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jueves, 23 de abril de 2015

Pavlova de fresas y arándanos



El origen de esta receta no está del todo claro, actualmente dos países se disputan su creación: Australia y Nueva Zelanda; lo que si que es cierto es que se creó en honor a la bailarina rusa de ballet Anna Pávlova y se ha convertido en un clásico de la repostería, como la Tarta Sacher. En este caso, se trata de una tarta muy ligera (como la bailarina a la que debe su nombre), por lo que es perfecta si no os gustan los postres muy contundentes. La combinación del merengue, crujiente por fuera y cremoso por dentro, con la fruta fresca, resulta deliciosa. También podéis añadir pepitas de chocolate o cacao a  la mezcla del merengue, nosotras optado por la versión más sencilla con fresas y arándanos. Esperamos que os guste.

Tiempo de elaboración: 1 hora, 40 minutos

Dificultad: media

Necesitáis (8 personas) :
Para el merengue
150 ml de clara de huevo (aproximadamente 5 huevos)
1 taza (220 g) de azúcar glacé
2 cucharadas de maizena
2 cucharaditas de vinagre blanco

Para cubrir
250 gr de frutos rojos
250 gr de nata líquida

Cómo se hace:
1. Precalentar el horno a 150 grados.
2. En un robot de cocina, colocar las claras de huevo y batir con las barillas hasta obtener una consistencia cremosa en la que, al levantar las Barillas, se crea un pico en la crema (si lo hacéis con un batidor de barillas manual, utilizad un bol de aluminio para montar las claras y batid siempre en la misma dirección).
3. Añadir poco a poco el azúcar hasta obtener una mezcla consistente y brillante. 
4. Añadir la Maizena y el vinagre y batir hasta que obtener una mezcla homogénea.
5. Cubrir una fuente de horno con papel de cocina y colocar el merengue realizando una forma redonda de unos 20 cm de diámetro, con la ayuda de una espátula.
6. Bajar la temperatura del horno a 120 grados, introducir el merengue y hornear durante 1 hora y 20 minutos.
7. Una vez transcurrido este tiempo, apagar el horno y dejar que el merengue se enfríe dentro del horno dejando la puerta entreabierta.
8. Montar la nata con un poco de azúcar glacé. Nosotras hemos utilizado sólo una cucharada porque la base de merengue ya es dulce.
9. Una vez que el merengue se ha enfriado completamente, decorar con nata montada y fruta fresca. 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

"Pastas de Tere"

Receta: Matilde Felpeto

Hoy quiero compartir con vosotros una receta muy especial que aprendí este verano estando de vacaciones en Sisán. De influencia mediterránea en sus ingredientes, según nos explica Matilde Felpeto, estas pastas son el perfecto acompañamiento para el café o té de la merienda, o para cualquier momento del día en que se nos antoje algo dulce. No llevan mantequilla ni huevo, por lo que se pueden conservar frescas en un recipiente adecuado para tomarlas cuando más nos apetezca o para hacer las delicias de nuestros invitados. Tere es el nombre de la autora original de la receta y por ello hemos querido llamarlas así. Si os interesa saber algo más sobre el origen de estas pastas, podéis visitar el blog de Brunoise Cocina.

Tiempo de elaboración: 30 minutos (con adornos)

Dificultad: muy fácil

Necesitáis (para unas 30 pastas, según tamaño):
1 taza de café de nata líquida de cocinar (35% MG)
1 taza de café de azúcar
3/4 de taza de café de aceite de oliva refinado (0.4 grados de acidez)
200 - 250 g de harina de trigo (las cantidad final dependerá de la harina)
Ralladura de limón
Azúcar glacé para espolvorear
Sal
Adornos (opcional): almendras fileteadas, guindas confitadas, chocolate fondant negro o blanco, etc.
Moldes cortapastas

Cómo se hacen:
1. En un bol vertemos la nata, el azúcar y el aceite y una pizca de sal y batimos hasta obtener una mezcla homogénea.
2. Añadimos una cucharadita de ralladura de limón.
3. Vamos incorporando la harina a la mezcla anterior y amasando hasta que adquiera una consistencia que nos permita amasar con las manos. La cantidad a añadir varía mucho según la harina de que se trate, por lo que iremos añadiendo hasta obtener una masa muy manejable y brillante, sin llegar a ser pegajosa, pero tampoco debemos añadir harina en exceso o quedará muy dura y seca.
4. Ponemos a precalentar el horno a 180 grados. Extendemos la masa con ayuda de un rodillo, dejándola con un espesor aproximado de medio centímetro.
5. Cortamos las pastas con las formas que más nos gusten y las vamos colocando sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
6. Adornamos las pastas que lleven guindas o almendras, y horneamos todas las pastas durante 10-15 minutos, hasta que adquieran un tono dorado (el tiempo dependerá mucho del horno).
7. Una vez fuera del horno, espolvoreamos las pastas con azúcar glacé y completamos los adornos con chocolate. Si utilizáis chocolate fondant, dejad que enfríe la cobertura antes de guardar las pastas.

En cuanto a los adornos podéis hacer las pastas sencillas, simplemente espolvoradas con azúcar, o dar rienda suelta a vuestras dotes reposteras probando con diferentes adornos o juntando dos pastas con relleno en medio; os aseguramos que de cualquier forma están deliciosas.

