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jueves, 23 de abril de 2015

Pavlova de fresas y arándanos



El origen de esta receta no está del todo claro, actualmente dos países se disputan su creación: Australia y Nueva Zelanda; lo que si que es cierto es que se creó en honor a la bailarina rusa de ballet Anna Pávlova y se ha convertido en un clásico de la repostería, como la Tarta Sacher. En este caso, se trata de una tarta muy ligera (como la bailarina a la que debe su nombre), por lo que es perfecta si no os gustan los postres muy contundentes. La combinación del merengue, crujiente por fuera y cremoso por dentro, con la fruta fresca, resulta deliciosa. También podéis añadir pepitas de chocolate o cacao a  la mezcla del merengue, nosotras optado por la versión más sencilla con fresas y arándanos. Esperamos que os guste.

Tiempo de elaboración: 1 hora, 40 minutos

Dificultad: media

Necesitáis (8 personas) :
Para el merengue
150 ml de clara de huevo (aproximadamente 5 huevos)
1 taza (220 g) de azúcar glacé
2 cucharadas de maizena
2 cucharaditas de vinagre blanco

Para cubrir
250 gr de frutos rojos
250 gr de nata líquida

Cómo se hace:
1. Precalentar el horno a 150 grados.
2. En un robot de cocina, colocar las claras de huevo y batir con las barillas hasta obtener una consistencia cremosa en la que, al levantar las Barillas, se crea un pico en la crema (si lo hacéis con un batidor de barillas manual, utilizad un bol de aluminio para montar las claras y batid siempre en la misma dirección).
3. Añadir poco a poco el azúcar hasta obtener una mezcla consistente y brillante. 
4. Añadir la Maizena y el vinagre y batir hasta que obtener una mezcla homogénea.
5. Cubrir una fuente de horno con papel de cocina y colocar el merengue realizando una forma redonda de unos 20 cm de diámetro, con la ayuda de una espátula.
6. Bajar la temperatura del horno a 120 grados, introducir el merengue y hornear durante 1 hora y 20 minutos.
7. Una vez transcurrido este tiempo, apagar el horno y dejar que el merengue se enfríe dentro del horno dejando la puerta entreabierta.
8. Montar la nata con un poco de azúcar glacé. Nosotras hemos utilizado sólo una cucharada porque la base de merengue ya es dulce.
9. Una vez que el merengue se ha enfriado completamente, decorar con nata montada y fruta fresca. 

martes, 18 de marzo de 2014

Crostata de mermelada


La crostata es un postre típico italiano que consiste en una masa similar a la masa quebrada o masa brisa rellena de mermelada de frutas. Tradicionalmente se utilizan mermelada de cereza, de fresa, de melocotón o de albaricoque, pero existen otras variedades con fruta fresca y crema pastelera, o crema de ricotta y cacao. En definitiva, existen múltiples variaciones de la receta original, todas deliciosas para acompañar un desayuno o merienda. A mi particularmente me encanta la de mermelada para desayunar, pero hasta ahora no había encontrado una buena receta para la elaboración de la pasta frolla (la base). La fórmula ganadora se la debo a Stefano, quien me aconsejó añadir una pizca de levadura en la elaboración de la masa, un detalle que no mencionan la mayoría de recetas y que aporta a la masa la consistencia perfecta. El resultado será doblemente delicioso si tenéis la posibilidad de utilizar mermelada fresca casera.

DificultadMedia

Necesitáis: 
300 g de harina
125 g de mantequilla
100 g de azúcar glas
1 huevo entero
1 yema
Ralladura de limón
Aroma de vainilla (mejor si es natural)
Una pizca de levadura Royal
1 bote de mermelada de tu sabor preferido*

Cómo se hace:
1. En un bol, mezclar la levadura con la harina, añadir la mantequilla cortada en trozos y mezclarla con la harina hasta que quede una consistencia grumosa, no tiene por qué quedar perfectamente mezclado.
2. Añadir el azúcar, el huevo (1 entero más una yema) y la ralladura de limón. Mezclar hasta obtener una pasta blanda y lisa. 
3. Formar una bola con la pasta, envolverla con film transparente y dejarla reposar en la nevera durante, al menos, 30 minutos. 
4. Reservar un tercio de la masa para hacer la decoración. Extender con un rodillo el resto de la masa (hasta conseguir un espesor de unos 3-4 mm) y colocarla en un molde redondo dejando unos 3 cm de borde.
5. Distribuir la mermelada sobre la pasta de manera homogénea.
6. Extender la masa que habíamos reservado con ayuda del rodillo y cortarla en tiras de 1 cm de ancho aproximadamente. Colocar cuidadosamente las tiras sobre la mermelada realizando dibujando una rejilla como se ve en la foto.
7. Hornear a 180°C durante 30 minutos.

*Los amantes del chocolate podéis sustituir la mermelada con nutella.

martes, 17 de diciembre de 2013

Torta de chocolate Mars


Se acercan días de fiesta y no siempre tenemos el tiempo (y las ganas) de pasar horas en la cocina, por eso he decidido compartir con vosotros esta receta. Es ideal para reuniones de familia y amigos sobretodo si hay niños, su gusto "chocolatoso" convierte este bocado crujiente en toda una tentación. Para servirlo podéis cortarlo en cuadraditos y servirlo como variante a los clásicos turrones. ¡Sólo para amantes del chocolate!.

