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jueves, 23 de abril de 2015

Pavlova de fresas y arándanos



El origen de esta receta no está del todo claro, actualmente dos países se disputan su creación: Australia y Nueva Zelanda; lo que si que es cierto es que se creó en honor a la bailarina rusa de ballet Anna Pávlova y se ha convertido en un clásico de la repostería, como la Tarta Sacher. En este caso, se trata de una tarta muy ligera (como la bailarina a la que debe su nombre), por lo que es perfecta si no os gustan los postres muy contundentes. La combinación del merengue, crujiente por fuera y cremoso por dentro, con la fruta fresca, resulta deliciosa. También podéis añadir pepitas de chocolate o cacao a  la mezcla del merengue, nosotras optado por la versión más sencilla con fresas y arándanos. Esperamos que os guste.

Tiempo de elaboración: 1 hora, 40 minutos

Dificultad: media

Necesitáis (8 personas) :
Para el merengue
150 ml de clara de huevo (aproximadamente 5 huevos)
1 taza (220 g) de azúcar glacé
2 cucharadas de maizena
2 cucharaditas de vinagre blanco

Para cubrir
250 gr de frutos rojos
250 gr de nata líquida

Cómo se hace:
1. Precalentar el horno a 150 grados.
2. En un robot de cocina, colocar las claras de huevo y batir con las barillas hasta obtener una consistencia cremosa en la que, al levantar las Barillas, se crea un pico en la crema (si lo hacéis con un batidor de barillas manual, utilizad un bol de aluminio para montar las claras y batid siempre en la misma dirección).
3. Añadir poco a poco el azúcar hasta obtener una mezcla consistente y brillante. 
4. Añadir la Maizena y el vinagre y batir hasta que obtener una mezcla homogénea.
5. Cubrir una fuente de horno con papel de cocina y colocar el merengue realizando una forma redonda de unos 20 cm de diámetro, con la ayuda de una espátula.
6. Bajar la temperatura del horno a 120 grados, introducir el merengue y hornear durante 1 hora y 20 minutos.
7. Una vez transcurrido este tiempo, apagar el horno y dejar que el merengue se enfríe dentro del horno dejando la puerta entreabierta.
8. Montar la nata con un poco de azúcar glacé. Nosotras hemos utilizado sólo una cucharada porque la base de merengue ya es dulce.
9. Una vez que el merengue se ha enfriado completamente, decorar con nata montada y fruta fresca. 

viernes, 9 de mayo de 2014

Potaje de acelgas, con patata y huevo


El pasado lunes volvimos de Sisán con las pilas recargadas después de disfrutar del paisaje primaveral. El campo está lleno de flores; después de las lluvias de este invierno la vegetación está muy crecida y de color verde brillante. La viña también va creciendo lentamente cubriendo con un mar de hojas verdes el paisaje del Val do Salnés. Entre algunos de los tesoros que nos trajimos de allí, estaban unas estupendas acelgas con las que preparamos una receta tradicional de Mamá. Se trata de un sencillo potaje con patata y huevo, pero donde la protagonista es esta verdura de sabor característico y delicioso. Por cierto, las acelgas tienen muchas propiedades nutritivas de interés, entre las que destaca su contenido en betaína, una sustancia que facilita el metabolismo de las grasas. reduciendo el nivel de triglicéridos en el organismo y ayudando al hígado a realizar su función.

Tiempo de preparación: 30 minutos

Dificultad: muy fácil

Necesitas (para 2 raciones generosas):
8-10 hojas de acelga
1-2 patatas (según tamaño)
1-2 huevos (nosotros utilizamos dos)
1 diente de ajo (opcional)
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharadita de harina
Sal

Cómo se hace:
1. Lavar cuidadosamente las hojas de acelga, cortar y retirar las pencas (reservar para otras preparaciones). Cortar las hojas, primero con un corte longitudinal y luego transversalmente en trozos medianos. Colocar en la olla donde vayamos a cocinarlas.
2. Pelar y cortar la patata en trocitos pequeños, tronchándola para que suelte la "harina" y ayude a espesar la salsa. Incorporar a la olla los trozos de patata esparciéndolos uniformemente.
3. Añadir agua a la olla hasta casi cubrir las hojas, pero no de todo. Es mejor echar menos agua al principio e ir añadiendo si es necesario, de esta forma el sabor quedará más concentrado.
4. Poner a hervir tapando la olla. Cuando empieze a hervir bajar a fuego medio-lento y dejar cocer el conjunto unos 15 minutos.
5. Cuando veamos que la patata empieza a estar cocida, ponemos a cocer los huevos en un cacito aparte. Mientras, picamos y doramos el ajo en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando esté dorado añadimos una cucharadita de harina y le damos unas vueltas.
6. Incorporamos el huevo cocido y troceado a la olla y por útlimo el sofrito de ajo. dejamos cocer el conjunto tapado durante 5 minutos más para que liguen todos los sabores y espese un poco más.

