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martes, 18 de marzo de 2014

Crostata de mermelada


La crostata es un postre típico italiano que consiste en una masa similar a la masa quebrada o masa brisa rellena de mermelada de frutas. Tradicionalmente se utilizan mermelada de cereza, de fresa, de melocotón o de albaricoque, pero existen otras variedades con fruta fresca y crema pastelera, o crema de ricotta y cacao. En definitiva, existen múltiples variaciones de la receta original, todas deliciosas para acompañar un desayuno o merienda. A mi particularmente me encanta la de mermelada para desayunar, pero hasta ahora no había encontrado una buena receta para la elaboración de la pasta frolla (la base). La fórmula ganadora se la debo a Stefano, quien me aconsejó añadir una pizca de levadura en la elaboración de la masa, un detalle que no mencionan la mayoría de recetas y que aporta a la masa la consistencia perfecta. El resultado será doblemente delicioso si tenéis la posibilidad de utilizar mermelada fresca casera.

DificultadMedia

Necesitáis: 
300 g de harina
125 g de mantequilla
100 g de azúcar glas
1 huevo entero
1 yema
Ralladura de limón
Aroma de vainilla (mejor si es natural)
Una pizca de levadura Royal
1 bote de mermelada de tu sabor preferido*

Cómo se hace:
1. En un bol, mezclar la levadura con la harina, añadir la mantequilla cortada en trozos y mezclarla con la harina hasta que quede una consistencia grumosa, no tiene por qué quedar perfectamente mezclado.
2. Añadir el azúcar, el huevo (1 entero más una yema) y la ralladura de limón. Mezclar hasta obtener una pasta blanda y lisa. 
3. Formar una bola con la pasta, envolverla con film transparente y dejarla reposar en la nevera durante, al menos, 30 minutos. 
4. Reservar un tercio de la masa para hacer la decoración. Extender con un rodillo el resto de la masa (hasta conseguir un espesor de unos 3-4 mm) y colocarla en un molde redondo dejando unos 3 cm de borde.
5. Distribuir la mermelada sobre la pasta de manera homogénea.
6. Extender la masa que habíamos reservado con ayuda del rodillo y cortarla en tiras de 1 cm de ancho aproximadamente. Colocar cuidadosamente las tiras sobre la mermelada realizando dibujando una rejilla como se ve en la foto.
7. Hornear a 180°C durante 30 minutos.

*Los amantes del chocolate podéis sustituir la mermelada con nutella.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Tartaletas de pimiento y albahaca



Ya os adelanté en la anterior entrada que tengo un nuevo libro de cocina, regalo de las pasadas navidades, con cientos de recetas de la cocina Mediterránea. Aquí os presento un que os encantará, ideal para un aperitivo acompañado de un vino blanco joven.

Tiempo de preparación: 25 minutos

Dificultad: media

Necesitáis (para 4 tartitas individuales:
8 cuadrados de pasta filo (de 15 cm de lado)
250 g de mozzarela (mejor si es de búfala)
1 pimiento rojo grande
12 hojas de albahaca
2 dientes de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Cómo se hace:
1. Pelar los dientes de ajo y cortar en láminas.
2. Lavar y secar el pimiento, realizar un corte longitudinal con un cuchillo afilado para introducir el ajo, colocar en una fuente de horno envuelto en papel de aluminio y hornear a 200° durante 35 minutos.
3. Dejar enfríar y quitar la piel al pimiento, retirar también las semillas, cortar en tiras.
4. Untar con aceite 4 moldes individuales para horno (de 12 cm de diámetro)  y forrar cada uno con dos hojas de pasta filo superpuestas y "pintadas" con aceite.
5. Pinchar la pasta con un tenedor y rellenar con las tiras de pimiento y la mozzarella cortada en dados.
6. Salar y añadir las hojas de albahaca. Regar con un hilo de aceite de oliva virgen y hornear a 200° durante unos 10 minutos hasta que la pasta filo este dorada. Servir caliente.