Dificultad: facilísima

Tiempo de elaboración: 20 minutos + 1 hora de frigo

Necesitáis (para 8 personas)
90 g de mantequilla
6 barritas tipo "Mars"
200 g de cereales de arroz inflado de chocolate
1 cucharada de nocilla o nutella
Para decorar, 100 g de chocolate con leche (opcional)

Cómo se hace:
1. Preparamos un molde o fuente (de tamaño mediano) cubriéndola de papel vegetal.
2. Ponemos en un recipiente termoresistente las barritas de mars cortadas en trozos, la mantequilla y la nocilla.
3. Derretimos los ingredientes lentamente al baño maría hasta obtener  una crema homogénea (podéis usar también un horno microondas).
4. Una vez que todos los ingredientes se han fundido, añadimos los cereales de arroz inflado (esto hay hacerlo rápidamente, ya que el contenido de caramelo de la mezcla hará que se endurezca velozmente).
5. Vertemos la mezcla en el molde y la nivelamos con ayuda de una espátula o directamente con las manos cubriéndola con papel vegetal. Lo dejamos reposar en el frigorífico al menos una hora.
6. Para un mejor resultado podéis fundir 100 gramos de chocolate con leche y decorar la torta al gusto con una manga pastelera que podéis elaborar doblando en forma de cucurucho una lámina de papel de hornear.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Tarta Sacher


La tarta Sacher (Sachertorte) es un clásico de la repostería austriaca cuya historia podéis leer aquí, si os interesa saber más sobre su origen. Se hizo famosa a finales del s. XIX por su delicada combinación de bizcocho de chocolate y mermelada de albaricoque. Hacía tiempo que tenía ganas de probar a hacerla, y como celebrábamos un cumpleaños me animé. Es perfecta para preparar un día antes porque con el reposo adquiere una consistencia especial y el recubrimiento de chocolate permite que se conserve muy bien.

Aunque lleva la cantidad justa de azúcar, no resultando excesivamente dulce, la considero una tarta para una ocasión especial y sobre todo para los amantes del chocolate. No es difícil de hacer, pero sí laboriosa. Os animo a que probéis, disfrutaréis tanto haciéndola como con el resultado final. Ah…! hemos buscado bastante información para asegurarnos que la receta se ajusta lo más posible a la original. Podéis acompañar cada porción de un poco de crema chantilly.

Dificultad: media

Tiempo de elaboración: 2 horas (contando con el enfriado del bizcocho).

Necesitáis (para un molde de 23 cm de diámetro, unas 10 porciones):
60 g de cacao puro en polvo
150 g de harina de repostería
14 g de levadura (Royal) (si la harina no lleva fermento)
50 g de azúcar glacé
165 g de azúcar blanca
130 g de mantequilla pomada (a temperatura ambiente)
100 g de leche
4 huevos
Una pizca de sal
Esencia de vainilla

Para el relleno:
Medio vaso de agua
100 g de azúcar
Un chorrito de licor (oporto, amaretto, cogñac…)
Mermelada de albaricoque previamente filtrada por un colador para obtener una textura más fina.

Para la cobertura:
150 g de chocolate fondant para repostería
100 g de nata líquida (35%MG)
1 cucharadilla de mantequilla

Para la decoración:
Chocolate blanco
Papel de horno o manga pastelera fina
Frutos rojos como grosellas, frambuesas, fresas...

Cómo se hace:
1. Ponemos a precalentar el horno a 180 grados.
2. Preparamos el bizcocho mezclando en un bol, por este orden, la mantequilla con el azúcar glacé y una pizca de sal, a continuación el cacao puro, las yemas mezclándolas una a una, y por último la leche.
3. Mezclamos la harina con la levadura y la añadimos a la mezcla anterior tamizándola por un colador. Os daréis cuenta que la mezcla queda bastante espesa resultando algo difícil de mezclar, pero esto es normal, se trata de un bizcocho consistente.
4. Batimos a punto de nieve las claras con el azúcar y las incorporamos a la mezcla anterior mediante movimientos envolventes para que quede esponjoso.
5. Untamos el molde con mantequilla y espolvoreamos ligeramente con harina para que no se pegue, añadimos la mezcla y horneamos durante 40 minutos. Una vez pasado ese tiempo, lo desmoldamos y dejamos que enfríe (preferentemente en una rejilla para que no se humedezca).
6. Mientras enfría el bizcocho, vamos preparando el almíbar disolviendo en el agua caliente el azúcar y añadiendo el chorrito de licor, le vamos dando vueltas hasta que espese un poco y adquiera el aspecto de almíbar. También pasamos la mermelada por un colador para que quede una textura muy fina.
7. Una vez haya enfriado el bizcocho lo cortamos horizontalmente por la mitad. Para hacer esto yo me ayudo con un hilo fino y fuerte, hago una incisión con un cuchillo alrededor del bizcocho marcando la mitad, apoyo el hilo y lo utilizo a modo de "sierra". De esta forma os quedará perfecto el corte. Recordad que este tipo de postres hay que hacerlos con mucha "delicadeza" y con paciencia.
8. Elegimos la parte del bizcocho que mejor acabado tenga para la parte superior de la tarta, y las partes interiores las mojamos con el almíbar y distribuimos sobre una de ellas la confitura. Unimos las dos partes con mucho mimo.
9. Preparamos la cobertura. En un cazo a fuego medio-bajo fundimos el chocolate con la nata, agregamos una avellana de mantequilla para aportar algo de brillo (prescindible, si la añadimos debe ser una cantidad mínima). Cuando esté totalmente homogéneo lo retiramos del fuego y mientras esté caliente lo vertemos sobre la tarta. Si es necesario nos ayudamos de una espátula para extenderlo. Dejamos que enfríe y solidifique.
10. Una vez fría la tarta la decoramos con frutos rojos y escribimos la palabra Sacher haciendo una manga pastelera con un cucurucho de papel de horno y poniendo un poco de chocolate blanco fundido en el interior.

Recomendaciones:
- Para que el bizcocho se desmolde fácilmente es mejor emplear un molde desmontable bien engrasado y espolvoreado con harina y no introducir un cuchillo para desmoldarlo, dejar que se despegue el sólo.
- Si el bizcocho sube y queda muy abombado, podemos cortar lo que sobre con el hilo para que nos queden dos tapas uniformes y lisas.
- A la hora de distribuir la confitura recomendamos dejar un espacio de aproximadamente 1 cm cerca del borde libre de confitura, y así evitaremos que desborde al colocar la tapa superior del bizcocho.
- Es mejor verter el chocolate de la cobertura mientras está algo caliente el bizcocho para que resbale mejor.
- Utilizar una espátula de silicona para extender la cobertura y cubrir las partes laterales.

lunes, 5 de agosto de 2013

Rollitos de canela


Los Rollitos de Canela (conocidos como cinnamon rolls o cinnamon buns en inglés) son un panecillo dulce muy común en los desayunos de muchos países del norte de Europa, como Suecia, y también en Norteamérica. En esta ocasión traemos una versión algo más baja en calorías que la receta original que lleva un glaseado a base de nata, crema de queso y azúcar y que hemos simplificado a un glaseado sencillo con agua y azúcar con aroma natural de vainilla.