Recomendamos acompañar con un buen pan, servir en plato hondo y comer con cuchara, pues se trata de un plato caldoso. Os dejamos con unas fotos de la primavera en Sisán...




Nota: si tenéis la posibilidad, os recomendamos que compréis los huevos de producción ecológica o, en su caso, de gallinas camperas (criadas en naves pero con la posibilidad de salir, aproximándose al hábitat natural). El sabor no tiene comparación con los huevos de producción más industrial, y además estaremos promoviendo una producción más sostenible y compatible con la conservación y el trato ético de los animales. ¡Gracias!

viernes, 4 de abril de 2014

Revuelto campestre

Receta: Aldo Barreiro

Hoy os traemos una receta deliciosa de la mano del "chef Aldo", se trata de un revuelto muy fácil de hacer y absolutamente delicioso. ¡Tenéis que probarlo!

Necesitáis (para 4 personas):
Setas (de cualquier tipo) (200 g)
10-14 espárragos trigueros
8-10 corazones de alcachofa.
1 cebolla grande
4 tiras de bacon
5 huevos
Almendras peladas (50 g aprox.)
Piñones (50 g aprox.)
1 diente de ajo
Limón
Aceite
Orégano
Perejil
Pimienta
Sal

Cómo se hace:
1. Tostar ligeramente las almendras y los piñones y reservar. Reservar también en un plato las setas aliñadas con un poco de sal, perejil, orégano y unas gotas de limón.
2. Dar un hervor de unos 10 minutos a los espárragos (cortados en trozos medianos) y reservar.
3. A continuación, picar el ajo y la cebolla y añadir a una sartén con una fina capa de aceite. Pochar el ajo y la cebolla a fuego lento, para evitar que se quemen, removiendo de vez en cuando.
4. Una vez lleven un tiempo hirviendo y la cebolla comience a quedarse traslúcida y antes de que el ajo se queme, añadir la mezcla de las setas y remover de vez en cuando para que se vaya haciendo por igual.
5. Después de que las setas lleven un rato haciéndose y comiencen a tostarse, se añaden los espárragos y los corazones de alcachofa (partidos a la mitad), seguir removiendo de vez en cuando.
6. Unos minutos después añadir las almendras, los piñones y las tiras de bacon (bien troceadas). Seguir dándole unas vueltas de vez en cuando.
7. Cuando ya prácticamente esté todo hecho, añadir los huevos sobre la sartén, sin batirlos, y mezclar con el resto de los ingredientes, ayudándonos de una espátula o tenedor, removiendo bien hasta que el conjunto adquiera el clásico aspecto de revuelto. Antes de llevar a cabo este paso, si fuera necesario, se puede retirar el exceso de aceite de la sartén.

Podéis hacer una versión vegetariana, eliminando el bacon, estará igualmente delicioso.

¡Listo para servir!

domingo, 9 de febrero de 2014

Pimientos del piquillo rellenos "al estilo de Queta"


Hoy os traemos es una receta sencilla de uno de los platos típicos de la cocina española, muy habitual como entrante o tapa, y del que existen múltiples variantes, muchas de ellas incluyendo atún o bacalao en el relleno. El pimiento es una planta originaria del continente americano que se cultiva en España desde el s. XVI y de la que se han ido desarrollando diferentes variedades, entre ellas, el pimiento de piquillo, típico de la localidad navarra de Lodosa. Su color es de un rojo muy vivo y su carne es consistente, lo que los hace ideales para presentar rellenos.

La semana pasada estando en Vigo, Mamá los preparó como acompañamiento de un delicioso guiso de conejo, cuya receta espero también publicar en breve. Estaban "para mojar pan", así que he decidido prepararlos siguiendo su receta y compartirla con vosotros. Es un plato perfecto para una cena con amigos, como entrante o pincho.

Tiempo de preparación: 30 minutos.