Si utilizáis la mozzarella de bufala es preferible cortarla con antelación para que pierda parte de su agua para evitar que vuestra tartita no resulte demasiado húmeda y se mantenga crujiente.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Empanada de bacalao con pasas


Bos días amigos! Hoy traemos una receta típicamente gallega, ya que hace poco celebramos el Día das Letras Galegas, este año dedicado a Roberto Vidal Bolaño. Para celebrarlo hicimos una empanada, en esta ocasión de bacalao con pasas, y es que pocas cosas hay más gallegas que una empanada, ¿no os parece?. En esta ocasión innovamos algo en el relleno, siguiendo las ideas del fantástico blog de Mercado Calabajío, que aconseja añadir al relleno puerro y piñones además de las tradicionales pasas. Lo cierto es que los piñones no se notan mucho, pero el puerro aporta un sabor delicioso al relleno que nos encantó, y las pasas por supuesto añaden ese toque dulce que contrasta con el bacalao haciendo de esta empanada una de las más ricas, según nuestro punto de vista. Ya nos contaréis...

Dificultad: media

Tiempo de elaboración: 2-3 horas contando tiempo de levedado y horneado

Necesitáis (para una buena empanada familiar, 10 raciones):
Para la masa
600 g de harina de trigo
220 ml de aceite de oliva virgen (para que nos sobren 150 ml de aceite del rustrido).
200 ml de agua templada
40 g de levadura fresca de panadero prensada (o 2 sobres de levadura de panadero seca)
Media cucharadita de sal

Para el relleno
500-600 g de bacalao (utilizamos ya desalado y desmigado)
2 cebollas medianas
1 puerro
1 pimiento rojo (medio si es muy grande)
1 pimiento verde (medio si es muy grande)
Un puñado de uvas pasas
Pimentón dulce de la vera

Elaboración:
1. Si vuestro bacalao necesita desalar, debéis ponerlo en remojo en un recipiente amplio y en la nevera desde 36 horas antes y hacer dos cambios del agua. En este caso utilizamos bacalao desmigado ya desalado, así que no es necesario.
2. Ponemos a hervir el bacalao 10 minutos, lo sacamos y escurrimos bien. Si es desmigado lo dejáis como está, sino lo desmigáis separando las lascas (sin deshacerlo demasiado) y dejándolo libre completamente de espinas y piel.
3. Cortamos las verduras en trozos medianos, en cuadraditos o alargados, como prefiráis.
4. En una cazuela o sartén ponemos el aceite de oliva y las verduras troceadas y las rehogamos a fuego lento durante unos 40 minutos. A nosotras nos gusta que queden muy blanditas.
5. Añadimos las pasas y por último, incorporamos el bacalao desmigado y una cucharadita de pimentón. Damos unas vueltas a todo el conjunto.
6. Vamos sacando el relleno a un recipiente para que enfríe escurriéndolo con ayuda de un colador y guardando el aceite que nos va sobrando. Reservamos.
7. Comenzamos con la masa. Ponemos la harina en un bol, hacemos un hueco en el centro y añadimos 150 ml del aceite que nos ha sobrado del rustrido, 200 ml de agua templada y la levadura.
8. Removemos, primero con una cuchara de madera y cuando sea manejable, sobre una superficie plana y resistente ponemos un poquito de harina y seguimos amasando durante al menos 15 minutos. Esto es importante, cuanto más la amaséis mejor quedará.
9. Formamos una bola con la masa, la colocamos en un recipiente, haciendo unos cortes con un cuchillo y la tapamos con un pañito. La dejamos levedar 1 hora o más.
10. Pasado ese tiempo veréis que la masa se ha multiplicado casi por tres. Cogemos un trozo y lo estiramos bien con el rodillo, lo colocamos sobre la bandeja.
11. Ponemos el relleno sobre la masa estirándolo pero que quede bien compactado.
12. Estiramos otro trozo de masa para la cubierta. La colocamos encima, tapando el relleno. Cortamos la masa sobrante del borde y cerramos juntando y retorciendo las dos partes de la masa. Hacemos un agujerito en el centro para que respire y la pinchamos con un tenedor. Pintamos la empanada con el aceite del rustrido. Podéis decorarla con la masa sobrante.
13. Horneamos durante 40 minutos (o más, hasta que esté bien dorada) en horno normal precalentado a 180 grados.