Como era la primera vez que intentábamos esta receta, hemos aprendido algunos trucos que incluimos al final por si os decidís a intentarlo y que os queden aún mejor que a nosotras. ¡Están muy buenos tostados y mojados en el café o chocolate del desayuno!

Tiempo de preparación: 1 hora y media incluído el reposo de la masa.

Dificultad: media

Necesitáis (para unos 10 rollos grandes o 15 nás pequeños):
Para la masa
150 ml de leche templada (utilizamos desnatada
1 cucharadita de levadura seca de panadero (medio sobre)
3 cucharadas soperas de azúcar
3 tazas de harina de trigo
1 cucharadita de café de sal
3 cucharadas soperas de mantequilla sin sal derretida (no margarina)
2 huevos
Para el relleno
Media tacita de miel
1 cucharada sopera de mantequilla a temperatura ambiente
Para el glaseado
3 cucharadas soperas de azúcar glacé
Aroma natural del vainilla
1 cucharada sopera de auga o algo más.

Cómo se hacen:
1. En un bol vertemos la leche templada a unos 40 grados y añadimos la levadura y el azúcar. Removemos suavemente y dejamos reposar 5 minutos.
2. En otro recipiente o bol ponemos 2 tazas y media de harina, hacemos un pequeño agujero en el centro y vertemos la mezcla de leche con levadura. Batimos los huevos con la mantequilla y la sal y los incorporamos a la mezcla anterior. Removemos todo cuidadosamente con cuchara de madera.
3. A medida que la masa va tomando consistencia seguimos amasando con las manos y añadiendo la harina restante hasta que la masa esté completamente homogénea, muy majable, algo viscosa pero no excesivamente pegajosa. Si hace falta más harina la vamos añadiendo poco a poco.
4. Una vez esté en su punto la masa, la tapamos con un pañito o film y dejamos que sube hasta duplicarse, una media hora en un lugar cálido. Podemos acelerar el proceso metiéndola en el horno a 50 grados.
5. Mientras sube la masa preparamos la manteca de miel y el azúcar de canela. Para ello en una taza mezclamos la miel con la mantequilla hasta que quede una crema homogénea. En otra taza mezclamos bien el azúcar con la canela.
6. Ponemos el horno a precalentar a 180 grados. Extendemos la masa con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada con un grosor de medio centímetro más o menos, haciéndo un rectángulo de unos 30 cm de ancho y lo que nos dé de largo.
7.  Untamos la superficie de la masa con una ligera capa de manteca de miel y espolvoreamos generosamente con azúcar de canela.
8. Enrollamos la masa desde el lado más largo del rectánculo tratando de que nos quede una espiral apretadita. Una vez enrollada, con un cuchillo cortamos por la mitad y así mitades sucesivas hasta que tengamos porciones de 1,5-2 cm de ancho. Vamos colocando cada porción sobre una fuente del horno previamente forrada con papel de hornear.
9. Horneamos unos 20 minutos hasta que los rollitos adquieran un color dorado intenso.
10. Pasado el tiempo, sacamos los rollitos y dejamos que enfríen mientras preparamos el glaseado. Mezclamos el azúcar glacé con agua hasta obtener una textura espesa y pintamos nuestros rollitos con el glaseado.

Consejos:
- Al extender la masa con el rodillo, no la dejéis muy gruesa, sobre medio centímetro está bien, de esta forma podréis hacer una espiral con más vueltas y os quedará más vistoso. Tened en cuenta que crecen mucho en el horno.
- Poned una capa de manteca fina, para que no sobresalga mucho al hacer los rollitos.
- Colocad los rollitos separados en la bandeja del horno para que no se peguen al crecer.
- Están muy buenos partidos por la mitad y tostados, solos o con vuestra mermelada preferida.

jueves, 1 de agosto de 2013

Peras al vino blanco con crema de mascarpone


Las peras la vino son un postre tradicional, sano y digestivo. En esta ocasión, en lugar de utilizar vino tinto y canela, que nos parecía más invernal, las preparamos con vino blanco y aroma de vainilla, acompañadas por una salsa de crema de mascarpone. Podéis aprovechar ese vino blanco que todos tenéis para guisar en la nevera, y os quedarán increíbles si utilizáis vainilla natural, aunque si os resulta difícil encontrarla podéis utilizar aroma de vainilla o canela.

Dificultad: baja



Tiempo de elaboración: 45 minutos

Necesitáis (4 personas):
4 peras
250 ml de vino blanco
200 ml de agua
4 cucharadas de azúcar de caña
1 vaina de vainilla natural
Para la crema de mascarpone:
3 yemas y 2 claras de huevo
120 g de azúcar
250 g de queso mascarpone (1 tarrina)

Cómo se hace:
1. Pelar las peras dejándoles el rabito sin cortar.
2. Frotar con la mitad del limón para evitar que se oxiden y ennegrezcan.
3. Verter el vaso de vino vino y el agua en una olla donde quepan también las peras sumergidas en el líquido.
4. Añadir el azúcar y dejar que se disuelva a fuego lento.
5. Incorporar las peras y añadir el zumo de medio limón.
6. Cortar longitudinalmente la vaina de vainilla y añadirla.
7. Dejar cocer lentamente unos 15 - 20 minutos  a fuego lento hasta que la fruta esté tierna.
8. Retirar las peras de la olla y reservar.
9. Dejar que el almíbar se reduzca a la mitad a fuego lento para evitar que la vainilla se destruya.
10. Dejar reposar las peras con su almíbar. Servir frescas.
11. Para degustarlas en esta ocasión preparé una crema de mascarpone  pero podéis acompañarlas también con helado de vainilla o nueces, con nata montada  o, simplemente, con su propio almíbar.
La crema de mascarpone se prepara batiendo las yemas con el azúcar hasta formar una pasta uniforme, luego se añade el mascarpone y por último las claras a punto de nieve, mezclando con movimentos envolventes de arriba hacia abajo con ayuda de una espátula. Opcionalmente se le puede añadir un chorrito de brandy

lunes, 15 de julio de 2013

Copa de mango y "amaretti"


¿Una cena improvisada entre amigos?... ¡este es el postre perfecto!, fresco, fácil de preparar y con un toque exótico. De este dulce me gusta sobretodo la combinación del mango con el toque amargo de la almendra. Para la preparación hemos utilizado amaretti, unas galletitas crujientes típicas de Italia realizadas a base de pasta de almendras. De tradición árabe, estos dulces difundieron por la cuenca del mediterráneo desde Sicilia a las tradiciones culinarias del resto de Italia, Francia y España. ¡Espero que os guste tanto como a mi!

