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sábado, 23 de agosto de 2014

Pollo con almendras



¿Qué os parecería una receta con toque exótico y muy fácil de preparar? Sabemos que la comida asiática os encanta, por eso hoy hemos decidido compartir con vosotros una receta muy sencilla de origen chino, se trata del tradicional pollo con almendras. Los ingredientes son fáciles de conseguir y se preparara en un periquete. Nuestro acompañamiento preferido para la carne es el arroz blanco, así como algún tipo de hortaliza fresca en ensalada. En esta ocasión elegimos unos buenos tomates aderezados con comino, albahaca y aceite. Esperamos que os guste ¡y que la pongáis en práctica!.

Tiempo de preparacion : 20 minutos

Dificultad : facilísimo

Necesitas: 
1 pechuga de pollo entera
70 g de almendras peladas
3 cebolletas
1/2 taza de Maizena
1 cucharita de café de jengibre rallado
20 ml de salsa de soja
Caldo vegetal

Cómo se hace:
1. En un wok o sartén tostar las almendras con un poco de aceite. Una vez tostadas, retirar y reservar.
2. Preparar la cebolleta cortandola en láminas y rallar el jengibre.
3. Dorar la cebolleta y el jengibre con un poco de aceite (unas 2 cucharadas).
4. Cortar la pechuga de pollo en dados y enharinarlos con la Maizena (es importante que uséis harina de maíz o Maizena y no otra harina, porque le dará el toque cremoso característico a la salsa).
5. Incorporar al wok el pollo y las almendras y saltear el conjunto.
6. Añadir la salsa de soja y mezclar todo.
7. Ir añadiendo poco a poco el caldo y dejar que se cocine a fuego medio unos 5-10 minutos.

Sugerimos servir en cuencos el pollo y los diferentes acompañamientos para que los comensales si sirvan al gusto y como toque final que marcará la diferencia, recomendamos comer con palillos chinos.

jueves, 1 de mayo de 2014

Pollo con salsa de fruta y curry



En esta receta os explicamos como hacer una salsa fresca con un ligero toque especiado para acompañar carnes blancas. En este caso la utilizamos como aderezo de unas albóndigas de pollo con arroz y la combinación resultó deliciosa. Otra posibilidad es freír unas pechugas cortadas en tiras no muy finas, y saltearlas con la salsa.
La combinación de los sabores frutales dulces y ácidos con el curry aportará a vuestras recetas un toque exótico, sin resultar muy fuerte. Pero si sois amantes de la cocina oriental podéis intensificar el sabor sustituyendo la leche con leche de coco. ¿Os animáis a probar?

Dificultad: Baja

Necesitáis: 
1-2 pechugas de pollo 
1/2 cebolla 
1/2  piña
1/2  manzana
Aceite de oliva (unas 3 cucharadas) 
1 cucharadita de curry en polvo (no picante) 
1/2 vaso de leche
Agua
Sal 

Cómo se hace: 

1. Salpimentar las pechugas y picar en dados la fruta.
2. Cortar la cebolla en brounoise y pocharla en el aceite a fuego lento, cuando esté transparente añadir la piña y la manzana y saltear a fuego medio 3-4 minutos. 
3. Condimentar con sal y curry y rehogar otros 2 minutos. 
Añadir la leche y agua hasta cubrir la fruta,  tapar y cocinar a fuego suave hasta que la fruta esté blanda, durante aproximadamente 30 minutos. Añadir un poco de agua si la salsa se reduce mucho. Corregir de sal. 
4. Triturar la salsa con una batidora y la colarla para que quede más fina. Ponerla de nuevo en una olla al fuego. Comprobar que está bien de sal y textura y añadir un agua si fuera necesario. 
5. Saltear en una sartén con poco aceite la pechuga cortada en tiras o lo que vayamos a acompañar con la salsa. 
6. Incorporar la carne a la olla con la salsa y dejar que se cocine durante 5-10 minutos. Resulta ideal si lo acompañamos con un arroz pilaf o "jazmín" aromático. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Muslitos de pollo a la cerveza