Consejos:
- Si queréis hacer una empanada algo más pequeña no tenéis más que reducir los ingredientes proporcionalmente.
- A no ser que tengáis mucha práctica en la cocina, os aconsejamos que para la masa, midáis los pesos y volúmenes lo más exactamente posible ya que las proporciones son importantes.
- Podéis preparar el relleno el día anterior. Escurridlo bien, guardadlo en un recipiente cerrado en la nevera y reservad el aceite del rustrido. Así el día de hacer la empanada el relleno ya estará frío, más concentrado y os llevará menos tiempo.
- La empanada es mejor hacerla con bastante tiempo de antelación, incluso el día antes, ya que fría y "asentada" está más rica.

jueves, 4 de abril de 2013

Panqueques rusos (Oladi, оладьи)

Receta: Tatiana Polunina

Esta variedad de panqueques, tortitas o "blinis gruesos" que os traemos hoy se conocen en Rusia con el nombre de oladi (оладьи), aunque la receta original no lleva levadura y en ocasiones se emplean otros ingredientes como el kefir para su elaboración. En Rusia hay decenas de recetas de tortitas de diferentes tipos, la receta anterior corresponde a los blinis clásicos, cuya preparación está más extendida, pero existen muchos otros tipos que aquí englobamos dentro del concepto de "tortita, pancake o panqueque", pero que en Rusia reciben diferentes nombres. Así, la diferencia entre blini y oladi es básicamente el tamaño, el grosor, la esponjosidad y el acompañamiento, que en el caso de los oladi, suele ser habitualmente algo dulce. Nosotros disfrutamos de estos deliciosos panqueques elaborados por Tatiana, acompañándolos con fresas en su almíbar y sirope de arce.

Dificultad: baja

Tiempo de preparación: 30 minutos + 1 hora de reposo de la masa

Necesitáis (4-6 personas):
400 g de harina
1/2 l de leche
25 g de levadura fresca de panadería o levadura en polvo
2 huevos
2-3 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de sal

Cómo se hace:
1. Calentar ligeramente la leche hasta que esté templada. Disolver cuidadosamente la levadura en la leche tibia.
2. En un bol poner los huevos, y añadir la leche, y la mantequilla derretida y remover despacio hasta formar una mezcla homogénea.
3. Mezclar ligeramente la harina con el azúcar y la sal e incorporarla al bol con la mezcla líquida. Mezclar todos los ingredientes hasta formar una pasta uniforme. Cubrir con un trapo o servilleta de tela sin apretar y dejar que la levadura actúe durante una hora en un lugar cálido (podéis meterlo en el horno a 50 grados, de esta forma probablemente estará listo en media hora).
4. Una vez la masa haya duplicado su volumen, ponemos a calentar una sartén ligeramente engrasada con mantequilla. No debemos dejar que se caliente en exceso, pues al tratarse de tortitas más gruesas que los clásicos blinis, debemos hacerlos más lentamente para que se cuezan por dentro sin quemarse.
5. Con la sartén a fuego medio, vamos poniendo una cantidad que nos parezca adecuada en función del tamaño de tortitas que nos guste en la sartén y dejamos que se doren y les damos la vuelta, sin aplastarlos y sin extender la masa.
6. Los vamos colocando en un plato o bandeja y servimos acompañados de fresas, cerezas, mermelada o cualquier otro acompañamiento dulce que se os ocurra.