Dificultad: baja

Tiempo de realización: 20 minutos + 4 horas de reposo en la nevera

Necesitáis (4 personas):
400 g de mango, pelado y troceado
2 cucharadas de pulpa de maracuyá colada
1 lima (su zumo)
3 dl de nata fresca
2 cucharadas de azúcar glas
120 g de amaretti, desmigajados u otro tipo de galleta de almendras
50 g de almendras fileteadas, ligeramente tostadas

Cómo se hace:
1. Con ayuda de una batidora o robot preparar un puré con el mango, el maracuyá y el zumo de lima.
2. Montar la nata con el azúcar glas.
3. Para presentar nuestro postre utilizaremos vasitos o copas a nuestro gusto. Distribuir la mitad del puré de mango en el fondo de los vasos, continuar con mitad de los amaretti desmigajados y mitad de la nata.
4. Repetir el procedimiento formando una segunda capa de fruta seguida de otra capa de amaretti y acabar con la nata.
5.  Cubrir con film transparente y dejar reposar en la nevera 4 horas. Al momento de servirlo decorar con las almendras fileteadas.

miércoles, 24 de abril de 2013

Crema catalana


La Crema Catalana es un postre clásico que nos encanta, y es que ¿quién puede resistirse a esa cremosidad con aroma a limón y a canela?... además, no nos diréis que no disfrutáis como Amélie ¡rompiendo el caramelo con la cuchara!...

Dificultad: Media

Necesitáis (para 4 raciones) :
4 yemas de huevo
1/2 litro de leche
100 g de azúcar
60 g de azúcar moreno (para quemar)
1 cucharada de maizena
Cáscara de limón (evitando la parte blanca)
1 rama de canela

Cómo se hace:
1. Disuelve la maizena en un vaso de leche y reserva.
2. Pon a calentar el resto de la leche con la cáscara de limón y la canela. Cuando hierva, aparta del fuego y reserva.
3. Mientras tanto, en un bol, junta las yemas con el azúcar y remueve hasta que quede una mezcla bien homogénea.
4. A continuación vierte sobre esta mezcla, poco a poco, la leche caliente removiendo bien (retirar previamente el limón y la canela). Al final, incorpora la leche con la maizena disuelta.
5. Pon a cocer a fuego lento removiendo con una espátula para que no se pegue, cuando la crema espese retírala del fuego.
6. Pon la crema en cazuelitas individuales y dejalas enfríar en el frigorífico.
7. En el momento de servir espolvorear con azúcar moreno y con una plancha de quemar caliente o con un soplete de cocina quema la superficie para que quede una capa durita caramelizada. Conviene espolvorear uniformemente el azúcar para que el caramelo quede fino.

viernes, 12 de abril de 2013

Cookies


Esta receta de cookies con pepitas de chocolate está basada en la receta de La vie en Blonde, una blogger a la que sigo y aunque ella reconoce que lo suyo no es la cocina, esta receta es un acierto, estas cookies esta buenísimas y son muy fáciles de hacer.

Necesitáis (para aproximadamente 20 galletas):
250 g de harina de trigo
100 g de mantequilla (no margarina)
100 g de pepitas de chocolate negro
70 g de azúcar mascavado (azúcar puro de caña sin refinar)
30 g de azúcar blanco moreno o blanco normal
1 huevo
1/2 sobre de Royal
1 pizca de sal
1 pizca de nuez moscada (opcional)
1 pizca de canela (opcional)

Cómo se hacen:
1. En un bol, mezclar la mantequilla fundida con el azúcar hasta que os quede una pasta uniforme y melosa. Añadir el huevo y volver a mezclar.
2. En otro recipiente, poner la harina y la levadura en polvo y mezclarlo un poco. Añadir la sal y si os gustan un poco perfumadas, un toque de canela y de nuez moscada. Mezclar con los dedos.
3. Incorporar la mezcla de la mantequilla y el azúcar, a la harina y mezclar. Remover primero con una espátula o cuchara, y cuando vaya ligando la masa y se haga más consistente, terminar de mezclar con la mano, en movimientos envolventes, hasta obtener una pasta homogénea. Añadir por último las pepitas de chocolate amasando un poco para repartirlas por toda la masa.
4. Dejar reposar media hora en la nevera. Precalentar el horno en función normal a 200 grados.
5. Hacer bolitas con la masa y aplastarlas un poco, colocándolas sobre una bandeja para horno forrada con papel de hornear. Hornear aproximadamente 15 minutos, hasta que veáis que estén doraditas.
6. Sacar del horno y dejar que enfríen a temperatura ambiente para que terminen de endurecerse.

¡Ideal para degustar con vuestra película o serie preferida!

jueves, 4 de abril de 2013

Panqueques rusos (Oladi, оладьи)

Receta: Tatiana Polunina

Esta variedad de panqueques, tortitas o "blinis gruesos" que os traemos hoy se conocen en Rusia con el nombre de oladi (оладьи), aunque la receta original no lleva levadura y en ocasiones se emplean otros ingredientes como el kefir para su elaboración. En Rusia hay decenas de recetas de tortitas de diferentes tipos, la receta anterior corresponde a los blinis clásicos, cuya preparación está más extendida, pero existen muchos otros tipos que aquí englobamos dentro del concepto de "tortita, pancake o panqueque", pero que en Rusia reciben diferentes nombres. Así, la diferencia entre blini y oladi es básicamente el tamaño, el grosor, la esponjosidad y el acompañamiento, que en el caso de los oladi, suele ser habitualmente algo dulce. Nosotros disfrutamos de estos deliciosos panqueques elaborados por Tatiana, acompañándolos con fresas en su almíbar y sirope de arce.