Dificultad: Baja

Necesitáis (para 8 pimientos):
1 lata de pimientos de piquillo (150 g).
1 cebolla pequeña
1 puerro
1 diente de ajo
1 huevo cocido
1 lata de bonito en aceite de oliva (80 g)
Alcaparras (opcional)
Salsa de tomate (preferentemente natural o sin aditivos).
Una pizca de orégano (opcional)
Un poco de queso parmesano rallado
Aceite de oliva virgen
Sal

Cómo se hace:
1. En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y pochamos la cebolla cortada y el puerro cortados muy finos. Dejamos que se hagan a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos hasta que la cebolla quede muy blandita y transparente. Añadimos el ajo picado y dejamos unos minutos más.
2. Mientras, picamos el huevo cocido y lo añadimos a un bol. Incorporamos el bonito escurriendo muy bien el aceite previamente, y unas cuantas alcaparras. Por último, sacamos el rustrido de cebolla y puerro de la sartén escurriendo muy bien el aceite y lo añadimos a la mezcla anterior.
3. Mezclamos cuidadosamente todos los ingredientes bien picados hasta que nos quede una mezcla uniforme. Añadimos dos cucharadas soperas de salsa de tomate y volvememos a mezclar (la salsa de tomate ayudará a ligar todos los ingredientes y aportará consistencia al relleno, pero no debemos pasarnos para no enmascarar el resto de los sabores).
4. En una bandeja o recipiente adecuado para el horno, ponemos un poco de salsa de tomate cubriendo la base y espolvoreamos con orégano. Vamos rellenando los pimientos abriéndolos como si se tratase de un cucurucho e introduciendo delicadamente el relleno con ayuda de una cuchara. Los vamos colocando sobre la salsa en la bandeja de horno y espolvoreamos con un poco de parmesano rallado.
5. Horneamos a 180 grados en horno previamente precalentado, durante 10 minutos y gratinamos a 200 grados dos minutos más.

¡Que los disfrutéis!

martes, 26 de febrero de 2013

Torta salada de espinacas y bacon


Esta receta que os traemos está basada en la elaboración de la Quiche lorraine, una receta original de la región de Lorena, en el noreste de Francia, y cuyo nombre deriva del alemán kuchen (pastel). La receta original de la quiche se hace con masa brisa (masa quebrada), sobre la que se vierte una salsa batida de huevo y nata o leche (migaine). A partir de esta idea, y debido a su popularidad, han aparecido numerosas variantes que incluyen todo tipo de ingredientes vegetales y cárnicos, como la panceta ahumada, y quesos de diferentes tipos. Estas son conocidas también como tortas saladas, para distinguirlas de la quiche original.

Nuestra propuesta incluye espinacas, como en la Quiche florentine, y queso Emmental. Además hemos reducido la cantidad de leche y sustituído la masa quebrada por hojaldre. El resultado es una torta salada ligera y deliciosa. La idea se me ocurrió después de probar una riquísima la semana pasada en la tetería Rota do Chá en Oporto, que me dio ganas de hacerla en casa. Esperamos que os guste.

Dificultad: baja

Tiempo de preparación: 1 hora

Necesitas (para 4 buenas raciones):
1 lámina de masa de hojaldre (podéis hacerla vosotros, pero la que venden refrigerada resulta estupenda).
250-300 g de espinacas
2 lonchas de panceta ahumada
1/2 cebolla
1/2 puerro
2 huevos
100 ml de leche (utilicé desnatada)
1 cucharadita de café de pimentón de La Vera
Un trozo de queso Emmental o Gruyère rayado
Nuez moscada
Pimienta negra
Sal

Cómo se hace:
1. Cortamos las espinacas en trozos no excesivamente pequeños y las escaldamos un par de minutos en agua hirviendo. Las sacamos, dejando que escurran bien.
2. Ponemos el horno precalentando a 180 grados. Mientras, en una sartén con un chorrito de aceite, pochamos la cebolla y el puerro a fuego medio durante 15 minutos hasta que nos quede transparente y blanda.
3. Incorporamos la panceta cortada en tiras o cuadraditos. Cuando esta empiece a dorarse, añadimos las espinacas y rehogamos todo el conjunto un par de minutos más.
4. Extendemos la masa en el molde engrasado previamente con aceite de oliva o sobre un papel de horno, para que no se pegue.
5. En el vaso de la batidora añadimos la leche, los huevos, un poco de sal, el pimentón, una pizca de nuez moscada, pimienta al gusto y batimos.
6. Extendemos el relleno de espinacas y bacon por encima de la masa y repartimos bien.
7. Vertemos la salsa batida sobre el resto de los ingredientes.
8. Espolvoreamos al gusto el queso emmental por encima y horneamos unos 35 minutos, vigilando que no se queme y que el huevo esté cuajado. Si vemos que se nos quema lo tapamos con un papel de aluminio. Debe quedar algo dorada, para lo cual los últimos tres minutos podemos encender el grill y el queso terminará así de dorarse.