Agradecemos la receta a Matilde Felpeto (Mati), que siempre nos mima con infinidad de detalles y su deliciosa cocina.

martes, 11 de marzo de 2014

Lasaña de salmón


La receta que os traemos hoy proviene de la revista La cucina italiana, concretamente, de la edición especial de la pasada Navidad. Nos parece una receta buenísima para resolver una cena en poco tiempo y resulta deliciosa. Los ingredientes como el salmón y la pimineta rosa le dan ese toque gourmet con el que podemos sorprender a nuestros comensales. Como sugerencia, nosotros lo acompañamos con un vino fresco rosé. En este caso utilizamos robiola un queso fresco italialo que se combina a la perfección con el salmón. La receta original utilizaba solo salmón ahumado pero nosotros preferimos mezclarlo con salmón fresco para que resulte un sabor y textura más equilibradas.

Dificultad: Media

Necesitáis (para 8 personas) :
400 g de  pasta fresca para lasaña*
250 g de salmón ahumado
250 g de salmón fresco
500 g de robiola (es un queso fresco muy graso de pasta cruda, de color blanco y carece de corteza. Se elabora con leche de vaca 85% y de cabra y oveja 15%).
1/2 dl de leche 
50 g de parmesano 
50 g de pan rayado
50 g de mantequilla
25 g de mejorana
Sal
Pimienta rosa

*Si usas la pasta fresca hiérvela unos minutos antes de formar la lasaña. Si usas la pasta para lasaña ya lista te recomiendo que compres las de la sección de frigorífico, yo uso siempre las más finas (sfogliavelo), no es necesario hervirlas antes de hornearlas y dan un resultado estupendo.

Cómo se hace:
1. Lavar, deshojar y  triturar la mejorana. 
2. Ablandar  la robiola con la leche y  unir la mejorana.
3. Mezclar el salmón ahumado y el fresco (previamente privado de espinas y piel) y picar finamente. 
4. Engrasar un molde de horno. 
5. Colocar una capa de lasaña y cubrir con el  salmón y la crema de robiola. 
6. Continuar alternando capas hasta agotar los ingredientes. 
Acabar con una capa de lasaña.
7. Distribuir sobre la  superficie el parmesano, el pan rallado y la pimienta rosa. 
8. Hornear  a 200°C durante 25 minutos.

¡A disfrutar!

miércoles, 9 de octubre de 2013

Tarta Sacher


La tarta Sacher (Sachertorte) es un clásico de la repostería austriaca cuya historia podéis leer aquí, si os interesa saber más sobre su origen. Se hizo famosa a finales del s. XIX por su delicada combinación de bizcocho de chocolate y mermelada de albaricoque. Hacía tiempo que tenía ganas de probar a hacerla, y como celebrábamos un cumpleaños me animé. Es perfecta para preparar un día antes porque con el reposo adquiere una consistencia especial y el recubrimiento de chocolate permite que se conserve muy bien.

Aunque lleva la cantidad justa de azúcar, no resultando excesivamente dulce, la considero una tarta para una ocasión especial y sobre todo para los amantes del chocolate. No es difícil de hacer, pero sí laboriosa. Os animo a que probéis, disfrutaréis tanto haciéndola como con el resultado final. Ah…! hemos buscado bastante información para asegurarnos que la receta se ajusta lo más posible a la original. Podéis acompañar cada porción de un poco de crema chantilly.

Dificultad: media

Tiempo de elaboración: 2 horas (contando con el enfriado del bizcocho).

Necesitáis (para un molde de 23 cm de diámetro, unas 10 porciones):
60 g de cacao puro en polvo
150 g de harina de repostería
14 g de levadura (Royal) (si la harina no lleva fermento)
50 g de azúcar glacé
165 g de azúcar blanca
130 g de mantequilla pomada (a temperatura ambiente)
100 g de leche
4 huevos
Una pizca de sal
Esencia de vainilla

Para el relleno:
Medio vaso de agua
100 g de azúcar
Un chorrito de licor (oporto, amaretto, cogñac…)
Mermelada de albaricoque previamente filtrada por un colador para obtener una textura más fina.

Para la cobertura:
150 g de chocolate fondant para repostería
100 g de nata líquida (35%MG)
1 cucharadilla de mantequilla

Para la decoración:
Chocolate blanco
Papel de horno o manga pastelera fina
Frutos rojos como grosellas, frambuesas, fresas...