Pocas recetas resultan tan fáciles y resultonas como el guiso de pollo a la cerveza. En esta receta se puede decir que "cada maestrillo tiene su librillo", así hay quien lo cocina con tomate, con zanahoria, sólo con cebolla o con pimiento. También hay variantes en cuanto al tipo de cerveza, rubia suave, o tostada y amarga para intensificar el sabor. Nosotros hemos optado por utilizar zanahoria y pimiento rojo. La zanahoria especialmente nos gusta porque su sabor ligeramente dulce contrarresta el amargor de la cerveza y le queda muy bien, también añadimos un poco de pimiento, pero podéis prescindir de él. En cuanto a la cerveza, os dejamos que elijáis vosotros. Para el acompañamiento podéis optar por unas patatas fritas o aún mejor, un arroz basmati.

Tiempo de elaboración: 50 minutos

Dificultad: facilísimo

Necesitáis (para 2 personas/4 muslitos):
4 muslos de pollo
1 zanahoria
1/2 cebolla grande o 1 pequeña
1/3 pimiento rojo
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen
1 lata o botellín de cerveza
Un poco de harina
Pimienta negra
Sal

Cómo se hace:
1. Limpiamos bien con agua los muslitos y cortamos los sobrantes de piel. No quitamos toda la piel, sino sólo la que esté más suelta. Escurrimos y secamos bien los muslitos, los salpimentamos al gusto y enharinamos ligeramente sacudiendo el exceso de harina.
2. En la olla en la que vayamos a prepararlos, ponemos un poco de aceite de oliva y los doramos bien por toda su superficie (cuidado que puede saltar, poned una tapa). Una vez dorados, los retiramos y reservamos.
3. En ese mismo aceite donde doramos el pollo, ponemos la cebolla cortada fina, un diente de ajo pelado y aplastado, el pimiento en tiras y la zanahoria en rodajas finas. Rehogamos durante unos 10 minutos a fuego suave hasta que veamos que la cebolla queda transparente y blanda.
4. Incorporamos los muslitos y añadimos la cerveza y medio vaso de agua, espolvoreamos con finas hierbas o un poco de perejil picado. Subimos el fuego inicialmente dejando la tapa abierta para que evapore el alcohol durante aproximadamente un minuto, después lo dejamos medio tapado y a fuego medio-bajo haciéndose lentamente durante unos 40 minutos. Si vemos que nos queda seco vamos añadiendo un poco más de agua. No os olvidéis comprobar el punto de sal y corregir si fuese necesario.

Este plato está aún más rico al día siguiente. Lo podéis llevar perfectamente en el tupper al trabajo, pero en ese caso yo optaría por pechugas cortadas en dados, que son menos engorrosas para comer en la oficina. ¡Bon appétit!

viernes, 19 de julio de 2013

Fideos chinos con pollo marinado y setas


La gastronomía China es una de las más ricas del mundo y está reconocida como una de las más valoradas también por su variedad y elaboración. Esto se debe en parte a que cultura gastronómica de China proviene de una tradición milenaria y está íntimamente relacionada con la cultura, la sociedad, la filosofía y la medicina (muchas hierbas, especias, salsas y aromas eran empleados como remedios contra enfermedades antes de ser empleados en la cocina). Esta tradición tan antigua ha proporcionado un conocimiento que se refleja en una cocina que busca el equilibro y la armonía.