Dificultad: baja

Tiempo de preparación: 30 minutos + 1 hora de reposo de la masa

Necesitáis (4-6 personas):
400 g de harina
1/2 l de leche
25 g de levadura fresca de panadería o levadura en polvo
2 huevos
2-3 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de sal

Cómo se hace:
1. Calentar ligeramente la leche hasta que esté templada. Disolver cuidadosamente la levadura en la leche tibia.
2. En un bol poner los huevos, y añadir la leche, y la mantequilla derretida y remover despacio hasta formar una mezcla homogénea.
3. Mezclar ligeramente la harina con el azúcar y la sal e incorporarla al bol con la mezcla líquida. Mezclar todos los ingredientes hasta formar una pasta uniforme. Cubrir con un trapo o servilleta de tela sin apretar y dejar que la levadura actúe durante una hora en un lugar cálido (podéis meterlo en el horno a 50 grados, de esta forma probablemente estará listo en media hora).
4. Una vez la masa haya duplicado su volumen, ponemos a calentar una sartén ligeramente engrasada con mantequilla. No debemos dejar que se caliente en exceso, pues al tratarse de tortitas más gruesas que los clásicos blinis, debemos hacerlos más lentamente para que se cuezan por dentro sin quemarse.
5. Con la sartén a fuego medio, vamos poniendo una cantidad que nos parezca adecuada en función del tamaño de tortitas que nos guste en la sartén y dejamos que se doren y les damos la vuelta, sin aplastarlos y sin extender la masa.
6. Los vamos colocando en un plato o bandeja y servimos acompañados de fresas, cerezas, mermelada o cualquier otro acompañamiento dulce que se os ocurra.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Plumcake de arándanos


Esta tarde decidí celebrar la llegada de la primavera dando un poco de "color" al té de media tarde acompañándolo con un clásico inglés, pero renovado. El plumcake es un dulce tradicionalmente elaborado con ciruelas pasas, de ahí su nombre; pero como en UTA nos gusta ser originales, he utilizado arándanos. Me gusta el contraste del sabor ligeramente ácido de estas bayas, con el dulce del clásico bizcocho. Si no tenéis arándanos se pueden sustituir por otro fruto del bosque como moras o frambuesas. En general, la temporada de estos frutos es en julio y agosto. Ideal para el desayuno o la merienda.

Tiempo de elaboración: 1 hora

Dificultad: baja

Necesitáis (8 raciones):
250 g harina
170 g de azúcar
3 huevos
1 sobre de levadura
100 g de aceite de girasol
100 g de arándanos
Aroma de vainilla

Cómo se hace:
1. Poner en un bol los huevos, batir con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa.
2. Añadir el aceite, el aroma de vainilla y la harina tamizada con la levadura.
3. Mezclar bien y por último añadir los arándanos. Mezclar de nuevo y verter la mezcla en un molde engrasado previamente.
4. Hornear durante 40-50 minutos a 180 grados.
5. Una vez lo saquemos del horno, lo dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Cubrir con un trapo para que se mantenga blando. Si sois golosos podéis darle un toque más dulce añadiendo unos trocitos de chocolate blanco que con los arándanos combina a la perfección.

martes, 12 de marzo de 2013

Tarta de queso al horno


Si os gusta el cheesecake os recomiendo que probéis esta receta. Ideal para postre o para una merienda acompañada de un té o café. Además, es facilísima de hacer. La receta me la dio Mamá, y hace años que la veo por casa escrita en un folio, ¡por fin me he decidido a hacerla!. Los ingredientes que necesitamos los solemos tener en la nevera, así que, si tenéis antojo de algo dulce,  animaos a prepararla, es muy sencilla.

Dificultad : fácil

Tiempo de preparación:1 hora

Necesitamos:
4 quesitos
4 huevos
1/2 litro de nata
1 yogurt natural
1 medida de leche
1 medida de yogurt de harina
1 medida de azúcar

Cómo se hace:
1. En un bol batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen en volumen, a continuación añadimos el yogur, los quesitos, la nata, la leche y la harina, sin dejar de batir hasta que todo esté bien mezclado y sin grumos. Podemos ayudarnos con una batidora de barillas.
2. Vertemos nuestra mezcla en un molde (24 cm) previamente engrasado, y lo ponemos en el horno precalentado a 180 grados unos 30 minutos. En el horno sube bastante, una vez apagada baja de nuevo, no os preocupéis es normal, formará así su borde característico.
3. Para comprobar si está pasada utilizamos el método del palillo (pinchamos, y si sale seco, es que está lista). ¡Lista para degustar!

domingo, 10 de febrero de 2013

Buñelos venecianos de Carnaval

Receta: Alda Polo

Amigos y amigas de UTA, ¿tenéis vuestras máscaras preparadas?... esperamos que sí porque ¡nos vamos al carnaval de Venecia!. Los origenes de "le frittelle" o "fritoe" (en dialecto veneciano) se remontan a la época del Renacimiento. Estos pastelillos fueron elegidos como el dulce nacional de la Serenissima, antiguo estado veneto independiente con capital en Venecia. Los preparaban los "fritoleri" en pequeños puestos callejeros de madera y han mantenido su popularidad hasta la actualidad, llenando los escaparates de las pastelerías durante el carnaval o "carnevale".

Dificultad: Media

Tiempo de preparación: 30 minutos de preparación y 12 h de reposo (de la noche anterior).