Cómo se hace:
1. Ponemos a precalentar el horno a 180 grados.
2. Preparamos el bizcocho mezclando en un bol, por este orden, la mantequilla con el azúcar glacé y una pizca de sal, a continuación el cacao puro, las yemas mezclándolas una a una, y por último la leche.
3. Mezclamos la harina con la levadura y la añadimos a la mezcla anterior tamizándola por un colador. Os daréis cuenta que la mezcla queda bastante espesa resultando algo difícil de mezclar, pero esto es normal, se trata de un bizcocho consistente.
4. Batimos a punto de nieve las claras con el azúcar y las incorporamos a la mezcla anterior mediante movimientos envolventes para que quede esponjoso.
5. Untamos el molde con mantequilla y espolvoreamos ligeramente con harina para que no se pegue, añadimos la mezcla y horneamos durante 40 minutos. Una vez pasado ese tiempo, lo desmoldamos y dejamos que enfríe (preferentemente en una rejilla para que no se humedezca).
6. Mientras enfría el bizcocho, vamos preparando el almíbar disolviendo en el agua caliente el azúcar y añadiendo el chorrito de licor, le vamos dando vueltas hasta que espese un poco y adquiera el aspecto de almíbar. También pasamos la mermelada por un colador para que quede una textura muy fina.
7. Una vez haya enfriado el bizcocho lo cortamos horizontalmente por la mitad. Para hacer esto yo me ayudo con un hilo fino y fuerte, hago una incisión con un cuchillo alrededor del bizcocho marcando la mitad, apoyo el hilo y lo utilizo a modo de "sierra". De esta forma os quedará perfecto el corte. Recordad que este tipo de postres hay que hacerlos con mucha "delicadeza" y con paciencia.
8. Elegimos la parte del bizcocho que mejor acabado tenga para la parte superior de la tarta, y las partes interiores las mojamos con el almíbar y distribuimos sobre una de ellas la confitura. Unimos las dos partes con mucho mimo.
9. Preparamos la cobertura. En un cazo a fuego medio-bajo fundimos el chocolate con la nata, agregamos una avellana de mantequilla para aportar algo de brillo (prescindible, si la añadimos debe ser una cantidad mínima). Cuando esté totalmente homogéneo lo retiramos del fuego y mientras esté caliente lo vertemos sobre la tarta. Si es necesario nos ayudamos de una espátula para extenderlo. Dejamos que enfríe y solidifique.
10. Una vez fría la tarta la decoramos con frutos rojos y escribimos la palabra Sacher haciendo una manga pastelera con un cucurucho de papel de horno y poniendo un poco de chocolate blanco fundido en el interior.

Recomendaciones:
- Para que el bizcocho se desmolde fácilmente es mejor emplear un molde desmontable bien engrasado y espolvoreado con harina y no introducir un cuchillo para desmoldarlo, dejar que se despegue el sólo.
- Si el bizcocho sube y queda muy abombado, podemos cortar lo que sobre con el hilo para que nos queden dos tapas uniformes y lisas.
- A la hora de distribuir la confitura recomendamos dejar un espacio de aproximadamente 1 cm cerca del borde libre de confitura, y así evitaremos que desborde al colocar la tapa superior del bizcocho.
- Es mejor verter el chocolate de la cobertura mientras está algo caliente el bizcocho para que resbale mejor.
- Utilizar una espátula de silicona para extender la cobertura y cubrir las partes laterales.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Tartaletas de pimiento y albahaca



Ya os adelanté en la anterior entrada que tengo un nuevo libro de cocina, regalo de las pasadas navidades, con cientos de recetas de la cocina Mediterránea. Aquí os presento un que os encantará, ideal para un aperitivo acompañado de un vino blanco joven.

Tiempo de preparación: 25 minutos

Dificultad: media

Necesitáis (para 4 tartitas individuales:
8 cuadrados de pasta filo (de 15 cm de lado)
250 g de mozzarela (mejor si es de búfala)
1 pimiento rojo grande
12 hojas de albahaca
2 dientes de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Cómo se hace:
1. Pelar los dientes de ajo y cortar en láminas.
2. Lavar y secar el pimiento, realizar un corte longitudinal con un cuchillo afilado para introducir el ajo, colocar en una fuente de horno envuelto en papel de aluminio y hornear a 200° durante 35 minutos.
3. Dejar enfríar y quitar la piel al pimiento, retirar también las semillas, cortar en tiras.
4. Untar con aceite 4 moldes individuales para horno (de 12 cm de diámetro)  y forrar cada uno con dos hojas de pasta filo superpuestas y "pintadas" con aceite.
5. Pinchar la pasta con un tenedor y rellenar con las tiras de pimiento y la mozzarella cortada en dados.
6. Salar y añadir las hojas de albahaca. Regar con un hilo de aceite de oliva virgen y hornear a 200° durante unos 10 minutos hasta que la pasta filo este dorada. Servir caliente.

Si utilizáis la mozzarella de bufala es preferible cortarla con antelación para que pierda parte de su agua para evitar que vuestra tartita no resulte demasiado húmeda y se mantenga crujiente.

jueves, 1 de agosto de 2013

Ensalada de gambas, mango, aguacate y pimiento


Esta receta proviene de la última incorporación  a la biblioteca UTA, un libro con recetas de lo que en inglés se conoce como finger food o "comida para picar", con ideas muy buenas para una cena informal con amigos.  Si os gusta probar nuevos ingredientes en vuestra cocina estoy segura de que ya habréis experimentado la combinación de fruta y pescado. En este caso el mango combina a la perfección con las gambas, y la miel dará a nuestra vinaigrette un toque muy especial. La hemos bautizado "Summer breeze" (brisa de verano) por su agradable y dulce frescor. Pero no os adelanto más, ¡animaos a prepararla!