jueves, 21 de marzo de 2013

Blinis rellenos de carne (блины)

Receta: Tatiana Polunina

La receta que traemos hoy es muy especial, se trata de los blinis (en ruso: блины), una masa realizada con huevo y harina, tradicional de la cocina eslava (rusa, ucraniana, bielorrusa y polaca). Los blinis se pueden acompañar de carne o pescado, son muy típicos por ejemplo, acompañados de salmón ahumado o caviar, también de carne con arroz u otros ingredientes. La forma de estas deliciosas tortitas varía también según la región y el acompañamiento, pudiendo ser finos y grandes, o esponjosos y más pequeños.

Esta receta se la debemos a nuestra querida amiga Tatiana, que en su última visita a Oporto nos deleitó con una cena inspirada en platos típicos de la cocina rusa, entre los que se encuentran los blinis que hacía tiempo que tenía la ilusión de probar. La primera vez que oí hablar de ellos fue, como no, en la película de Woody Allen 'Delitos y Faltas', y después en 'Match Point' cuando en el restaurante de Londres piden 'blinis con caviar'. De momento en Oporto no he descubierto ningún restaurante ruso, y a no ser que tengáis la oportunidad de visitar Rusia, o viváis en Londres o Nueva York, los tendréis que hacer en casa. Para ello aquí está la receta basada en los que probamos aquel día, rellenos de carne de ternera picada con setas. Estaban deliciosos, спасибо Tatiana!

Necesitáis (3-4 personas):
2-3 huevos
1 taza de harina
1 taza de leche
1 taza de agua con gas
1 cucharadita de azúcar
1-2 cucharadas de aceite (nosotros utilizamos aceite de oliva)
1 sobre de levadura de repostería
Sal
Nuestro relleno
200 g de carne picada (utilizamos carne de ternera con poca grasa y picada al momento).
1 cebolla
50 g de setas
Pimienta
Sal

Cómo se hacen:
1. Batir bien los huevos y reservar.
2. En un bol, poner la leche y la harina y mezclar cuidadosamente. Añadir el agua con gas, el aceite, el azúcar y una pizca de sal. Mezclar todos los ingredientes.
3. Añadir los huevos a la mezcla anterior y terminar de mezclar todo. El resultado debe ser una mezcla líquida, no pastosa. Esto dependerá un poco del tipo de harina, por lo que si nos queda espesa podemos añadir un poco de leche y agua.
4. En una sartén caliente ir poniendo un poco de la mezcla líquida ayudándonos con un cucharón, extendiéndolo bien por el fondo mediante movimientos circulares. Cuando veamos que los bordes se despegan ligeramente y se solidifica, le damos la vuelta con cuidado y lo dejamos unos segundos para que se dore por ambas caras. Vigilar que no se nos quemen. Ir colocando en un plato o fuente y preparar el relleno.
5. En este caso se trata de blinis salados rellenos de carne, por lo que preparamos un sofrito en la sartén con un chorrito de aceite de oliva, pochamos la cebolla, luego añadimos la carne y la doramos bien. Por último añadimos las setas troceadas y salpimentamos la mezcla. Dejamos que se haga bien durante unos 15-20 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.
6. Hacemos "paquetitos" con los blinis rellenándolos con la carne y los "sellamos en la sartén". Servimos bien calientes.

приятного аппетита!

martes, 26 de febrero de 2013

Torta salada de espinacas y bacon


Esta receta que os traemos está basada en la elaboración de la Quiche lorraine, una receta original de la región de Lorena, en el noreste de Francia, y cuyo nombre deriva del alemán kuchen (pastel). La receta original de la quiche se hace con masa brisa (masa quebrada), sobre la que se vierte una salsa batida de huevo y nata o leche (migaine). A partir de esta idea, y debido a su popularidad, han aparecido numerosas variantes que incluyen todo tipo de ingredientes vegetales y cárnicos, como la panceta ahumada, y quesos de diferentes tipos. Estas son conocidas también como tortas saladas, para distinguirlas de la quiche original.

