempo veréis que la masa se ha multiplicado casi por tres. Cogemos un trozo y lo estiramos bien con el rodillo, lo colocamos sobre la bandeja.
11. Ponemos el relleno sobre la masa estirándolo pero que quede bien compactado.
12. Estiramos otro trozo de masa para la cubierta. La colocamos encima, tapando el relleno. Cortamos la masa sobrante del borde y cerramos juntando y retorciendo las dos partes de la masa. Hacemos un agujerito en el centro para que respire y la pinchamos con un tenedor. Pintamos la empanada con el aceite del rustrido. Podéis decorarla con la masa sobrante.
13. Horneamos durante 40 minutos (o más, hasta que esté bien dorada) en horno normal precalentado a 180 grados.


Consejos:
- Si queréis hacer una empanada algo más pequeña no tenéis más que reducir los ingredientes proporcionalmente.
- A no ser que tengáis mucha práctica en la cocina, os aconsejamos que para la masa, midáis los pesos y volúmenes lo más exactamente posible ya que las proporciones son importantes.
- Podéis preparar el relleno el día anterior. Escurridlo bien, guardadlo en un recipiente cerrado en la nevera y reservad el aceite del rustrido. Así el día de hacer la empanada el relleno ya estará frío, más concentrado y os llevará menos tiempo.
- La empanada es mejor hacerla con bastante tiempo de antelación, incluso el día antes, ya que fría y "asentada" está más rica.

miércoles, 24 de abril de 2013

Tosta de escalivada y lomo de melva en conserva


Aunque no teníamos la intención de hacer una semana dedicada a la cocina catalana, nos hemos puesto de acuerdo para añadir a la receta de Espinacas a la Catalana, que publicamos recientemente, otras dos recetas basadas en la cocina de esta región. La primera de ellas es la de escalivada, una deliciosa receta vegetariana que hemos decidido presentar en versión de pinchito, acompañada de una melva estupenda que teníamos en conserva. La escalivada es facilísima de preparar y se puede combinar con atún, melva o anchoas para formar un rico entrante o tapa, o tambien sola, o como acompañamiento de otros platos.

Dificultad: facilísimo

Tiempo de preparación: 2 horas

Necesitáis (para 8 tostas grandes o más):
Para la escalivada
1 pimiento rojo
1 berenjena
1 o 2 cebollas medianas (utilizamos cebollas moradas)
2 cabezas de ajo
2 tomates
Aceite de oliva virgen
Sal
Para completar la tosta
Un pan consistente
Filetes o lomos de melva en conserva

Cómo se hace:
1. Ponemos a precalentar el horno en función normal a 180 grados. Mientras, lavamos los vegetales y los secamos. Quitamos el troncho y las pepitas al pimiento, y cortamos el extremo de la berenjena donde se encuentran las hojas. Los colocamos en una fuente o bandeja para asar.
2. Colocamos también en la bandeja las cebollas y los ajos limpios pero totalmente enteros, sin quitar las capas externas de piel.
3. Rociamos con un chorro generoso de aceite de oliva y añadimos unos granos de sal gruesa. Metemos  la bandeja en el horno. Cuando hayan pasado 30 minutos, damos la vuelta a la berenjena y al pimiento y lo dejamos 30 minutos más.
4. Pasado ese tiempo, ponemos en la bandeja los tomates previamente lavados pero sin pelar, y dejamos que termine de asarse todo 30 minutos más.
5. Retiramos la bandeja del horno, la cubrimos con un trozo de papel de aluminio y esperamos un poco a que enfríen. ¡Veréis qué color más bonito y qué aroma tan delicioso desprende!.
6. Vamos pelando los vegetales uno a uno, gracias al papel de aluminio la piel del pimiento y la berenjena se habrá despegado y será mucho más fácil de retirar.
7. Cortamos el pimiento y la berenjena en tiras y los vamos poniendo en una bandeja o cazuelita de barro. Hacemos lo mismo con la cebolla y los ajos, vamos pelándolos, cortándolos en tiras y añadiéndolos a la mezcla (podéis reservar unos dientes de ajo para restregar sobre el pan).
8. La salsa que nos ha quedado en la bandeja del horno con el aceite y los jugos de las hortaliza,  es lo que utilizaremos para aliñar el conjunto. Corregimos de sal si es necesario y servimos sobre una tosta de pan calentada al horno, coronándolo con un trocito de melva. Opcionalmente podéis espolvorear con un poco de orégano y sésamo tostado. La escalivada se puede comer templada o fría.