Dificultad: baja

Tiempo de elaboración: 30 minutos

Necesitáis (para 8 personas, calculando una pequena porción tipo "pincho" ):
400 g de gambas peladas y sin cabeza
1/2 mango
1/2 aguacate
1/2 pimiento rojo
El zumo de 1/2 limón
1 cucharada de miel
Aceite de oliva virgen
Sal

Cómo se hace:
1. Limpiar las gambas eliminando el hilo negro (intestino) y cocer al vapor entre 3 y 4 minutos. Pelar las gambas.
2. Cortar en cuadraditos el mango, aguacate y pimiento. Añadir las gambas.
3. Condimentar con una vinagreta preparada con el zumo de medio limón, 1 cucharada de miel, sal y un poco de aceite.
4. Si se trata de una fiesta u ocasión especial, podéis presentarlo en recipientes individuales, como se aprecia en la foto.

lunes, 15 de julio de 2013

Copa de mango y "amaretti"


¿Una cena improvisada entre amigos?... ¡este es el postre perfecto!, fresco, fácil de preparar y con un toque exótico. De este dulce me gusta sobretodo la combinación del mango con el toque amargo de la almendra. Para la preparación hemos utilizado amaretti, unas galletitas crujientes típicas de Italia realizadas a base de pasta de almendras. De tradición árabe, estos dulces difundieron por la cuenca del mediterráneo desde Sicilia a las tradiciones culinarias del resto de Italia, Francia y España. ¡Espero que os guste tanto como a mi!

Dificultad: baja

Tiempo de realización: 20 minutos + 4 horas de reposo en la nevera

Necesitáis (4 personas):
400 g de mango, pelado y troceado
2 cucharadas de pulpa de maracuyá colada
1 lima (su zumo)
3 dl de nata fresca
2 cucharadas de azúcar glas
120 g de amaretti, desmigajados u otro tipo de galleta de almendras
50 g de almendras fileteadas, ligeramente tostadas

Cómo se hace:
1. Con ayuda de una batidora o robot preparar un puré con el mango, el maracuyá y el zumo de lima.
2. Montar la nata con el azúcar glas.
3. Para presentar nuestro postre utilizaremos vasitos o copas a nuestro gusto. Distribuir la mitad del puré de mango en el fondo de los vasos, continuar con mitad de los amaretti desmigajados y mitad de la nata.
4. Repetir el procedimiento formando una segunda capa de fruta seguida de otra capa de amaretti y acabar con la nata.
5.  Cubrir con film transparente y dejar reposar en la nevera 4 horas. Al momento de servirlo decorar con las almendras fileteadas.

viernes, 5 de julio de 2013

Brochetas de pavo con soja, limón y nueces de macadamia


Hoy traemos una receta de inspiración tailandesa original del blog gastronómico de Sara Cadena, Cocina para Emancipados, que os recomendamos, pues tiene fantásticas recetas. Hemos cambiado algunas cosas, pero esencialmente la idea está inspirada en su receta de Brochetas tailandesas de pollo.

La cocina de Tailandia se caracteriza por mezclar en un mismo plato los cinco sabores fundamentales: dulce, picante, ácido, amargo y salado. El ingrediente principal en la cocina tailandesa es el arroz, que se prepara frito o mezclado con distintas clases de vegetales y carnes, sobre todo pollo y cerdo. También son comunes los pimientos picantes, el ajo y especias como el curry, la soja o la hierbalimón. Yo sólo estuve en una ocasión en Bangkok por trabajo, pero puedo asegurar que todo lo que probé allí estaba delicioso, espero volver algún día... Bueno, y vamos con la receta, es fácil, rápida y muy veraniega!

Dificultat: baja

Tiempo de realización: 25 minutos + maceración de la carne una o dos horas antes.

Necesitáis (2 personas):
2 filetes de pechuga de pavo (también podéis utilizar pollo)
1 Pimiento verde pequeño
2 dientes de ajo
Nueces de macadamia (o en su defecto, almendras)
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de zumo de limón
Una cucharadita de ralladura de limón
Aceite picante o piri piri
Cilantro (opcional)
Pimienta negra
Sal
Palitos para brocheta
Arroz basmati

Cómo se hace:
1. Cortar los filetes de pavo en cuadraditos no muy pequeños, para la brocheta. Salpimentar y condimentar con una pizca de cilantro y un poco de ralladura de limón.
2. Machacar las nueces de macadamia en un mortero o picarlas con una picadora. Tostar ligeramente las nueces picadas en una sartén. Picar el ajo fino y mezclar con las nueces.
3. Rebozar los trozos de pavo con la mezcla de nueces y ajos.
4. Mezclar en el mismo mortero o en un recipiente la salsa de soja con el zumo de limón y unas gotas de aceite picante y rociar con ella los trocitos de pavo. Tapar con un film y dejar macerar en la nevera una o dos horas.
5. Pasado ese tiempo, cortar el pimiento en cuadrados y pasar unos minutos por la plancha. Montar las brochetas intercalando la carne con los trozos de pimiento. Meter en horno precalentado a 200 grados durante 10 minutos, darles la vuelta y hacerlas otros 10 minutos por el otro lado.
6. Mientras se terminan de hacer las brochetas, preparamos un poco de arroz basmati como acompañamiento.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Empanada de bacalao con pasas


Bos días amigos! Hoy traemos una receta típicamente gallega, ya que hace poco celebramos el Día das Letras Galegas, este año dedicado a Roberto Vidal Bolaño. Para celebrarlo hicimos una empanada, en esta ocasión de bacalao con pasas, y es que pocas cosas hay más gallegas que una empanada, ¿no os parece?. En esta ocasión innovamos algo en el relleno, siguiendo las ideas del fantástico blog de Mercado Calabajío, que aconseja añadir al relleno puerro y piñones además de las tradicionales pasas. Lo cierto es que los piñones no se notan mucho, pero el puerro aporta un sabor delicioso al relleno que nos encantó, y las pasas por supuesto añaden ese toque dulce que contrasta con el bacalao haciendo de esta empanada una de las más ricas, según nuestro punto de vista. Ya nos contaréis...