Recomendamos acompañar la torta de una ensalada de rúcola y tomatitos, o simplemente con poco de tomate aliñado y arroz basmati. Los vegetarianos podéis prescindir de la panceta e incluso utilizar otros vegetales como el calabacín.

martes, 19 de febrero de 2013

Revuelto de bacalao a la portuguesa


Queridos amigos de UTA, hoy os traemos una nueva receta de la cocina tradicional portuguesa. Se trata de un revuelto de bacalao, pero que además de huevo, lleva patatas paja y aceitunas y va aderezado con perejil. Está riquísimo y es muy fácil de preparar.

A esta receta en Portugal se la conoce con el nombre de Bacalhau à Brás, en honor al apellido de su creador. En algunos menús lo vemos escrito como Bráz, con zeta, debido a que esta era la forma en que el inventor de esta receta escribía su apellido. La receta es original de Lisboa, donde este es uno de los platos más populares también entre los turistas que visitan la ciudad. ¡Vamos allá!

Necesitas (para 4 personas):
2 lomos de bacalao (en esta ocasión utilizamos bacalao congelado y desalado, ya que es más práctico).
2 patatas grandes
1 lata o bote pequeño de aceitunas negras (sin hueso o enteras deshuesadas).
1 manojo de perejil fresco
3 huevos
3 dientes de ajo grandes
1 cebolla grande
Aceite de oliva virgen
Pimienta
Sal

Cómo se hace:
1. En primer lugar es bueno tener preparadas previamente las "patatas paja". Para esto cortamos las patatas en tiras finas (existe un aparato especial para conseguir este corte, pero si no se tiene se puede lograr a mano con un buen cuchillo, o con el calibre intermedio de un rayador de cocina).
2. Ahora, a estas patatas debe quitárseles el almidón para evitar que se peguen al freírlas. Si no tienen mucho, llega con lavarlas bien en un escurridor, debajo del grifo, hasta que el agua salga limpia. Si esto no fuera suficiente se pueden dejar en un bol con agua fría en la nevera durante 5-10 horas.
3. Cuando estén listas las patatas se fríen, añadiéndolas a la sartén poco a poco, para evitar que el aceite se enfríe, y se remueve de vez en cuando. Una vez fritas, se sacan, se escurre bien el aceite y se reservan en un bol. Se añade la sal en caliente.
4. Cocemos el bacalao en agua durante 10 minutos, lo retiramos y lo dejamos enfriar. Retiramos las espinas y la piel cuidadosamente para que quede bien limpio y lo desmigajamos ayudándonos con un tenedor o dos o un cuchillo y un tenedor.
5. Ponemos una buena capa de aceite de oliva en una olla, más o menos medio dedo de profundidad. Picamos fino el ajo, cortamos la cebolla en "medias lunas" y los añadimos a la olla. Los dejamos en el aceite un tiempo antes de calentarlo, lo que evitará que se tuesten de más.
6. Mientras dejamos pasar ese tiempo batimos el huevo. Para ello, separamos las claras de las yemas. Se baten las claras a punto de nieve y se baten las yemas aparte, añadiéndoles sal y pimienta. Una vez batidas se mezclan cuidadosamente claras y yemas. La textura final de la mezcla debe ser espumosa, como el punto de nieve.
7. Ponemos a calentar la olla a fuego fuerte, y en cuanto alcance una buena temperatura para freír, reducimos la potencia y dejamos que se vayan pochando el ajo y la cebolla a fuego lento durante unos 15 minutos, hasta que la cebolla quede transparente y blanda.
8. Incorporamos a la olla el bacalao desmigado y dejamos que se fría durante unos 3 minutos, removiendo. A continuación añadimos las aceitunas y freímos otros 3 minutos, removiendo. Añadimos perejil picado muy fino y las patatas paja. Removemos un poco y mezclamos todos los ingredientes. Por último añadimos el huevo batido.
9. Removemos la mezcla hasta que adquiera la textura deseada, en la que todos los ingredientes están muy entremezclados y dorados por una fina capa de huevo. En función de los gustos, puede quedar más o menos jugoso dependiendo del tiempo que dejemos que se dore el huevo.

En Portugal es frecuente presentar este plato decorado con más aceitunas y perejil, aunque según nos indica Aldo, queda un poco cargado, así que ahí lo dejamos a vuestro gusto.

Que lo pongáis en práctica y lo disfrutéis. ¡Muchas gracias Aldo por compartir esta receta!