Aquí resulta difícil a veces conseguir los ingredientes necesarios para realizar algunas recetas, sin embargo ya es posible encontrar tiendas de alimentación chinas en muchas ciudades. Nosotros visitamos una en Oporto la semana pasada y realizamos un plato sencillísimo pero que resultó muy sabroso y además es muy sano. Lo más difícil fue elegir un tipo de noodle (¡qué variedad!). Este es nuestro primer intento de cocinar fideos chinos y la receta proviene del libro Perfect chinese, una selección de 100 recetas sencillas de la cocina tradicional china, que compramos en Ithaca y que decidimos por fin sacar de la estantería. Esperamos que os guste y que lo pongáis en práctica. 胃口好

Dificultad: baja

Tiempo de elaboración: 40 minutos + marinado del pollo

Necesitáis (2 personas):
1 pechuga de pollo
Setas tipo oyster (Pleurotus ostreatus) frescas o en conserva
Fideos chinos de trigo al huevo
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
1/2 cebolla
Semillas de sésamo tostadas
Aceite vegetal
Sal
Para el marinado
1 cucharada de salsa de soja oscura
1 cucharada de vino de arroz Shaoxing
1/2 cucharada de azúcar
1/2 cucharada de pimienta blanca
Perejil picado al gusto

Cómo se hace:
1. Cortamos el pollo en tiras o trocitos pequeños. En un recipiente mezclamos los ingredientes del marinado, los vertemos sobre el pollo, tapamos con un film y lo dejamos reposar al menos una hora en la nevera.
2. Ponemos a cocer los fideos en agua el tiempo que indique en el envase. Una vez cocinados, los escurrimos bien y reservamos.
3. Ponemos un poco de aceite en una sartén  o wok y añadimos la cebolla cortada en trocitos pequeños, dejamos pochar la cebolla a fuego medio hasta que quede transparente. A continuación añadimos el pollo y dejamos que se haga lentamente en la sartén. Cuando el pollo esté casi listo, incorporamos las setas y por último, los pimientos cortados en trocitos pequeños y espolvoreamos con las semillas de sésamo.  Seguimos sofriendo unos minutos hasta que el pimiento quede algo cocinado pero aún crujiente.
4. Añadimos los fideos a la sartén o wok salteándolos con el resto de los ingredientes y servimos bien caliente y aderezado con semillas de sésamo.

viernes, 5 de julio de 2013

Brochetas de pavo con soja, limón y nueces de macadamia


Hoy traemos una receta de inspiración tailandesa original del blog gastronómico de Sara Cadena, Cocina para Emancipados, que os recomendamos, pues tiene fantásticas recetas. Hemos cambiado algunas cosas, pero esencialmente la idea está inspirada en su receta de Brochetas tailandesas de pollo.

La cocina de Tailandia se caracteriza por mezclar en un mismo plato los cinco sabores fundamentales: dulce, picante, ácido, amargo y salado. El ingrediente principal en la cocina tailandesa es el arroz, que se prepara frito o mezclado con distintas clases de vegetales y carnes, sobre todo pollo y cerdo. También son comunes los pimientos picantes, el ajo y especias como el curry, la soja o la hierbalimón. Yo sólo estuve en una ocasión en Bangkok por trabajo, pero puedo asegurar que todo lo que probé allí estaba delicioso, espero volver algún día... Bueno, y vamos con la receta, es fácil, rápida y muy veraniega!

Dificultat: baja

Tiempo de realización: 25 minutos + maceración de la carne una o dos horas antes.

Necesitáis (2 personas):
2 filetes de pechuga de pavo (también podéis utilizar pollo)
1 Pimiento verde pequeño
2 dientes de ajo
Nueces de macadamia (o en su defecto, almendras)
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de zumo de limón
Una cucharadita de ralladura de limón
Aceite picante o piri piri
Cilantro (opcional)
Pimienta negra
Sal
Palitos para brocheta
Arroz basmati

Cómo se hace:
1. Cortar los filetes de pavo en cuadraditos no muy pequeños, para la brocheta. Salpimentar y condimentar con una pizca de cilantro y un poco de ralladura de limón.
2. Machacar las nueces de macadamia en un mortero o picarlas con una picadora. Tostar ligeramente las nueces picadas en una sartén. Picar el ajo fino y mezclar con las nueces.
3. Rebozar los trozos de pavo con la mezcla de nueces y ajos.
4. Mezclar en el mismo mortero o en un recipiente la salsa de soja con el zumo de limón y unas gotas de aceite picante y rociar con ella los trocitos de pavo. Tapar con un film y dejar macerar en la nevera una o dos horas.
5. Pasado ese tiempo, cortar el pimiento en cuadrados y pasar unos minutos por la plancha. Montar las brochetas intercalando la carne con los trozos de pimiento. Meter en horno precalentado a 200 grados durante 10 minutos, darles la vuelta y hacerlas otros 10 minutos por el otro lado.
6. Mientras se terminan de hacer las brochetas, preparamos un poco de arroz basmati como acompañamiento.