Dificultad: media

Tiempo de elaboración: 2-3 horas contando tiempo de levedado y horneado

Necesitáis (para una buena empanada familiar, 10 raciones):
Para la masa
600 g de harina de trigo
220 ml de aceite de oliva virgen (para que nos sobren 150 ml de aceite del rustrido).
200 ml de agua templada
40 g de levadura fresca de panadero prensada (o 2 sobres de levadura de panadero seca)
Media cucharadita de sal

Para el relleno
500-600 g de bacalao (utilizamos ya desalado y desmigado)
2 cebollas medianas
1 puerro
1 pimiento rojo (medio si es muy grande)
1 pimiento verde (medio si es muy grande)
Un puñado de uvas pasas
Pimentón dulce de la vera

Elaboración:
1. Si vuestro bacalao necesita desalar, debéis ponerlo en remojo en un recipiente amplio y en la nevera desde 36 horas antes y hacer dos cambios del agua. En este caso utilizamos bacalao desmigado ya desalado, así que no es necesario.
2. Ponemos a hervir el bacalao 10 minutos, lo sacamos y escurrimos bien. Si es desmigado lo dejáis como está, sino lo desmigáis separando las lascas (sin deshacerlo demasiado) y dejándolo libre completamente de espinas y piel.
3. Cortamos las verduras en trozos medianos, en cuadraditos o alargados, como prefiráis.
4. En una cazuela o sartén ponemos el aceite de oliva y las verduras troceadas y las rehogamos a fuego lento durante unos 40 minutos. A nosotras nos gusta que queden muy blanditas.
5. Añadimos las pasas y por último, incorporamos el bacalao desmigado y una cucharadita de pimentón. Damos unas vueltas a todo el conjunto.
6. Vamos sacando el relleno a un recipiente para que enfríe escurriéndolo con ayuda de un colador y guardando el aceite que nos va sobrando. Reservamos.
7. Comenzamos con la masa. Ponemos la harina en un bol, hacemos un hueco en el centro y añadimos 150 ml del aceite que nos ha sobrado del rustrido, 200 ml de agua templada y la levadura.
8. Removemos, primero con una cuchara de madera y cuando sea manejable, sobre una superficie plana y resistente ponemos un poquito de harina y seguimos amasando durante al menos 15 minutos. Esto es importante, cuanto más la amaséis mejor quedará.
9. Formamos una bola con la masa, la colocamos en un recipiente, haciendo unos cortes con un cuchillo y la tapamos con un pañito. La dejamos levedar 1 hora o más.
10. Pasado ese tiempo veréis que la masa se ha multiplicado casi por tres. Cogemos un trozo y lo estiramos bien con el rodillo, lo colocamos sobre la bandeja.
11. Ponemos el relleno sobre la masa estirándolo pero que quede bien compactado.
12. Estiramos otro trozo de masa para la cubierta. La colocamos encima, tapando el relleno. Cortamos la masa sobrante del borde y cerramos juntando y retorciendo las dos partes de la masa. Hacemos un agujerito en el centro para que respire y la pinchamos con un tenedor. Pintamos la empanada con el aceite del rustrido. Podéis decorarla con la masa sobrante.
13. Horneamos durante 40 minutos (o más, hasta que esté bien dorada) en horno normal precalentado a 180 grados.


Consejos:
- Si queréis hacer una empanada algo más pequeña no tenéis más que reducir los ingredientes proporcionalmente.
- A no ser que tengáis mucha práctica en la cocina, os aconsejamos que para la masa, midáis los pesos y volúmenes lo más exactamente posible ya que las proporciones son importantes.
- Podéis preparar el relleno el día anterior. Escurridlo bien, guardadlo en un recipiente cerrado en la nevera y reservad el aceite del rustrido. Así el día de hacer la empanada el relleno ya estará frío, más concentrado y os llevará menos tiempo.
- La empanada es mejor hacerla con bastante tiempo de antelación, incluso el día antes, ya que fría y "asentada" está más rica.

miércoles, 24 de abril de 2013

Tosta de escalivada y lomo de melva en conserva


Aunque no teníamos la intención de hacer una semana dedicada a la cocina catalana, nos hemos puesto de acuerdo para añadir a la receta de Espinacas a la Catalana, que publicamos recientemente, otras dos recetas basadas en la cocina de esta región. La primera de ellas es la de escalivada, una deliciosa receta vegetariana que hemos decidido presentar en versión de pinchito, acompañada de una melva estupenda que teníamos en conserva. La escalivada es facilísima de preparar y se puede combinar con atún, melva o anchoas para formar un rico entrante o tapa, o tambien sola, o como acompañamiento de otros platos.