Nuestra propuesta incluye espinacas, como en la Quiche florentine, y queso Emmental. Además hemos reducido la cantidad de leche y sustituído la masa quebrada por hojaldre. El resultado es una torta salada ligera y deliciosa. La idea se me ocurrió después de probar una riquísima la semana pasada en la tetería Rota do Chá en Oporto, que me dio ganas de hacerla en casa. Esperamos que os guste.

Dificultad: baja

Tiempo de preparación: 1 hora

Necesitas (para 4 buenas raciones):
1 lámina de masa de hojaldre (podéis hacerla vosotros, pero la que venden refrigerada resulta estupenda).
250-300 g de espinacas
2 lonchas de panceta ahumada
1/2 cebolla
1/2 puerro
2 huevos
100 ml de leche (utilicé desnatada)
1 cucharadita de café de pimentón de La Vera
Un trozo de queso Emmental o Gruyère rayado
Nuez moscada
Pimienta negra
Sal

Cómo se hace:
1. Cortamos las espinacas en trozos no excesivamente pequeños y las escaldamos un par de minutos en agua hirviendo. Las sacamos, dejando que escurran bien.
2. Ponemos el horno precalentando a 180 grados. Mientras, en una sartén con un chorrito de aceite, pochamos la cebolla y el puerro a fuego medio durante 15 minutos hasta que nos quede transparente y blanda.
3. Incorporamos la panceta cortada en tiras o cuadraditos. Cuando esta empiece a dorarse, añadimos las espinacas y rehogamos todo el conjunto un par de minutos más.
4. Extendemos la masa en el molde engrasado previamente con aceite de oliva o sobre un papel de horno, para que no se pegue.
5. En el vaso de la batidora añadimos la leche, los huevos, un poco de sal, el pimentón, una pizca de nuez moscada, pimienta al gusto y batimos.
6. Extendemos el relleno de espinacas y bacon por encima de la masa y repartimos bien.
7. Vertemos la salsa batida sobre el resto de los ingredientes.
8. Espolvoreamos al gusto el queso emmental por encima y horneamos unos 35 minutos, vigilando que no se queme y que el huevo esté cuajado. Si vemos que se nos quema lo tapamos con un papel de aluminio. Debe quedar algo dorada, para lo cual los últimos tres minutos podemos encender el grill y el queso terminará así de dorarse.

Recomendamos acompañar la torta de una ensalada de rúcola y tomatitos, o simplemente con poco de tomate aliñado y arroz basmati. Los vegetarianos podéis prescindir de la panceta e incluso utilizar otros vegetales como el calabacín.

sábado, 9 de febrero de 2013

Filloas de Padrón


La palabra "entroido" es como se conoce en Galicia al carnaval. La mayoría de nuestros lectores ya estáis familiarizados con estas fiestas que, celebradas de diferente manera según la zona, corresponden a los días anteriores a la Cuaresma cristiana, que comienza el Miércoles de Ceniza. Cuando llegan estas fechas siempre pienso en cual debió ser el origen de esta celebración, sin duda pagano y probablemente relacionado con el cambio de estación, el paso a la primavera, y con ella a la luz y el color...

Las fiestas siempre son ricas en tradiciones y costumbres variadas, también gastronómicas. En Galicia en estas fechas se pueden degustar buenos cocidos, la cacheira de cerdo o los grelos con chorizo son platos típicos de estas fiestas, acompañados de postres como las orellas (orejas de carnaval), las flores o las filloas.

Hoy traemos a UTA una receta de filloas dulces. Las saladas tradicionalmente se preparan con el caldo (agua del cocido) y se fríen sobre una piedra caliente. Las dulces se hacen con agua o leche y se acompañan de azúcar o miel. Hay muchas recetas y variantes, pero siempre son muy finitas y deliciosas, ya lo veréis.