viernes, 25 de enero de 2013

Rollitos de pechuga de pollo rellenos


Si hay un clásico entre las recetas de esta casa, es este plato. Basado en la receta de pavo relleno de Matilde Felpeto, nuestra versión mini con pechuga de pollo es un plato fácil de preparar, riquísimo y muy socorrido, ya que se puede calentar de un día para otro y aún está más rico. Es ligero y perfecto para llevar al trabajo cortadito, ya que admite el recalentado en microondas. Nos encanta acompañado de arroz basmati, aunque también le van muy bien unas patatas fritas y una ensalada.

Dificultad: baja

Tiempo de preparación: 50 min

Necesitas (para 4 raciones):
2 pechugas de pollo más bien grandes (o de pavo)
2 lonchas de jamón serrano
4 pimientitos de piquillo asados
Aceitunas verdes (podéis deshuesarlas o utilizar sin hueso, que os ahorrará tiempo).
1 huevo (opcional, si queréis añadir tortilla al relleno)
1 cebolla mediana
1 diente de ajo
1 vaso de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra
Sal
Hilo de bridar carne

Cómo se hace:
1. Limpiar las pechugas de posible grasa que puedan traer adherida y abrirlas para que queden lo más extendidas posible (como un filete). Mi truco es abrirlas longitudinalmente con un cuchillo largo, primero de derecha a izquierda, y luego de izquierda a derecha para terminar de abrirla (un corte en S). Esto dependerá de la forma y tamaño de las pechugas, debemos intentar que nos queden unos filetes que podamos enrollar, pero no excesivamente finos.
2. Salpimentar el interior de los filetes y colocar cuidadosamente primero una loncha de jamón serrano, a continuación uno o dos pimientos asados abiertos y extendidos y por último las aceitunas. Opcionalmente podéis batir un huevo y hacer una pequeña tortilla francesa pasándolo por la sartén. Esta se trocea en tiras alargadas y se añaden al relleno.
3. Enrollar las pechugas. Debéis hacer un rollo apretadito procurando que no sobresalga nada del relleno y atarlo con el hilo de cocina. Primero un nudo en un extremo, tiráis del hilo y hacéis otro nudo en el medio, y un último nudo en el otro extremo. Por último, cerrar las puntas y atar para que queden los rollitos sólo con pechuga por fuera y bien atados.
4. En una olla de guisar poner una base de aceite de oliva. Picar la cebolla y el ajo en trocitos pequeños y añadirlos a la olla. Darle unas vueltas en frío para que se empapen bien del aceite, así no se quemarán tan fácilmente. Poner a fuego fuerte y dorar en el aceite los rollitos, junto con la cebolla y el ajo. Ir dándole vueltas hasta que estén bien dorados por fuera con cuidado de que no se peguen.
5. Cuando estén dorados los rollitos, bajar a fuego medio, añadir medio vaso de vino blanco y medio de agua y dejar medio tapada la olla mientras se van haciendo durante 20-25 minutos.
6. Pasado ese tiempo, sacar los rollitos, desatarlos y cortarlos transversalmente. Podéis dejar la salsa tal cual o batirla para que se deshaga el ajo y la cebolla, quedará más presentable y deliciosa. Servir 3 trocitos por plato acompañados de arroz basmati con la salsa por encima y más salsa aparte para que añadan los comensales a su gusto.

El relleno admite variaciones, también podéis añadir setas, por ejemplo. Y en cuanto la salsa, si no tenéis vino blanco podéis utilizar también cerveza. ¡Ya veréis como tienen éxito!.