miércoles, 16 de enero de 2013

Hummus con tahini


Saludos a todos y ¡Feliz Año 2013! Después de esta parada vacacional, Un Toque de Azafrán vuelve a su actividad habitual. Tenemos muchas y buenas recetas que compartir con todos para este año. En próximas ocasiones intentaremos publicar recetas acordes con las festividades. En principio este espacio fue concebido como un lugar para recopilar y compartir recetas, más que un diario continuo de cocina, pero hemos recibido alguna sugerencia para publicar recetas e ideas de cocina acordes con la época del año, así que ahora que se acercan los carnavales intentaremos incluir recetas propias de esta época gastronómicamente tan rica.

El otro día hablando con una amiga me comentó que iba a cenar unas tostaditas con hummus y me dieron muchas ganas de volver a probarlo. Así que el chef Aldo se puso manos a la obra y voilá, un delicioso hummus para tomar como entrante o acompañamiento, ¡le quedó espectacular! La palabra hummus tiene origen árabe y significa 'garbanzos', que es el ingrediente principal de esta antigua receta. Otros ingredientes básicos son ajo, zumo de limón y tahini, que es sésamo o aceite de sésamo, aunque hay variantes que incluyen otras hierbas, especias e incluso vinagre. Tradicionalmente se come con un pan de pita, o se sirve acompañado de pimentón y aceite de oliva como acompañamiento de carnes, pollo, pescados u otros vegetales. Es un plato típico de Oriente Medio, hoy muy popular en en Turquía, el Líbano, Israel, Palestina, Marruecos y el norte de África. ¡Vamos con la receta!

Antes de empezar, nos gustaría comentar que hay múltiples recetas, como la de Javi Recetas, que también explica como hacer el tahini y algunos consejos sobre la textura y fotografías detalladas que están muy bien. La nuestra es muy similar, simplemente utilizamos algo más de pimentón, comino y sal y añadimos perejil.

Dificultad: baja

Tiempo de realización: 1 h 15 min (15 min si utilizamos garbanzos precocidos)

Necesitas (para 4 raciones):

Para el tahini
2 cucharadas de semillas de sésamo
4 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Para el hummus
400 gramos de garbanzos. En este caso utilizamos garbanzos naturales de La Bañeza (León), aunque se puede hacer con garbanzos precocidos de bote.
2 cucharadas de tahini.
1 diente de ajo
1 cucharada de comino
1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
Zumo de medio limón
1/2 vaso de agua
1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
Perejil
Sal

Cómo se hace: 
1. Si lo hacemos con garbanzos naturales, los dejamos en remojo en un bol con agua a temperatura ambiente durante la noche. Al día siguiente, los cocemos aproximadamente 45 minutos (podemos aplastar uno con un tenedor para comprobar que están cocidos). Una vez cocidos los escurrimos bien y reservamos.
2. Mientras cuecen los garbanzos preparamos el tahini. Para ello, tostamos las semillas de sésamo ligeramente en la sartén hasta que adquieran un tono dorado y las retiramos dejando que enfríen un poco. A continuación las ponemos en el baso de la batidora con el aceite y una pizca de sal. Batimos bien, despegando con ayuda de una espátula las semillas que puedan quedar adheridas a las paredes. Si vemos que está muy seco podemos añadir un poco de agua, pero no debe quedar muy líquido, sino con aspecto de una pasta más o menos uniforme.
3. Ponemos los garbanzos en la batidora junto con el diente de ajo pelado, el tahini, la sal a gusto, el comino y el perejil. Batimos poco a poco y añadiendo agua según vayamos necesitando, es importante no pasarse con el agua, así que vamos añadiendo conforme lo batimos para ver como nos va quedando la consistencia. Lo ideal es que quede como una crema fácil de untar en el pan.