Dificultad: baja

Tiempo de preparación: 1 hora (con el tiempo de reposo de la mezcla)

Necesitáis (para 6 personas):
1/2 l de leche
250 g de harina
4 huevos
50 g de azúcar
1 chorrito de aceite de oliva
1 pizca de sal
Un poco de mantequilla

Cómo se hacen:
1. En un recipiente o bol verter la leche, la harina (preferentemente tamizada con un colador grande) y remover con unas varillas. Añadir el azúcar y los huevos y seguir removiendo hasta que la mezcla quede homogénea. Por último añadir un chorrito de aceite y una pizca de sal, terminar de remover y dejar reposar 30 minutos.
2. Untar una sartén de un tamaño medio o grande con un poquito de mantequilla y poner a fuego fuerte. Cuando esté caliente lo bajamos un poco para que se mantenga a cierta temperatura. Ayudándonos con un cucharón vertemos una pequeña cantidad de la mezcla en la sartén, moviéndola suavemente en círculos con la mano izquierda para que se estire bien la mezcla por el fondo antes de que solidifique. No os preocupéis si las primeras no os quedan muy bien, iréis mejorando con la práctica.
3. Cuando los bordes se vayan despegando y se vean dorados, darle la vuelta con las manos o una espátula (¡cuidado que quema!). Dejar que se terminen de dorar e ir colocándolas en un plato y espolvoreándolas con azúcar o añadiéndoles un poco de miel.

Sugerencias: se pueden aromatizar las filloas introduciendo un trozo de canela en rama mientras reposa la mezcla y retirándolo antes de freírlas, o también añadiendo un poco de ralladura de limón.

Me despido con una foto de Peliqueiros de Laza en Ourense, también llamados Cigarróns en Verín, una de las figuras más representativas y antiguas del Entroido en Galicia.

Foto: Ramón Piñeiro
[http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0], via Wikimedia Commons

miércoles, 6 de febrero de 2013

Pastel griego de espinacas (Spanakopita)


Algunos de vosotros ya conocéis mi amor por los libros de cocina; las pasadas navidades tuve la suerte de recibir dos nuevos ejemplares muy interesantes, ambos de cocina mediterránea. El primero es La Cocina de Vefa, del que tuve conocimiento a través de Patri, que a su vez lo descubrió en blog El Comidista. Es de la editorial Phaidon y lo califican como "la biblia de la cocina griega", una descripción que al principio no animaba mucho a comprarlo porque, sinceramente, la cocina griega para la mayoría de nosotros se podría resumir en un libro de bolsillo... pero Vefa nos convencerá de lo contrario. Decenas de  recetas que recorren todas las regiones de Grecia pasando de los platos de pescado típicos de los lugares costeros, a los pasteles salados o los guisos más típicos de las regiones montañosas, cambiarán nuestra visión de la cocina Griega basada en la ensalada César. En definitiva, con ingredientes genuinos y de sencilla elaboración.

Esta es una de las recetas del libro, la Spanakotiropita, Spanakopita, o pastel griego de espinacas y feta. No  me queda que desearos kali orexi, ¡buen provecho!

Dificultad : baja 

Tiempo de preparación : 1 hora 

Necesitas (para 4 personas): 
60 ml de aceite de oliva
250 g de pasta filo 
500 g de espinacas lavadas y troceadas
2 cebolletas picadas en trozos pequeños 
1/2 puerro (opcional)
1 cucharadita de eneldo fresco picado 
1 cucharadita g de perejil picado
250 g de queso feta
1 cucharada de leche
1 cucharada de mantequilla derretida (opcional)
1 huevo
Pimienta y sal