Dificultad: facilísimo

Tiempo de preparación: 2 horas

Necesitáis (para 8 tostas grandes o más):
Para la escalivada
1 pimiento rojo
1 berenjena
1 o 2 cebollas medianas (utilizamos cebollas moradas)
2 cabezas de ajo
2 tomates
Aceite de oliva virgen
Sal
Para completar la tosta
Un pan consistente
Filetes o lomos de melva en conserva

Cómo se hace:
1. Ponemos a precalentar el horno en función normal a 180 grados. Mientras, lavamos los vegetales y los secamos. Quitamos el troncho y las pepitas al pimiento, y cortamos el extremo de la berenjena donde se encuentran las hojas. Los colocamos en una fuente o bandeja para asar.
2. Colocamos también en la bandeja las cebollas y los ajos limpios pero totalmente enteros, sin quitar las capas externas de piel.
3. Rociamos con un chorro generoso de aceite de oliva y añadimos unos granos de sal gruesa. Metemos  la bandeja en el horno. Cuando hayan pasado 30 minutos, damos la vuelta a la berenjena y al pimiento y lo dejamos 30 minutos más.
4. Pasado ese tiempo, ponemos en la bandeja los tomates previamente lavados pero sin pelar, y dejamos que termine de asarse todo 30 minutos más.
5. Retiramos la bandeja del horno, la cubrimos con un trozo de papel de aluminio y esperamos un poco a que enfríen. ¡Veréis qué color más bonito y qué aroma tan delicioso desprende!.
6. Vamos pelando los vegetales uno a uno, gracias al papel de aluminio la piel del pimiento y la berenjena se habrá despegado y será mucho más fácil de retirar.
7. Cortamos el pimiento y la berenjena en tiras y los vamos poniendo en una bandeja o cazuelita de barro. Hacemos lo mismo con la cebolla y los ajos, vamos pelándolos, cortándolos en tiras y añadiéndolos a la mezcla (podéis reservar unos dientes de ajo para restregar sobre el pan).
8. La salsa que nos ha quedado en la bandeja del horno con el aceite y los jugos de las hortaliza,  es lo que utilizaremos para aliñar el conjunto. Corregimos de sal si es necesario y servimos sobre una tosta de pan calentada al horno, coronándolo con un trocito de melva. Opcionalmente podéis espolvorear con un poco de orégano y sésamo tostado. La escalivada se puede comer templada o fría.

domingo, 7 de abril de 2013

Spritz


Amigos y amigas de UTA, ¡esperamos que tengáis un feliz domingo!. Hoy no os traemos una receta para comer, sino para abrir el apetito, ya que se trata de un aperitivo al más puro estilo italiano :) 
El Spritz es un aperitivo con alcohol muy popular en la zona del Véneto. La receta original se preparaba sólo con vino y soda (agua con gas o gaseosa), con el tiempo ha ido cambiando y en la actualidad se suele mezclar con algún tipo de bebida amarga o bitter como Aperol o Campari, que además le aporta el característico color rojo anaranjado del Spritz. El brindis con el spritz es un clásico entre los amigos que me habéis visitado en Padua, para los que aún no lo conocéis o animo a que lo probéis.
 
Dificultad: baja

Necesitáis (proporciones para un spritz) :
Vino blanco Prosecco (cava)  1/3
Aperol  o  Campari  1/3
Soda  1/3
Hielo 6 cubitos
Media rodaja de naranja

Cómo se hace:
Cortar la naranja en rodajas, poner el hielo en el vaso, llenar el vaso con 1/3 de Aperol si preferís un gusto más dulce o Campari para un sabor más amargo (tener en cuenta que el Campari tiene mayor grado alcohólico), 1/3 de vino blanco y por útimo la soda, decorar con una rodaja de naranja.

¡Que disfrutéis del aperitivo!

jueves, 21 de marzo de 2013

Blinis rellenos de carne (блины)

Receta: Tatiana Polunina

La receta que traemos hoy es muy especial, se trata de los blinis (en ruso: блины), una masa realizada con huevo y harina, tradicional de la cocina eslava (rusa, ucraniana, bielorrusa y polaca). Los blinis se pueden acompañar de carne o pescado, son muy típicos por ejemplo, acompañados de salmón ahumado o caviar, también de carne con arroz u otros ingredientes. La forma de estas deliciosas tortitas varía también según la región y el acompañamiento, pudiendo ser finos y grandes, o esponjosos y más pequeños.

Esta receta se la debemos a nuestra querida amiga Tatiana, que en su última visita a Oporto nos deleitó con una cena inspirada en platos típicos de la cocina rusa, entre los que se encuentran los blinis que hacía tiempo que tenía la ilusión de probar. La primera vez que oí hablar de ellos fue, como no, en la película de Woody Allen 'Delitos y Faltas', y después en 'Match Point' cuando en el restaurante de Londres piden 'blinis con caviar'. De momento en Oporto no he descubierto ningún restaurante ruso, y a no ser que tengáis la oportunidad de visitar Rusia, o viváis en Londres o Nueva York, los tendréis que hacer en casa. Para ello aquí está la receta basada en los que probamos aquel día, rellenos de carne de ternera picada con setas. Estaban deliciosos, спасибо Tatiana!

Necesitáis (3-4 personas):
2-3 huevos
1 taza de harina
1 taza de leche
1 taza de agua con gas
1 cucharadita de azúcar
1-2 cucharadas de aceite (nosotros utilizamos aceite de oliva)
1 sobre de levadura de repostería
Sal
Nuestro relleno
200 g de carne picada (utilizamos carne de ternera con poca grasa y picada al momento).
1 cebolla
50 g de setas
Pimienta
Sal

