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domingo, 24 de abril de 2016

Salmón al horno con costra de panko, mostaza y miel

Foto: Patricia Casal

Buscando inspiración sobre recetas nuevas en la web, encontré algunas que utilizaban como ingrediente el panko, un pan rallado o desmigado, de origen japonés, cuya principal diferencia con el pan rallado tradicional, es que no utiliza la corteza, sino sólo pan blanco. El aspecto de las recetas era tan apetecible que en cuento tuve la ocasión me hice un un paquetito.

El panko es utilizado tradicionalmente en japón para el rebozado de diferentes tipos de carnes y pescados que se fríen en aceite muy caliente. El resultado es una cobertura con una textura muy crujiente y ligera.

Os proponemos una receta muy sana, baja en calorías y en colesterol, y cuyo ingrediente esencial es el panko. A la pregunta de si sale igual con pan rallado normal os adelanto que no, la textura del panko es lo que le da la consistencia al plato y hace que el salmón, que es el pescado que os proponemos para este delicioso plato, quede muy sabroso, al cocinarse bajo una costra que mantiene su aroma y sabor. Podéis encontrar panko en tiendas especializadas de comida oriental o en grandes superficies que cuenten con secciones de comida oriental.

¡Vamos allá!

Dificultad: muy fácil.

Tiempo de elaboración: 25 minutos

Necesitas (2 personas):
2 filetes de salmón fresco
1 gota de aceite de oliva
1 cucharada de mostaza de Dijon
1 cucharada de miel
1 diente de ajo
Ralladura de un limón
Perejil fresco
Pimienta
Sal
Para la guarnición:
Espárragos trigueros frescos
Aceite de oliva
Sal

Cómo se hace:
1. Lo primero es limpiar bien y secar los filetes o postas de salmón y salpimentarlos. En una fuente o recipiente apto para el horno, ponemos una gotita de aceite de oliva y la extendemos por el fondo para crear una película antiadherente y ponemos sobre ella los filetes de pescado, con la piel hacia abajo. Precalentamos el horno a 200 grados.
2. A continuación picamos el ajo muy fino y, en un recipiente o mortero, lo mezclamos con la cucharada de mostaza y la de miel. Untamos con la mezcla resultante los filetes de salmón, creando una capa ligera que recubra el pescado.
3. Picamos un puñadito de perejil muy fino y rallamos la piel de un limón, reservando dos rodajas de limón para la decoración. Mezclamos cuidadosamente la ralladura de limón y el perejil con el panko (de un paquete de 100 g he utilizado aproximadamente la tercera parte) y cubrimos con la mezcla los filetes, de forma que queden "enterrados" bajo una capa de panko.
4. Metemos la fuente en el horno y lo dejamos durante aproximadamente 15 minutos (en mi horno le hacen falta 20 minutos, ya que no es muy potente). Cuando el panko adquiera un tono dorado estará listo.
5. Mientras se asa el pescado, en una plancha o sartén ponemos los espárragos, que previamente habremos lavado y cortado la parte final más blanca. Los hacemos a la plancha con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y a fuego medio hasta que estén dorados y se dejen pinchar sin dificultad, los servimos acompañando el pescado con unos granitos de sal gorda. Decoramos el pescado con las rodajas de limón.

¡Esperamos que lo pongáis en práctica!

Patricia y Silvia

martes, 11 de marzo de 2014

Lasaña de salmón


La receta que os traemos hoy proviene de la revista La cucina italiana, concretamente, de la edición especial de la pasada Navidad. Nos parece una receta buenísima para resolver una cena en poco tiempo y resulta deliciosa. Los ingredientes como el salmón y la pimineta rosa le dan ese toque gourmet con el que podemos sorprender a nuestros comensales. Como sugerencia, nosotros lo acompañamos con un vino fresco rosé. En este caso utilizamos robiola un queso fresco italialo que se combina a la perfección con el salmón. La receta original utilizaba solo salmón ahumado pero nosotros preferimos mezclarlo con salmón fresco para que resulte un sabor y textura más equilibradas.

Dificultad: Media

Necesitáis (para 8 personas) :
400 g de  pasta fresca para lasaña*
250 g de salmón ahumado
250 g de salmón fresco
500 g de robiola (es un queso fresco muy graso de pasta cruda, de color blanco y carece de corteza. Se elabora con leche de vaca 85% y de cabra y oveja 15%).
1/2 dl de leche 
50 g de parmesano 
50 g de pan rayado
50 g de mantequilla
25 g de mejorana
Sal
Pimienta rosa

*Si usas la pasta fresca hiérvela unos minutos antes de formar la lasaña. Si usas la pasta para lasaña ya lista te recomiendo que compres las de la sección de frigorífico, yo uso siempre las más finas (sfogliavelo), no es necesario hervirlas antes de hornearlas y dan un resultado estupendo.