Necesitáis:
Esta es una receta de Alda Polo, que cuando cocina este dulce lo dispensa a amigos y familiares, así que con estas cantidades tendreis frittelle para unas 10 personas, podéis ajustar las cantidades en función de la cantidad que queráis preparar.
1 l de leche
1 kg de harina
1/2 kg de azúcar
8 huevos
250 g de pasas
100 g de piñones molidos
1 sobre de crema leone (son los sobres que vienen preparados para hacer crema tipo natillas).
2 sobres de levadura
1/2 naranja (la ralladura)
2 cucharadas de ron
1 Aroma de vainilla
1 Aroma de limón
Aceite de oliva para freír

Cómo se hace:
1. En un bol echar 250 g de harina, el azúcar y el sobre de crema leone. Añadir la leche y mezclar bien.
2. Poner al fuego y dejar hervir durante 15 minutos mezclando siempre. Dejar enfríar.
3. Una vez fría la mezcla, incorporar los huevos, los aromas, la ralladura de naranja, los piñones, las pasas y el resto de la harina con la levadura. Dejar reposar toda la noche.
4. En una sartén calentar bastante aceite. Con una cuchara sopera coger porciones de pasta y, empujándolas con el dedo, sumérgirlas en el aceite. Cuando los frittelle empiecen a hincharse dales la vuelta para que se doren bien por todos los lados.
5. Escurrir los frittelle sobre papel absorvente. Espolvoréarlos con azúcar y servir fríos.

Esperamos que ya estéis disfrutando de estas coloridas fiestas en vuestros lugares, de momento nos despedimos con un saludo desde Pizza San Marco... ¡ci vediamo presto!

Foto: Silvia Casal

sábado, 9 de febrero de 2013

Filloas de Padrón


La palabra "entroido" es como se conoce en Galicia al carnaval. La mayoría de nuestros lectores ya estáis familiarizados con estas fiestas que, celebradas de diferente manera según la zona, corresponden a los días anteriores a la Cuaresma cristiana, que comienza el Miércoles de Ceniza. Cuando llegan estas fechas siempre pienso en cual debió ser el origen de esta celebración, sin duda pagano y probablemente relacionado con el cambio de estación, el paso a la primavera, y con ella a la luz y el color...

Las fiestas siempre son ricas en tradiciones y costumbres variadas, también gastronómicas. En Galicia en estas fechas se pueden degustar buenos cocidos, la cacheira de cerdo o los grelos con chorizo son platos típicos de estas fiestas, acompañados de postres como las orellas (orejas de carnaval), las flores o las filloas.

Hoy traemos a UTA una receta de filloas dulces. Las saladas tradicionalmente se preparan con el caldo (agua del cocido) y se fríen sobre una piedra caliente. Las dulces se hacen con agua o leche y se acompañan de azúcar o miel. Hay muchas recetas y variantes, pero siempre son muy finitas y deliciosas, ya lo veréis.

Dificultad: baja

Tiempo de preparación: 1 hora (con el tiempo de reposo de la mezcla)

Necesitáis (para 6 personas):
1/2 l de leche
250 g de harina
4 huevos
50 g de azúcar
1 chorrito de aceite de oliva
1 pizca de sal
Un poco de mantequilla

Cómo se hacen:
1. En un recipiente o bol verter la leche, la harina (preferentemente tamizada con un colador grande) y remover con unas varillas. Añadir el azúcar y los huevos y seguir removiendo hasta que la mezcla quede homogénea. Por último añadir un chorrito de aceite y una pizca de sal, terminar de remover y dejar reposar 30 minutos.
2. Untar una sartén de un tamaño medio o grande con un poquito de mantequilla y poner a fuego fuerte. Cuando esté caliente lo bajamos un poco para que se mantenga a cierta temperatura. Ayudándonos con un cucharón vertemos una pequeña cantidad de la mezcla en la sartén, moviéndola suavemente en círculos con la mano izquierda para que se estire bien la mezcla por el fondo antes de que solidifique. No os preocupéis si las primeras no os quedan muy bien, iréis mejorando con la práctica.
3. Cuando los bordes se vayan despegando y se vean dorados, darle la vuelta con las manos o una espátula (¡cuidado que quema!). Dejar que se terminen de dorar e ir colocándolas en un plato y espolvoreándolas con azúcar o añadiéndoles un poco de miel.

Sugerencias: se pueden aromatizar las filloas introduciendo un trozo de canela en rama mientras reposa la mezcla y retirándolo antes de freírlas, o también añadiendo un poco de ralladura de limón.

Me despido con una foto de Peliqueiros de Laza en Ourense, también llamados Cigarróns en Verín, una de las figuras más representativas y antiguas del Entroido en Galicia.

Foto: Ramón Piñeiro
[http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0], via Wikimedia Commons

jueves, 7 de febrero de 2013

Bizcocho rápido de chocolate


Hoy os traemos algo sencillo, rápido y muy rico para merendar... ¡bizcocho de chocolate!. Esta receta se la debemos a Amaya, una mujer con mucho estilo, que además de dejarnos guapísimas cuando vamos a verla, nos deleita siempre con un café y algo dulce, haciendo de una tarde en la peluquería un rato más que agradable y relajante. Se trata de un bizcocho muy fácil de hacer y que resulta muy cremoso y rico. ¡Animaos a probarlo!

Necesitas:
1 vasito de yogur Vitalinea de chocolate (los siguientes ingredientes se miden con el vaso del yogur).
1 vaso de aceite de girasol
3 vasos de harina para bizcochos
3 vasos de azúcar moreno de caña
1 vaso de agua
3 huevos
1 sobre de levadura de repostería
1 pizca de sal

Cómo se hace:
1. Precalentar el horno con calor arriba y abajo a 180 grados. Vaciar el contenido del yogur en un  recipiente aparte. Verter en un bol los huevos y el azúcar y mezclar bien con unas varillas.
2. Añadir el yogur de chocolate, el aceite y el agua y remover con cuidado hasta que la mezcla esté homogénea.
3. Mezclar la harina con la levadura y tamizarla con un colador grande (esto es importante). Añadir la harina tamizada a la mezcla líquida y remover todo bien hasta que esté bien mezclado. Añadir un pizca de sal.
4. Engrasar un molde con mantequilla y verter la mezcla. Dar dos golpes secos al molde para romper posibles burbujas de aire y meter en el horno. Dejar pasar entre 30 y 40 minutos y comprobar si está bien hecho (podéis pincharlo y ver si queda algo pegado, si es así, dejar 10 minutos más). Es importante no abrir el horno durante los 30 primeros minutos de cocción. Una vez hecho, apagar el horno y dejar pasar un rato antes de sacarlo para que no se enfríe de golpe.
5. Desmoldar a una rejilla preferentemente y dejar que termine de enfriar. Espolvorear con azúcar glacé.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Tarta crujiente de almendras y Ricotta

Foto y Receta: Loretta Polo

Gracias a las redes sociales como Facebook e Instagram hemos aprendido a comer también con los ojos :). Últimamente Loretta nos deleita con fantásticas creaciones culinarias que tenemos el placer de compartir a través de la red. Esta tarta me parece perfecta como postre para una cena pero sobretodo para el café de media tarde; ¡cómo me gusta ese momento del día!. El toque crujiente de las almendras contrasta con la cremosidad que le da el queso de ricotta y hace de este dulce un auténtico manjar. ¡Muchas gracias Loretta por la receta! 