En cuanto a la presentación, podéis dejarlo así y acompañar de tostadas o pan de pita, o bien presentarlo  extendido suavemente en una bandeja o plato y decorado con aceite de oliva, pimentón, perejil y unos garbanzos cocidos enteros, eso lo dejamos a vuestra elección. ¡Que lo disfrutéis!

sábado, 22 de diciembre de 2012

Croquetas..¡de bacalao!


¡Buenos días a todos los amigos de UTA! Antes de nada, queremos dar las gracias por la acogida que ha tenido este sencillo cuaderno de recetas online, estamos muy contentas y esperamos seguir creciendo en recetas y lectores. En esta ocasión traemos una receta de las populares croquetas, en versión casera y de bacalao. Ya os adelanté que iba a publicar una serie de recetas para sacar partido al bacalao, más que nada porque aquí lo tengo en abundancia y, por qué no decirlo, ¡me encanta!. Las croquetas son sencillas de hacer, sin embargo, no siempre están crujientes por fuera, poco aceitosas y con el relleno delicioso. Seguro que muchos estáis pesando "a mi madre le quedan así", pues eso es exactamente lo que yo pienso, las croquetas de bacalao de mamá son mis favoritas y por eso he decidido preguntarle el secreto para que queden tan ricas y compartir la receta. Espero que la pongáis en práctica, ya sea con bacalao u otro ingrediente que os guste.

Necesitas (para unas 30 croquetas, dependiendo del tamaño):
300 g de bacalao desmigado y desalado
100 g de harina
600 ml de leche
1 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla pequeña
1 nuez moscada
Perejil
Sal
Pan rallado
1 huevo

Cómo se hace:
1. En una olla o sartén profunda ponemos un chorrito de aceite de oliva y la cebolla cortada muy fina, estilo brunoise. Dejamos que se vaya pochando a fuego medio.
2. Añadimos el bacalao bien escurrido y sofreímos la mezcla, añadimos un ramillete de perejil picado, que le aportará un sabor estupendo a las croquetas de pescado.
3. Batimos con unas varillas la leche con la harina hasta obtener una mezcla homogénea y lo incorporamos al bacalao removiendo cuidadosamente con una espátula o cuchara de madera, rallamos un poquito de nuez moscada (o una cucharadita de café de nuez moscada molida).
4. Seguimos removiendo despacio y a fuego medio durante aproximadamente 30 minutos para que vaya espesando la bechamel, hasta que quede consistente pero cremosa. Retiramos del fuego, dejamos que enfríe un poco a temperatura ambiente, tapamos con un film y dejamos reposar unas horas o hasta el día siguiente en la nevera.
5. Una vez pasado el tiempo de reposo modelamos las croquetas, con la clásica forma alargada o redondas. Podemos ayudarnos de una cuchara de medir para asegurarnos de que tomamos siempre una cantidad parecida de la bechamel. Les damos forma con las manos apretándolas un poco para que no se dehagan y las rebozamos en harina, huevo batido y pan rallado.
6. Las podemos freír al momento o ir guardando en una tartera o recipiente para congelar. En el momento de hacerlas, podemos sacarlas del congelador y freírlas al momento.
7. Las freímos con abundante aceite muy caliente hasta que queden bien doradas, y las escurrimos un poco en papel de cocina.

Degustar bien calentitas. ¡Qué las disfrutéis!