Cómo se hace:
1. Lavar, deshojar y  triturar la mejorana. 
2. Ablandar  la robiola con la leche y  unir la mejorana.
3. Mezclar el salmón ahumado y el fresco (previamente privado de espinas y piel) y picar finamente. 
4. Engrasar un molde de horno. 
5. Colocar una capa de lasaña y cubrir con el  salmón y la crema de robiola. 
6. Continuar alternando capas hasta agotar los ingredientes. 
Acabar con una capa de lasaña.
7. Distribuir sobre la  superficie el parmesano, el pan rallado y la pimienta rosa. 
8. Hornear  a 200°C durante 25 minutos.

¡A disfrutar!

jueves, 1 de agosto de 2013

Peras al vino blanco con crema de mascarpone


Las peras la vino son un postre tradicional, sano y digestivo. En esta ocasión, en lugar de utilizar vino tinto y canela, que nos parecía más invernal, las preparamos con vino blanco y aroma de vainilla, acompañadas por una salsa de crema de mascarpone. Podéis aprovechar ese vino blanco que todos tenéis para guisar en la nevera, y os quedarán increíbles si utilizáis vainilla natural, aunque si os resulta difícil encontrarla podéis utilizar aroma de vainilla o canela.

Dificultad: baja



Tiempo de elaboración: 45 minutos

Necesitáis (4 personas):
4 peras
250 ml de vino blanco
200 ml de agua
4 cucharadas de azúcar de caña
1 vaina de vainilla natural
Para la crema de mascarpone:
3 yemas y 2 claras de huevo
120 g de azúcar
250 g de queso mascarpone (1 tarrina)

Cómo se hace:
1. Pelar las peras dejándoles el rabito sin cortar.
2. Frotar con la mitad del limón para evitar que se oxiden y ennegrezcan.
3. Verter el vaso de vino vino y el agua en una olla donde quepan también las peras sumergidas en el líquido.
4. Añadir el azúcar y dejar que se disuelva a fuego lento.
5. Incorporar las peras y añadir el zumo de medio limón.
6. Cortar longitudinalmente la vaina de vainilla y añadirla.
7. Dejar cocer lentamente unos 15 - 20 minutos  a fuego lento hasta que la fruta esté tierna.
8. Retirar las peras de la olla y reservar.
9. Dejar que el almíbar se reduzca a la mitad a fuego lento para evitar que la vainilla se destruya.
10. Dejar reposar las peras con su almíbar. Servir frescas.
11. Para degustarlas en esta ocasión preparé una crema de mascarpone  pero podéis acompañarlas también con helado de vainilla o nueces, con nata montada  o, simplemente, con su propio almíbar.
La crema de mascarpone se prepara batiendo las yemas con el azúcar hasta formar una pasta uniforme, luego se añade el mascarpone y por último las claras a punto de nieve, mezclando con movimentos envolventes de arriba hacia abajo con ayuda de una espátula. Opcionalmente se le puede añadir un chorrito de brandy

martes, 12 de marzo de 2013

Tarta de queso al horno


Si os gusta el cheesecake os recomiendo que probéis esta receta. Ideal para postre o para una merienda acompañada de un té o café. Además, es facilísima de hacer. La receta me la dio Mamá, y hace años que la veo por casa escrita en un folio, ¡por fin me he decidido a hacerla!. Los ingredientes que necesitamos los solemos tener en la nevera, así que, si tenéis antojo de algo dulce,  animaos a prepararla, es muy sencilla.

Dificultad : fácil

Tiempo de preparación:1 hora

Necesitamos:
4 quesitos
4 huevos
1/2 litro de nata
1 yogurt natural
1 medida de leche
1 medida de yogurt de harina
1 medida de azúcar

Cómo se hace:
1. En un bol batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen en volumen, a continuación añadimos el yogur, los quesitos, la nata, la leche y la harina, sin dejar de batir hasta que todo esté bien mezclado y sin grumos. Podemos ayudarnos con una batidora de barillas.
2. Vertemos nuestra mezcla en un molde (24 cm) previamente engrasado, y lo ponemos en el horno precalentado a 180 grados unos 30 minutos. En el horno sube bastante, una vez apagada baja de nuevo, no os preocupéis es normal, formará así su borde característico.
3. Para comprobar si está pasada utilizamos el método del palillo (pinchamos, y si sale seco, es que está lista). ¡Lista para degustar!