Necesitas:
Para la masa
La ralladura de un limón
80 g de azúcar
300 g de harina adecuada para repostería
1 huevo entero
1 yema
130 g de mantequilla (cortada en cuadraditos y a temperatura ambiente)
1/2 sobre de levadura tipo Royal
Una pizca de sal

Para el relleno
150 g de amaretti (galletas de almendras) desmenuzadas
150gr de almendras tostadas cortadas en trozos
250g de ricotta (queso fresco)
1 huevo

Cómo se hace:  
1. Encendemos el horno a 180°
2. Tamizamos la harina con la levadura y unimos el resto de los ingredientes amasando rápidamente. Una vez obtenida una consistencia homogénea formamos una bola, la cubrimos con film transparente y la dejamos reposar 30 minutos en el frigofico.
3. Mezclamos los ingredientes del relleno formando una crema.
4. Extendemos la masa y la colocamos en un molde de unos 28 cm de diámetro previamante engrasado o cubierto con papel de hornear. Reservamos un poco de la masa. Ponemos el relleno y creamos el borde con la masa. Desmigajamos por encima del relleno la masa que hemos reservado.
5. Horneamos 30-35 minutos.
6. Espolvoreamos con azúcar glas.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Bizcocho clásico de yogur y limón


Cuando te apetezca merendar algo dulce o tener algo para mojar en el cafecito del desayuno, esta es una buena opción muy fácil de hacer y que siempre queda bien, es perfecto para principiantes. Para las proporciones yo me basé en la receta de Su, de Webos Fritos, un fantástico blog que recomiendo, aunque este es el bizcocho de yogur de Mamá de toda la vida y ella siempre mide los ingredientes con el propio vasito del yogur y lo decora con almendras tostadas, que también le queda muy bien. Como podéis ver también me basé en la sugerencia de presentación de WF, ya que tenía limones de Sisán y hierbabuena en casa.

Necesitas:
3 huevos
250 g de azúcar
1 yogur natural o de limón
250 g de harina adecuada para repostería
1 sobre de levadura (yo utilicé Royal)
100 g de aceite de girasol
Ralladura de limón (rallar la parte más externa)
1 pizca de sal

Cómo se hace:
1. Precalentamos el horno a 180° C en función normal (sin turbo)
2. Batimos los huevo con el azúcar con unas varillas.
3. Añadimos el yogur, la relladura de limón y el aceite y batimos todo.
4. Incorporamos la harina y la levadura previamente tamizadas con un colador grande (¡gracias Mami por regalarme el colador, funciona muy bien!).
5. Añadimos la pizca de sal, lo vertemos en un molde engrasado para que no se pegue y lo metemos en el horno, entre 40 y 50 minutos. El tiempo depende mucho del horno, la receta original dice 40 minutos, pero en el mío hacen falta 50. Podéis pincharlo para comprobar que está hecho. No abráis la puerta del horno y cuando esté listo dejad que enfríe 5 minutos lentamente en el horno con la puerta ligeramente abierta, para que no se hunda. Una vez frío espolvorear con azúcar glacé.

Truquito: para hacer azúcar glacé aromatizado para decorar los bizcochos podéis moler azúcar normal con un molinillo y guardarlo en un bote de cristal con unos trocitos de vainas de vainilla natural, así al decorarlo le daréis un ligero aroma que le da un toque especial. El azúcar glacé que venden suele llevar algún antiapelmazante, por eso prefiero este. Si se apelmaza podéis agitarlo un poco o darle unos toques con un macito de mortero para deshacer los aglomerados.

¡Que lo disfrutéis!

viernes, 9 de noviembre de 2012

Tiramisú...¡de pistacho!


Sí, sí... habéis leído bien. Prometo que en breve subiremos la receta del Tiramisú clásico, que también nos sale muy bien y es muy fácil, pero en esta ocasión tenía a mano la foto de otra variedad de este conocido postre que me pasó Silvia y he decidido publicarla. Por cierto, la fotografía está realizada con la cámara del móvil y con mala luz, así que le he dado un toque retro para que fuera algo más vistosa, pero el color real es mucho más intenso. Aprovecho para decir que las veces que he pedido Tiramisú de postre casi siempre está hecho con nata en lugar de auténtico queso mascarpone y aunque está rico, no es lo mismo, así que ahí va la receta. La mezcla del mascarpone con el pistacho es sorprendente y está buenísima, ya veréis...

Necesitas (para 6 personas)
250 g de queso marcarpone (yo utilicé de la marca Galbani)
Un paquete de galletas tipo savoiardi o bizcochos de soletilla
70 g de pistachos molidos
1 yema y 2 claras de huevo
75 ml de café
Licor de almendras (amaretto)
6 cucharadas de azúcar glacé
Cacao en polvo (recomiendo Valor)