Cómo se hacen:
1. Batir bien los huevos y reservar.
2. En un bol, poner la leche y la harina y mezclar cuidadosamente. Añadir el agua con gas, el aceite, el azúcar y una pizca de sal. Mezclar todos los ingredientes.
3. Añadir los huevos a la mezcla anterior y terminar de mezclar todo. El resultado debe ser una mezcla líquida, no pastosa. Esto dependerá un poco del tipo de harina, por lo que si nos queda espesa podemos añadir un poco de leche y agua.
4. En una sartén caliente ir poniendo un poco de la mezcla líquida ayudándonos con un cucharón, extendiéndolo bien por el fondo mediante movimientos circulares. Cuando veamos que los bordes se despegan ligeramente y se solidifica, le damos la vuelta con cuidado y lo dejamos unos segundos para que se dore por ambas caras. Vigilar que no se nos quemen. Ir colocando en un plato o fuente y preparar el relleno.
5. En este caso se trata de blinis salados rellenos de carne, por lo que preparamos un sofrito en la sartén con un chorrito de aceite de oliva, pochamos la cebolla, luego añadimos la carne y la doramos bien. Por último añadimos las setas troceadas y salpimentamos la mezcla. Dejamos que se haga bien durante unos 15-20 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.
6. Hacemos "paquetitos" con los blinis rellenándolos con la carne y los "sellamos en la sartén". Servimos bien calientes.

приятного аппетита!

miércoles, 16 de enero de 2013

Hummus con tahini


Saludos a todos y ¡Feliz Año 2013! Después de esta parada vacacional, Un Toque de Azafrán vuelve a su actividad habitual. Tenemos muchas y buenas recetas que compartir con todos para este año. En próximas ocasiones intentaremos publicar recetas acordes con las festividades. En principio este espacio fue concebido como un lugar para recopilar y compartir recetas, más que un diario continuo de cocina, pero hemos recibido alguna sugerencia para publicar recetas e ideas de cocina acordes con la época del año, así que ahora que se acercan los carnavales intentaremos incluir recetas propias de esta época gastronómicamente tan rica.

El otro día hablando con una amiga me comentó que iba a cenar unas tostaditas con hummus y me dieron muchas ganas de volver a probarlo. Así que el chef Aldo se puso manos a la obra y voilá, un delicioso hummus para tomar como entrante o acompañamiento, ¡le quedó espectacular! La palabra hummus tiene origen árabe y significa 'garbanzos', que es el ingrediente principal de esta antigua receta. Otros ingredientes básicos son ajo, zumo de limón y tahini, que es sésamo o aceite de sésamo, aunque hay variantes que incluyen otras hierbas, especias e incluso vinagre. Tradicionalmente se come con un pan de pita, o se sirve acompañado de pimentón y aceite de oliva como acompañamiento de carnes, pollo, pescados u otros vegetales. Es un plato típico de Oriente Medio, hoy muy popular en en Turquía, el Líbano, Israel, Palestina, Marruecos y el norte de África. ¡Vamos con la receta!

Antes de empezar, nos gustaría comentar que hay múltiples recetas, como la de Javi Recetas, que también explica como hacer el tahini y algunos consejos sobre la textura y fotografías detalladas que están muy bien. La nuestra es muy similar, simplemente utilizamos algo más de pimentón, comino y sal y añadimos perejil.

Dificultad: baja

Tiempo de realización: 1 h 15 min (15 min si utilizamos garbanzos precocidos)

Necesitas (para 4 raciones):

Para el tahini
2 cucharadas de semillas de sésamo
4 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Para el hummus
400 gramos de garbanzos. En este caso utilizamos garbanzos naturales de La Bañeza (León), aunque se puede hacer con garbanzos precocidos de bote.
2 cucharadas de tahini.
1 diente de ajo
1 cucharada de comino
1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
Zumo de medio limón
1/2 vaso de agua
1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
Perejil
Sal

Cómo se hace: 
1. Si lo hacemos con garbanzos naturales, los dejamos en remojo en un bol con agua a temperatura ambiente durante la noche. Al día siguiente, los cocemos aproximadamente 45 minutos (podemos aplastar uno con un tenedor para comprobar que están cocidos). Una vez cocidos los escurrimos bien y reservamos.
2. Mientras cuecen los garbanzos preparamos el tahini. Para ello, tostamos las semillas de sésamo ligeramente en la sartén hasta que adquieran un tono dorado y las retiramos dejando que enfríen un poco. A continuación las ponemos en el baso de la batidora con el aceite y una pizca de sal. Batimos bien, despegando con ayuda de una espátula las semillas que puedan quedar adheridas a las paredes. Si vemos que está muy seco podemos añadir un poco de agua, pero no debe quedar muy líquido, sino con aspecto de una pasta más o menos uniforme.
3. Ponemos los garbanzos en la batidora junto con el diente de ajo pelado, el tahini, la sal a gusto, el comino y el perejil. Batimos poco a poco y añadiendo agua según vayamos necesitando, es importante no pasarse con el agua, así que vamos añadiendo conforme lo batimos para ver como nos va quedando la consistencia. Lo ideal es que quede como una crema fácil de untar en el pan.

En cuanto a la presentación, podéis dejarlo así y acompañar de tostadas o pan de pita, o bien presentarlo  extendido suavemente en una bandeja o plato y decorado con aceite de oliva, pimentón, perejil y unos garbanzos cocidos enteros, eso lo dejamos a vuestra elección. ¡Que lo disfrutéis!

sábado, 22 de diciembre de 2012

Croquetas..¡de bacalao!