Cómo se hace: 
1. Precalentar el horno a 180 grados y engrasar un molde para horno (mi pasta filo es rectangular, por lo que utilicé un molde de 20 x 30 cm, pero podéis utilizar un molde redondo para quiche).
2. Poner a rehogar la cebolleta (y el puerro si lo utilizáis) bien picados y con un chorrito de aceite a fuego medio.
3. Escaldar un par de minutos las espinacas en abundante agua hirviendo con un poco de sal. Escurrirlas muy bien, aplastándolas con suavidad, para que suelten la mayor cantidad de líquido posible. Picarlas un poco con un cuchillo.
4. Una vez pochada la cebolleta, en un bol, mezclar con las espinacas y añadir el eneldo, el perejil, la leche, el huevo batido ligeramente, el queso feta desmigado y la mantequilla (podéis prescindir de ella para reducir calorías). Salpimentar.
5. Extender unas cinco láminas de pasta filo sobre el molde, pintando cada una con un poco de aceite antes de colocar la siguiente. Distribuir la mezcla de espinacas y cubrir con otras cinco láminas de pasta filo también pintadas con aceite. Enrollar la pasta que sobresalga del molde. Si sobresale mucho, podéis recortar algo los bordes..
6. Dividir la spanakopita en 6 porciones cortando con un cuchillo sólo la capa superior de la pasta filo y hornear durante 35 minutos que, hasta que esté bien dorada.
6. Servir templada o a temperatura ambiente.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Rollitos de primavera con gambas (versión occidental)

Foto: Silvia Casal

Hoy os traigo una receta de inspiración oriental. Esta receta me parece ideal para un aperitivo entre amigos porque es original, apetitosa y se puede preparar con antelación; así, mientras se calienta en el horno, podemos disfrutar de la conversación sin aislarnos en la cocina ;). Existen muchas versiones de los rollitos de primavera, en ésta ocasión los preparé con gambas pero también se pueden realizar completamente vegetarianos. La pasta filo la podeis encontrar en los grandes supermercados en la sección de masas frescas o congeladas. Los he cocinado al horno porque resultan  igualmente crujientes pero más ligeros que fritos en aceite.

Necesitas :  (para 12 rollitos)
Pasta filo (4 hojas)
1 puerro
2 zanahorias

1 calabacín
1/2 col blanca 
12 colas de gamba
1 huevo
1 cucharada de salsa de soja
Aceite de oliva (o aceite vegetal, incluso aceite de gengibre si os gusta)

1 cucharadita de hierbas de Provenza
Sal
Palillos para brochetas

Cómo se hace:  
1. Lavar bien las verduras y cortarlas en juliana. Calentar 2 cucharadas de aceite en un wok o en su defecto, en una sartén. Salar y rehogar las verduras durante unos 10 minutos hasta que estén jugosas pero aún crujientes. Si veis que se secan mucho añadir un poco de agua caliente. Al final de la cocción, añadir una cucharada de salsa de soja y dejar enfriar. 
2. Lavar y pelar las gambas, insertarlas en los palillos de brocheta longitudinalmente, así no se curvarán y será más fácil montar los rollitos. Pintar una plancha con aceite y cuando esté bien caliente pasamos las gambas entre uno y dos minutos por cada lado. Salar y espolvorear con hierbas provenzales.
3. Cortar la pasta filo en cuadrados de unos 10 a 12 cm. Para cada rollito utilizaremos 4 cuadrados de pasta dispuestos uno encima del otro. Colocar el relleno (las verduras y una gamba) en el centro del cuadrado y doblar primero los bordes laterales, y a continuación cerrar el rollito enrollándolo. Sellar bien los bordes utilizando un huevo batido para que no se abran en el horno.
4. Engrasar con aceite una fuente para el horno y colocar los rollitos. Pintarlos con un poco de aceite y hornearlos a 180 grados hasta que tomen color, unos 10 minutos. Yo utilizo el horno con función ventilador por arriba y por abajo y quedan muy crujientes. Si no lo tenéis, en horno normal con calor por arriba y por abajo.
5. Servir bien calientes y acompañados de salsa agridulce o salsa de soja.