Cómo se hace:
1. Es difícil encontrar los pistachos ya molidos, así que si los tenemos enteros debemos pelarlos por completo y picarlos. Lo que nosotras hacemos normalmente es machacarlos en el mortero, lo cual es más lento y doloroso (¡ay!) pero me gusta porque quedan trocitos de distinto tamaño y alguno literalmente "hecho polvo" y al mezclar con el marcarpone le da un cierto tono color pistacho. 
2. En un bol mezclamos el mascarpone con el azúcar glacé, los pistachos (reservamos unos pocos para adornar) y la yema de huevo. Lo removemos suavemente con una espátula de silicona o madera hasta que la mezcla quede homogénea.
3. Batimos las claras a punto de nieve. Esto es importante, pues es lo que va a hacer la crema de queso quede más ligera y esponjosa.
4. Juntamos las claras a punto de nieve con la mezcla de mascarpone y lo mezclamos delicadamente con movimientos envolventes de abajo hacia arriba para que no pierda esponjosidad.
5. Hacemos un café y cuando esté listo lo vertemos sobre un recipiente, por ejemplo, una bandeja de cerámica profunda o un bol y añadimos un buen chorro de amaretto. Si es necesario dejamos que enfríe un poco, pero no demasiado.
5. Ahora montamos nuestro Tiramisú: vamos empapando las galletas en el café y colocándolas en la base de los basitos o bandeja donde vayamos a servirlo. Encima ponemos una capa de crema de mascarpone, y encima, otra capa de galletas empapadas y así sucesivamente. La última capa ha de ser de crema.
6. Espolvoreamos con cacao ayudándonos con un colador y adornamos con trocitos de pistacho. Ya está listo, sólo hay que dejarlo reposar unas horas en la nevera tapado con un film y ¡a disfrutar!.

Notas: obviamente, como en todo, es importante utilizar ingredientes de calidad, un buen café y un buen cacao marcan la diferencia, y por supuesto, el mascarpone en lugar de nata. Para presentarlo podéis elegir vasitos individuales como en la foto o prepararlo en una bandeja de cristal o cerámica que tenga cierta profundidad. Podéis espolvorarlo con cacao y adornarlo justo antes de servir cuando lo saquéis de la nevera y quedará mejor presentado, ya que la crema suele humedecer el cacao en la nevera.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Manzanas asadas al Oporto y aroma de canela


El domingo volvimos de Sisán cargados de cosas ricas, y entre ellas había manzanas tabardillas, que tienen una forma ligeramente achatada y la piel de tono marrón y aspecto mate. Estas manzanas tienen un aroma delicioso y un sabor ligeramente ácido, por lo que me gustan especialmente asadas o en compota. Esta receta me la enseñó Mamá, aunque realmente es muy fácil de hacer y en un periquete tedremos un postre riquísimo y muy sano que satisfará a los más golosos. Además es una forma fantástica de aromatizar la casa porque huelen increíblemente bien cuando se están haciendo en el horno...

Necesitas (para 4 manzanas)
Manzanas (recomiendo tabardillas, reineta o alguna clase que sea de sabor algo ácido)
Una copita de vino de Oporto (u otro tipo de licor como el Amaretto, que también le va muy bien)
Dos cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de azúcar moreno de caña
4 cucharadas de azúcar blanco
Canela
Azúcar glacé (opcional)

Cómo se hace:
1. Precalentamos el horno a 200 °C
2. Lavamos bien y secamos con un trapo las manzanas, les damos la vuelta y las descorazonamos dejándolas libres de pepitas.
3. Las colocamos en una fuente o bandeja de horno boca abajo, es decir, con el agujero hacia arriba, y dentro de cada una ponemos una avellana de mantequilla, un chorrito de Oporto, una cucharadita de azúcar moreno, y una cucharada de azúcar blanco. Con el Oporto que nos sobre vertemos otro poquito encima del azúcar.
4. Espolvoreamos con canela y opcionalmente podemos espolvorear algo más la piel de las manzanas con azúcar glacé, lo que hará que queden más "caramelizadas".
5. Metemos las manzanas en el horno y dejamos que se asen durante 20 a 30 minutos (el tiempo depende del tamaño de las manzanas y del horno).

Espero que ya estéis disfrutando de esta golosina natural.

jueves, 2 de febrero de 2012

Tiramisú...¡de Fresa!


Yo no soy una gran amante de los dulces pero hay uno al que no se renunciar .... ¡el Tiramisù! Ésta es una versión más fresca y veraniega sin amaretto y sin café, es una receta de Ivana una "brava" enfermera ¡pero aun más "brava" cocinera! Espero poder compartir más recetas suyas en el blog, por ahora empiezo por este postre!. Por cierto, estamos en plena primavera así que este postre es una buena elección ya que las fresas están en plena temporada y es perfecto si tenéis invitados, porque se puede preparar con antelación y dejar en la nevera en vasitos individuales, les encantará.

Necesitas (para 4-6 personas)
3 huevos
3 cucharadas de azúcar (preferentemente azúcar puro de caña)
1 cucharada de azúcar glacé
250 gramos de mascarpone
200 gramos de bizcochos de soletilla
500 gramos de fresas y, para ellas, otras dos o tres cucharadas de azucar y unas gotas de limón.

Cómo se hace:
1. Limpiamos las fresas y las cortamos en trozos grandes, reservando una parte de ellas enteras para decorar nuestro tiramisù. Las vertemos en un bol, las espolvoreamos con el azúcar y añadimos el zumo de medio limón. Les damos unas vueltas con una espátula para que se impregnen bien y las dejamos reposar una o dos horas en la nevera tapadas con film transparente.
2. Cuando hayan soltado su almíbar, trituramos las fresas con la batidora para obtener una crema fluida de fresa con la que impregnaremos los bizcochos. Reservamos la crema. Truco: para que se impregnen mejor podemos calentar la crema ligeramente.
3. A continuación preparamos la crema de mascarpone. Para ello separamos las yemas de las claras de huevo y montamos estas últimas a punto de nieve con media cucharada de azúcar glacé. Aparte batimos también las yemas y el resto del azúcar. Incorporamos a esta mezcla el mascarpone y por último las claras a punto de nieve mezclando delicadamente con una espátula. Truco: debemos remover la crema realizando movimientos circulares y envolventes de arriba hacia abajo para que quede lo más esponjosa posible.
3. El último paso es crear las capas del tiramisú, empezando por una de bizcochos y terminando con una de crema. Los bizcochos los impregnamos en la crema fluida de fresa y los colocamos haciendo una capa, sobre la que vertemos crema de mascarpone formando otra capa y así sucesivamente.
4. Como toque final, sobre la última capa es de crema colocamos rodajas de fresa que realizamos con las fresas enteras que habíamos reservado inicialmente y podemos decorar todo con una hojita de hierbabuena.
5. Dejamos reposar dos horas en la nevera antes de servir.

En esta ocasión lo presenté en vasitos  individuales pero se puede utilizar una fuente individual que tenga cierta profundidad