¡Buenos días a todos los amigos de UTA! Antes de nada, queremos dar las gracias por la acogida que ha tenido este sencillo cuaderno de recetas online, estamos muy contentas y esperamos seguir creciendo en recetas y lectores. En esta ocasión traemos una receta de las populares croquetas, en versión casera y de bacalao. Ya os adelanté que iba a publicar una serie de recetas para sacar partido al bacalao, más que nada porque aquí lo tengo en abundancia y, por qué no decirlo, ¡me encanta!. Las croquetas son sencillas de hacer, sin embargo, no siempre están crujientes por fuera, poco aceitosas y con el relleno delicioso. Seguro que muchos estáis pesando "a mi madre le quedan así", pues eso es exactamente lo que yo pienso, las croquetas de bacalao de mamá son mis favoritas y por eso he decidido preguntarle el secreto para que queden tan ricas y compartir la receta. Espero que la pongáis en práctica, ya sea con bacalao u otro ingrediente que os guste.

Necesitas (para unas 30 croquetas, dependiendo del tamaño):
300 g de bacalao desmigado y desalado
100 g de harina
600 ml de leche
1 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla pequeña
1 nuez moscada
Perejil
Sal
Pan rallado
1 huevo

Cómo se hace:
1. En una olla o sartén profunda ponemos un chorrito de aceite de oliva y la cebolla cortada muy fina, estilo brunoise. Dejamos que se vaya pochando a fuego medio.
2. Añadimos el bacalao bien escurrido y sofreímos la mezcla, añadimos un ramillete de perejil picado, que le aportará un sabor estupendo a las croquetas de pescado.
3. Batimos con unas varillas la leche con la harina hasta obtener una mezcla homogénea y lo incorporamos al bacalao removiendo cuidadosamente con una espátula o cuchara de madera, rallamos un poquito de nuez moscada (o una cucharadita de café de nuez moscada molida).
4. Seguimos removiendo despacio y a fuego medio durante aproximadamente 30 minutos para que vaya espesando la bechamel, hasta que quede consistente pero cremosa. Retiramos del fuego, dejamos que enfríe un poco a temperatura ambiente, tapamos con un film y dejamos reposar unas horas o hasta el día siguiente en la nevera.
5. Una vez pasado el tiempo de reposo modelamos las croquetas, con la clásica forma alargada o redondas. Podemos ayudarnos de una cuchara de medir para asegurarnos de que tomamos siempre una cantidad parecida de la bechamel. Les damos forma con las manos apretándolas un poco para que no se dehagan y las rebozamos en harina, huevo batido y pan rallado.
6. Las podemos freír al momento o ir guardando en una tartera o recipiente para congelar. En el momento de hacerlas, podemos sacarlas del congelador y freírlas al momento.
7. Las freímos con abundante aceite muy caliente hasta que queden bien doradas, y las escurrimos un poco en papel de cocina.

Degustar bien calentitas. ¡Qué las disfrutéis!

jueves, 13 de diciembre de 2012

Rollitos de primavera con gambas (versión occidental)

Foto: Silvia Casal

Hoy os traigo una receta de inspiración oriental. Esta receta me parece ideal para un aperitivo entre amigos porque es original, apetitosa y se puede preparar con antelación; así, mientras se calienta en el horno, podemos disfrutar de la conversación sin aislarnos en la cocina ;). Existen muchas versiones de los rollitos de primavera, en ésta ocasión los preparé con gambas pero también se pueden realizar completamente vegetarianos. La pasta filo la podeis encontrar en los grandes supermercados en la sección de masas frescas o congeladas. Los he cocinado al horno porque resultan  igualmente crujientes pero más ligeros que fritos en aceite.

Necesitas :  (para 12 rollitos)
Pasta filo (4 hojas)
1 puerro
2 zanahorias

1 calabacín
1/2 col blanca 
12 colas de gamba
1 huevo
1 cucharada de salsa de soja
Aceite de oliva (o aceite vegetal, incluso aceite de gengibre si os gusta)

1 cucharadita de hierbas de Provenza
Sal
Palillos para brochetas

Cómo se hace:  
1. Lavar bien las verduras y cortarlas en juliana. Calentar 2 cucharadas de aceite en un wok o en su defecto, en una sartén. Salar y rehogar las verduras durante unos 10 minutos hasta que estén jugosas pero aún crujientes. Si veis que se secan mucho añadir un poco de agua caliente. Al final de la cocción, añadir una cucharada de salsa de soja y dejar enfriar. 
2. Lavar y pelar las gambas, insertarlas en los palillos de brocheta longitudinalmente, así no se curvarán y será más fácil montar los rollitos. Pintar una plancha con aceite y cuando esté bien caliente pasamos las gambas entre uno y dos minutos por cada lado. Salar y espolvorear con hierbas provenzales.
3. Cortar la pasta filo en cuadrados de unos 10 a 12 cm. Para cada rollito utilizaremos 4 cuadrados de pasta dispuestos uno encima del otro. Colocar el relleno (las verduras y una gamba) en el centro del cuadrado y doblar primero los bordes laterales, y a continuación cerrar el rollito enrollándolo. Sellar bien los bordes utilizando un huevo batido para que no se abran en el horno.
4. Engrasar con aceite una fuente para el horno y colocar los rollitos. Pintarlos con un poco de aceite y hornearlos a 180 grados hasta que tomen color, unos 10 minutos. Yo utilizo el horno con función ventilador por arriba y por abajo y quedan muy crujientes. Si no lo tenéis, en horno normal con calor por arriba y por abajo.
5. Servir bien calientes y acompañados de salsa agridulce o salsa de soja.